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miércoles, 6 de julio de 2011

Estonoibaaserasí





Entonces no se trata de ser original, sino de ser legítimos. Y nos miramos a los ojos comprendiendo que ya estábamos del otro lado. Una se va con el corazón seguro, confiando en la legitimidad de sus búsquedas, confiando en el esfuerzo colectivo y viéndose como en un espejo en las miradas de los otros.


Desprecio notablemente a los sofistas, a los que aman la retórica al punto de copular con ella sobre las barras de los bares, sintiéndo que su cara, como la del reflejo de Narciso en el agua, está en el de su interlocutor.

Te quiero porque no querés convencerme de nada. Te quiero porque me convencés de tanto, si querer...


(y esto comenzó tratándose de la satisfacción del trabajo cumplido antes de un viaje...)

martes, 26 de abril de 2011

Viajes iniciáticos

Ulises, El Quijote, Bilbo Bolsón, Dune, Hyperión... y en una versión hiperreciente, el muchachito de Into the wild. Viajes iniciáticos que ilustran la idea de que el viaje no es simplemente la meta sino el trayecto.
Pero me quedo corta diciendo esto. Hoy Apolline y Marcelo hablaron de mucho más. Los llamo por el nombre, a pesar de ser importantes académicos, docentes de La Sorbona y de tener currículums envidiables, porque nos propusieron sus ideas acerca del Reencantamiento como una charla entre amigos, un vaivén de espiritualidad y optimismo que nos renovó la mente y el corazón.
Proponer el viaje iniciático como un primer paso hacia lo desconocido, aceptando la muerte a muchas cosas y valorando el aflorar del rizoma que se va entretejiendo mientras todo transcurre.
Transcurrir, no simplemente ocurrir, pero transcurrir también aquí y ahora, en el "instante eterno" que posibilita ese arquetipo que podemos construir si así queremos.
Animarse al viaje.
Y animarse también a entrechocarse alegremente con el otro, a tocarse, a sentirse, a palparse inmensamente otro pero parte de mi ser universal.
Algo anda entre nosotros y nos despierta. Como recién nacidos nos envuelve en un abrazo blando. El invierno viene con frazadas, viene con té de canela y miel.
Cualquier viaje puede empezar ahora. Cualquier tiempo es bueno para ajustarse los cinturones.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Algo de lo que una hace...

Proyecto de investigación fotográfica con fines académicos. No suelo mostrar mi producción académica por acá, pero hoy me dieron ganas y además prometí a cierta gente compartírsela.
Las fotos llevan un texto explicativo que va más abajo. El texto suena un poco grandilocuente para lo que fue la investigación (tiempos, motivaciones, etc.), pero es un terreno que continúo explorando, por otros lados.
Es largo, aviso.






“La diferencia entre la belleza de expresión y el poder de la expresión es la función. La primera aspira a complacer los sentidos; la segunda tiene la vitalidad espiritual que es mucho más conmovedora y va más allá de los sentidos.”
Henry Moore

