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Lemuria

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Lemuria
De las obras de Philip Sclater

El continente ficticio de "Lemuria" como figura en libros nacionalistas tamiles, donde es denominado Kumari Kandam; el continente habría conectado Madagascar con el sur de la India y Australia.
Información
Significado del nombre tierra de lémures
Localización Océano Índico

Lemuria es un continente hipotético propuesto en 1864 por el zoólogo y biogeógrafo británico Philip Sclater para explicar la distribución geográfica de los lémures y otros primates entre Madagascar, la India y otras regiones del entorno del océano Índico. Sclater planteó que estas regiones habían formado parte de una antigua masa continental que posteriormente se habría fragmentado y, en parte, quedado sumergida. La hipótesis se formuló en el contexto de las teorías sobre «puentes terrestres» y continentes desaparecidos utilizadas en la biogeografía del siglo XIX para explicar la distribución de especies separadas por grandes extensiones de agua.[1][2]

En 1870, el biólogo alemán Ernst Haeckel propuso que Lemuria podía haber sido el lugar de origen de los primeros seres humanos, extendiendo así la hipótesis más allá de la explicación de la distribución de la fauna.[3] A finales del siglo XIX, la ocultista Helena Blavatsky, fundadora de la teosofía, incorporó Lemuria a su doctrina y la convirtió en el hogar de una de las sucesivas «razas raíz» de la humanidad.[4] Las interpretaciones teosóficas transformaron la antigua hipótesis biogeográfica en un elemento de la literatura esotérica occidental y dieron origen a numerosas reinterpretaciones posteriores.

La hipótesis de Sclater fue abandonada por la comunidad científica a medida que nuevas explicaciones sobre la historia y distribución de los continentes sustituyeron a las teorías de masas terrestres hundidas. El desarrollo de la teoría de la deriva continental y, posteriormente, de la tectónica de placas, permitió explicar la separación de India y Madagascar mediante la fragmentación de antiguos bloques continentales, sin necesidad de postular un continente sumergido.[5] A pesar de su abandono como hipótesis científica, Lemuria continuó formando parte del imaginario esotérico y de diversas interpretaciones pseudohistóricas, entre ellas las relacionadas con la tradición de Kumari Kandam y el nacionalismo tamil.[6][7]

Evolución de la idea

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Lemuria era hipotéticamente un puente continental, hoy desaparecido o hundido, que daría cuenta o explicaría ciertas discontinuidades biogeográficas. Esta idea ha quedado totalmente obsoleta a la luz de las teorías modernas sobre la tectónica de placas, el fenómeno natural en el movimiento de las masas continentales que haría imposible la desaparición de territorios tan extensos. Otras masas continentales hundidas existen (por ejemplo, Zelandia), pero no hay formaciones sumergidas bajo el océano Índico que pueda conectar o haber conectado la India con Madagascar como se propuso originalmente.

La idea de Lemuria fue incorporada poco después de su planteamiento original a la filosofía de la Teosofía, y luego, a través de ella, a otras corrientes de pensamiento marginales, pseudocientíficas y propias de las teorías conspirativas. Todas las propuestas de esta naturaleza difieren entre sí, pero comparten la creencia común de que en la Antigüedad existió un continente y que este se hundió bajo el océano como resultado de un cambio geológico cataclísmico.

Origen científico

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Antecedentes

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La aparición de hipótesis sobre continentes desaparecidos durante el siglo XIX estuvo relacionada con los avances de la geología y con una concepción cada vez más extensa de la historia de la Tierra. Durante la segunda mitad del siglo XVIII, los estudios geológicos comenzaron a cuestionar las cronologías tradicionales que situaban la formación de la Tierra en un pasado relativamente reciente. El geólogo escocés James Hutton desarrolló en la década de 1780 una concepción de la historia geológica basada en procesos lentos y continuos, lo que contribuyó al desarrollo de la idea del «tiempo profundo» y a considerar que la Tierra tenía una antigüedad mucho mayor de la que se había supuesto anteriormente.[8]

Esquema hipotético del origen monofilético y de la difusión de las 12 variedades de hombres de Lemuria sobre la Tierra

Hutton consideraba que la superficie terrestre estaba sometida continuamente a procesos de erosión y sedimentación. Según su interpretación, los continentes podían erosionarse y desaparecer mientras nuevas tierras emergían de los océanos, dando lugar a un ciclo continuo de formación y destrucción de las masas terrestres. Estas ideas contribuyeron durante el siglo XIX al interés científico por la historia de antiguos territorios y por la posibilidad de que determinadas tierras hubieran desaparecido.[9]

El desarrollo de la teoría de la evolución y de la biogeografía incrementó el interés por explicar la distribución de especies en distintas partes del mundo. La presencia de especies estrechamente relacionadas en territorios separados por grandes extensiones de agua planteaba dificultades para las explicaciones basadas exclusivamente en la dispersión de organismos. Antes de la aceptación de la deriva continental, algunos naturalistas recurrieron a la hipótesis de antiguos «puentes terrestres» o masas continentales posteriormente sumergidas para explicar estas discontinuidades biogeográficas.[10]

En este contexto surgieron durante el siglo XIX numerosas propuestas de continentes y tierras desaparecidas en diferentes regiones del planeta. La idea de una antigua masa continental en el entorno del océano Índico precedió a la propuesta de Lemuria. En la década de 1840, el naturalista francés Étienne Geoffroy Saint-Hilaire planteó la existencia de una antigua conexión terrestre entre la India y Madagascar para explicar las semejanzas entre sus faunas. Posteriormente, otros naturalistas formularon hipótesis similares para explicar diferentes patrones de distribución de especies.

