Potente portada de esa que atraen con magnetismo, sobre todo a su público directo.
Quizá lo primero que haya que comentar es que, justamente, a pesar de la portada y de tener al ilustrador de La Bomba, no catalogaría este álbum como un cómic de guerra. Si que es cierto que tiene un ambiente bélico, concretamente el destrozado Berlín de los primeros días de la liberación por los aliados. La supervivencia es prioritaria y cada uno hace lo que es necesario.
En este contexto nos cuelan Cédric Apikian y Denis Rodier un thriller de suspense con toques de género negro que tiene la misteriosa cámara del fotógrafo personal de Hitler como protagonista en una frenética búsqueda donde todas las partes se quieren hacer con ella.
Si entras en la lectura te atrapará inmediatamente por el misterio y tensión de la cámara en si pero, sobre todo, por la atmosfera del momento fielmente recreada