Mi investigación fotográfica comenzó fuera del obturador, con el ojo lejos de la cámara en el sentido físico, pero no en un sentido más metafórico. El proyecto de investigación tuvo diferentes procesos que constituyeron una investigación en sí misma.
La elección de un “tema” era algo que me preocupaba y hacía que abriera mis ojos, como decía antes, a lo que me rodeaba, ni siquiera para encontrarlo en el sentido de hilo conductor estético o narrativo, sino para encontrar lo que fuera que necesitara para el proyecto de investigación o una foto particular.
Después de recorrer lugares geográficos, mentales, textuales y espaciales, varias ideas acudieron y también la necesidad de elegir una. De allí devino mi intención temática, no como un punto de partida sino como una revelación después de ver una gran cantidad de fotos sacadas con la consigna de “lo que me atrajera”.
Constituida esta parte del proceso, vino la temática, la indagación bibliográfica (que no expondré aquí) y personal, dentro de mi poco o mucho bagaje cultural.
¡Enmarquemos! Hay tanta cosa enmarcada por ahí. El marco, históricamente, ha tenido una función desde el arte que, aunque me parece prescindible desarrollar ahora, no deja de ser importante.
El marco me sugirió el tema de la museificación y decidí tomarlo de manera, podría decirse, irónica. El marco como adorno, como encuadre de elementos a resaltar, implica una intención de museificación que me gusta cuestionar. Históricamente el marco, en determinadas épocas, no era cuestión de azar, sino algo a elegir, algo a diseñar, a tener en cuenta, tanto o más que lo que esto enmarcaría, o “llevaría dentro”.
La idea de museificación me cuestionó el hecho de que actualmente todo es museificado, resaltado. Tanto de ida como de vuelta, hay una diégesis museica en que, desde lo más marginal, obsceno, banal o “antiestético” se lleva al museo; lo mismo de la manera opuesta.
“Museo no designa aquí un lugar o un espacio físico determinado, sino la dimensión separada a la que se transfiere aquello que en el pasado fue percibido como verdadero y decisivo, y ya no lo es. El Museo puede coincidir, en este sentido, con una ciudad (…) e incluso con un grupo de individuos (…). En términos generales, hoy todo puede volverse Museo, porque éste denomina simplemente la exposición de una imposibilidad de usar, de habitar, de  experimentar.”  1
La relación museo-cuadro me parecía algo inevitable, pero también pretendía tomar la museificación en el sentido en que señala Agamben.
Bajtin también hablaba sobre la desmuseificación, en tanto el museo se convertía en una ritualización del mercado, y la constitución de las reproducciones como parte de la cultura popular.
Es así que decidí presentar el “enmarcar” fuera de toda museificación, con cosas al azar. Fotografías que tienen fragmentos de muchas cosas, fotografías donde el marco es protagonista y a la vez no, dependiendo de la mirada del espectador, pero que pretende (quizás de forma demasiado ambiciosa) generar el cuestionamiento de si lo “enmarcado” debe ser mirado o no, o de si “lo de adentro” es lo que realmente hay que mirar.
El tratamiento de postproducción fotográfico pretendía generar una coincidencia estética a través del color, partiendo de una elección personal, que forma parte de los procesos de los que hablaba al comienzo.
La existencia en la serie de una fotografía (foto 4) que no participa del concepto más estricto de marco no es casual, pero, personalmente, sí constituye una forma de enmarcar porque se trata, por qué no, de mirar y ser mirado a través de algo.


1  Giorgio Agamben: Profanaciones, Ed. Anagrama, Barcelona, 2005, p. 111.

jueves, 14 de enero de 2010

Viernes

Diario de viaje XII

Tan a tiempo y tan inoportuna.
Escribo. Dejo el lápiz, miro lo que me rodea. Robé la frase entonces y la robo ahora. Sé que me quiere decir algo. Se me resbalan los días entre calores que no entiendo, el poco aire que corre en esta gran ciudad, entre toda la gente que quiere mimarme, acompañarme, verme y hacerme reír. Y sin embargo me siento inoportuna, difícil, fuera de lugar, forzando mi entrada en algo que no quiere dejarme entrar del todo.
Tantos planes vueltos espuma, torno a robar.
Aunque para mí todo sea tan, tan a tiempo...