Postulación de Sclater

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En 1864, el zoólogo y biogeógrafo británico Philip Sclater publicó el artículo «The Mammals of Madagascar» en The Quarterly Journal of Science. En él estudió la distribución de los mamíferos de Madagascar, con especial atención a los lémures, término que en la clasificación zoológica de la época comprendía un grupo de primates más amplio que el utilizado actualmente.[1]

Sclater consideró especialmente llamativa la distribución geográfica de estos animales. Grupos que clasificaba como lémures estaban presentes en Madagascar y en la India, así como en algunas islas del océano Índico, pero no se encontraban en las regiones intermedias del continente africano y de Oriente Medio. Para explicar esta discontinuidad, propuso que Madagascar, la India y otras tierras del entorno habían formado anteriormente parte de una gran masa continental que posteriormente se habría fragmentado.[1]

Sclater planteó que aquel antiguo continente había ocupado partes de los océanos Atlántico e Índico y que, tras su fragmentación, algunas de sus partes se habrían unido a África y otras a Asia. Consideraba que Madagascar y las islas Mascareñas conservaban restos de aquella antigua masa continental y propuso denominarla «Lemuria», en referencia a los animales cuya distribución había tratado de explicar.

La propuesta se inscribía en las concepciones biogeográficas predominantes en la época, anteriores a la aceptación de la deriva continental.[11] Los naturalistas recurrían entonces a la existencia hipotética de antiguos puentes terrestres o masas continentales posteriormente desaparecidas para explicar la distribución de especies terrestres separadas por grandes extensiones de agua. La hipótesis de Sclater fue, por tanto, una propuesta científica de carácter biogeográfico y no una referencia a un continente mítico o a una civilización desaparecida.

La denominación propuesta por Sclater tuvo especial éxito frente a otras hipótesis similares formuladas durante el siglo XIX. Investigadores anteriores, como Étienne Geoffroy Saint-Hilaire, ya habían planteado la existencia de una conexión terrestre entre la India y Madagascar para explicar sus semejanzas faunísticas, pero sin asignarle el nombre de Lemuria. La principal aportación de Sclater fue, por tanto, formular una explicación concreta para la distribución de los lémures y darle un nombre que posteriormente sería adoptado por otros autores.

Divulgación

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Tras ganar alguna aceptación en la comunidad científica, Lemuria comenzó a aparecer en el trabajo de otros académicos. Ernst Haeckel, taxónomo darwinista alemán, propuso Lemuria como cuna de las primeras especies humanas, para explicar la ausencia de un "eslabón perdido" en el registro fósil.[12]

William Thomas Blanford, un geólogo y zoólogo británico, usó la hipótesis de masas continentales sumergidas para explicar afinidades faunísticas entre India y África, mientras que Frederick P. Möbius y otros naturalistas alemanes del cambio de siglo retomaron ocasionalmente el concepto en discusiones zoogeográficas.

Superación

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En pleno siglo XIX, Alfred Russel Wallace, aunque escéptico respecto a Lemuria, discutió la hipótesis en el contexto de biogeografía, para terminar por contradecirla desde la perspectiva de la teoría de la evolución y la deriva de especies. Por su parte, otro autor de la época, Thomas Henry Huxley, mencionó de pasada la idea de tierras desaparecidas en algunos escritos, aunque sin apoyar la noción específica de Lemuria.

Con el tiempo, el concepto de Lemuria en seguida dejó de ser visto como hipótesis científica y derivó hacia el esoterismo, pasando del ámbito científico a los ambientes teosóficos: Helena P. Blavatsky y más tarde W. Scott-Elliot o Annie Besant reinterpretaron Lemuria como continente mítico y cuna de una “raza raíz”.

La teoría de Lemuria desapareció completamente del pensamiento científico convencional tras la aceptación de la tectónica de placas y la deriva continental en la comunidad científica; de acuerdo con la tectónica de placas, Madagascar y la India ciertamente fueron parte de la misma masa continental, Gondwana (lo cual da cuenta de sus semejanzas geológicas), pero el movimiento tectónico causó su separación hace millones de años; en otras palabras, Gondwana se desintegró en lugar de hundirse bajo el mar.

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La imagen de Lemuria como un continente perdido ha tenido una presencia recurrente en la literatura, la música, el cine, la televisión y los videojuegos, donde suele aparecer como una civilización desaparecida o como un territorio asociado a conocimientos ancestrales y acontecimientos sobrenaturales. Su utilización en la ficción se desarrolló paralelamente a la popularización de otras tierras perdidas, especialmente la Atlántida, y contribuyó a mantener el concepto en el imaginario popular después de que la hipótesis original dejara de considerarse científica.

