Tiempo atrás no eras asÃ, fuiste descubriendo poco a poco que eso te gustaba, eras el único de tu clase que tenÃa pensamientos oscuros y que dibujaba gente muerta y espÃritus en los dibujos libres que te hacÃa hacer la profesora.
Tu alma se iba volviendo cada vez más negra y tu dolor iba creciendo cada dÃa que pasaba. Escalofrios de cristal penetraban en tu cuerpo y sombras lloraban de noche en tu habitación. Fuiste creciendo en agonÃa y tus ganas de morir crecÃan cada dÃa que pasaba. No podÃas andar por la calle sin que alguien te señalara o te dijera cualquier sandéz.
Ahora rondas los diecisiete o ya eres mayor de edad. Te haces un mundo a tu medida en el que reina el dolor y la desolación. El miedo y la muerte son tus guÃas y te protegen ante cualquier cosa que pueda pasarte. La música que escuchas te ayuda a sobrevivir cada dÃa, en el rencor y el dolor dejas caer tu cuerpo.
¿Cúantas noches has pasado llorando? ¿Ya no te acuerdas, verdad? No, claro que no, porque ha pasado mucho tiempo desde eso.Pero sigue, sigue adelante, ya que no te queda otra cosa. No te preocupes; sigue adelante. Mantente firme, al fin y al cabo es tu vida. Te guste o no, sos un alma en pena desde que naciste.