En la literatura fantástica y de ciencia ficción, Lemuria ha sido utilizada como escenario o elemento de diversas obras. H. P. Lovecraft incorporó referencias a Lemuria en su universo de ficción, mientras que otros autores la utilizaron dentro de relatos sobre civilizaciones desaparecidas y continentes perdidos. El concepto también ha aparecido en obras relacionadas con la literatura fantástica y esotérica, en ocasiones junto con la Atlántida y otros continentes míticos.

La idea también ha sido utilizada en la música. Entre otras obras, la banda sueca de metal sinfónico Therion publicó en 2004 el álbum Lemuria, mientras que el grupo austríaco Visions of Atlantis incluyó referencias a la temática de los continentes perdidos en su producción musical. El nombre de Lemuria también ha sido empleado como título o elemento narrativo en otras obras musicales y literarias.

En los medios audiovisuales y los videojuegos, Lemuria ha aparecido igualmente como escenario ficticio o como referencia a civilizaciones desaparecidas. Entre otros ejemplos, el concepto aparece en producciones de ficción y entretenimiento como Alienígenas ancestrales, Marvel Comics y la franquicia de videojuegos Mu Online. En algunos casos, estas representaciones combinan elementos procedentes de la tradición teosófica con otros tomados de relatos sobre la Atlántida, Mu y otras civilizaciones míticas.

El concepto continúa utilizándose en la cultura popular contemporánea, aunque su significado varía considerablemente según la obra. Mientras algunas representaciones se limitan a utilizar Lemuria como una variante del motivo narrativo del continente perdido, otras incorporan elementos procedentes de las tradiciones ocultistas desarrolladas desde finales del siglo XIX.

La hipótesis de Lemuria ha inspirado a muchos novelistas, directores y músicos desde la década de 1880. Algunos de los más destacados son:

  • En la serie pseudocientifica Alienígenas Ancestrales se analizan las mitologías en las islas del Océano Pacífico en búsqueda de una antigua civilización perdida relacionada con Lemuria.
  • En el videojuego Love and Deepspace se menciona constantemente a Lemuria como una antigua civilización concebida en los océanos. Uno de los personajes principales, Rafayel , es originario de Lemuria.
  • Los videojuegos The Case of the Golden Idol y The Rise of the Golden Idol (su secuela) inspiran parte de su historia en el origen de Lemuria.[13]
  • En el videojuego Genshin impact existe un área submarina en Fontaine llamada Mar de antaño, donde alguna vez existió Remuria, una civilización que precedió directamente al gobierno de la anterior Arconte Hydro Egeria.

Véase también

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Referencias

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  1. 1 2 3 Scalter, Philip Lutley (1864). «The Mammals of Madagascar». The Quarterly Journal of Science 1: 213-219.
  2. Andrews, Shirley (2005). Lemuria y Atlántida: legado para la humanidad. Llewellyn Worldwide. ISBN 978-0-7387-0656-6. Consultado el 1 de septiembre de 2021.
  3. Haeckel, Ernst (1889). Georg Reiner, ed. Natürliche Schöpfungsgeschichte.
  4. Blavatsky, Helena Petrovna (1893). The Secret Doctrine: Cosmogenesis.
  5. Ramaswamy, Sumathi (2004). The Lost Land of Lemuria: Fabulous Geographies, Catastrophic Histories. University of California Press. ISBN 9780520931855.
  6. Ramaswamy, Sumathi (2023). Passions of the Tongue: Language Devotion in Tamil India. University of California Press. ISBN 9780520918795.
  7. Rammohan, S. (25 de marzo de 2021). «Tamil Civilisation and the Lost Land of Lemuria/Kumari Kandam». The Peninsula Foundation (en inglés británico). Consultado el 10 de octubre de 2024.
  8. Hutton, James (1788). Theory of the Earth. Royal Society of Edinburgh.
  9. Oppenheimer, Stephen (1998). Eden in the East: The Drowned Continent of Southeast Asia (en inglés). Weidenfeld and Nicolson. ISBN 978-0-297-81816-8. Consultado el 15 de agosto de 2026.
  10. Browne, E. Janet (1983). The Secular Ark: Studies in the History of Biogeography (en inglés). Yale University Press. ISBN 978-0-300-23801-3. Consultado el 15 de agosto de 2026.
  11. Wallace, Alfred Russel (3 de noviembre de 2011). The Geographical Distribution of Animals: With a Study of the Relations of Living and Extinct Faunas as Elucidating the Past Changes of the Earth's Surface (en inglés). Cambridge University Press. ISBN 978-1-108-03785-3. Consultado el 15 de agosto de 2026.
  12. Sprague de Camp, L (1954). Lost Continents. p. 52.
  13. «Deciphering the truth in The Rise of the Golden Idol DLC: The Lemurian Phoenix». Checkpoint (en inglés australiano). Consultado el 6 de enero de 2026.