8/1/10



Diario de viaje XIII

No confiaba en mí. Luego de tomar todos los medios de transportes correctos, estar en el lugar que creía correcto y reconocerme en él, me siento bien. Pero luego el desencuetro. Pero luego el sol entrando por la ventanilla del tren, con un poco de aire que nos despeja. Sonreímos y todo se convierte en esa parte linda del verano, cuando no importa la ropa transpirada, los mosquitos acosadores ni la pesadez de la humedad.
Recorremos lugares donde hubiésemos querido estar un siglo atrás, tanteando con los ojos de la imaginación esos rostros vistos sólo en fotografías. Escuchamos y yo anoto cosas en mi libreta; por algún margen creo escribir que la libreta parece una enorme ensalada llena de dibujos, notas, poemas y fragmentos como este.
Afuera hay un parque que nos envuelve en sombras frescas y una pérgola que invita a sentarse. El reposo y de nuevo la imaginación que se transporta a las posibilidades del lugar de hace un siglo.
La vuelta huele a despedida, pero también se carga de promesas. Existe ya una conexión que permite que los silencios sean sólo circunstancias y no esa cosa incómoda de hace unos días. Vuelven las risas y al fin un "hasta el domingo" que me tranquiliza.
De nuevo el corazón se llena de bancos en los que reposar por un rato de la cansada travesía de la vida.

8/1/10



Diario de viaje XIV

Los excesos se curan con té. Al menos eso creí balbucear mientras ponía la caldera en el fuego. No sé si funcionó, pero el té puso sus manos en mis hombros y me invitó a una danza en silencio, a oscuras, entregándome de a poco a su calidez y su aroma sanador.
Bailamos por minutos que parecieron horas, entrando y saliendo de una ingravidez precisa, el aroma a menta llenándome los huecos heridos por la cena. Sonreí mientras la música seguía y apenas quedaba una gota de té en la taza. La dejé de nuevo donde estaba y acaricié con mis dedos la cajita de madera...

8/1/10

miércoles, 13 de enero de 2010

Sin planes

Diario de viaje VIII

Me olvidé cómo se escribe cuando una está triste. Más si la tristeza viene de la audición de música clásica en una radio desconocida. Da una sensación extraña, como si cada nota pudiera entrar en mi cabeza y extirpar una de sus tantas locuras para transformarla en una nostalgia absurda.
Pero olvidé cómo hacer para escribir cuando estoy en este estado. Antes era lo perfecto, las palabras eran vomitadas con facilidad. Ahora solo aparecen lugares comunes, imágenes de cosas grises y colgantes, niebla, frío y ascensores que solo bajan.
Me asusta la terquedad de la dicha, la facilidad de la sonrisa, sentirme como una nena desamparada sin ella. Ser otra solo porque en algún momento creí ser bastante feliz.

4/1/10



Diario de viaje IX

Las caras me sorpresnden
en su antipatía deforme
como ensayada
despejada y tranquila
un coloquio de vacas insomnes.
Afuera se agota el mundo
el pinchazo del calor
que exhalan las pieles
repletas de día.
Afuera escuchan todo
lo que alguna vez quise decir.
Soy ajena y primitiva
en mi ostra de papel.
Y esta sangre perenne encamina
lo poco que guardo
hacia un hemisferio
demasiado igual al mío.

Subte de regreso a casa
6/1/10



Diario de viaje X

Hay tantas cosas que se llenan de nervios, expectativas a punto de ser rotas en mil pedazos, cumplidas o superadas. Todo un cúmulo de posibilidades. Pero siempre todo es mejor. Cada hojita de árbol, cada parque, cada interminable caminata es mejor de lo planeado.
Se hace simple tomar mate en un parque y reir a más no poder. Y eso ya es lo mejor que podría haber pasado en un día. Se vuelve simple compartir proyectos y planear cosas, mirar exposiciones en museos, contar anécdotas, viajar junto a quienes uno quiere sin demasiada explicación.
Y todo es mejor de lo pensado. Escribir sobre las pequeñeces se vuelve algo complicado y muy absurdo. Lo vivido en eso pequeño es lo que vuelve interesante cada minuto de calor y mosquitos, cada cansancio, cada desencuentro accidental.

7/1/10



Diario de viaje XI


8/1/10


martes, 12 de enero de 2010

Parques y plazas

Diario de viaje V

Un leve impacto
y desaparecen
los árboles, los pájaros
las sonrisas en las caras de los niños

el grave semblante de las madres.

Se pierde la tarde.
Un leve impacto

el chasquido de mis dedos,

mi solo deseo de conservar una foto
que no puedo sacar.

Algo arde en algún sitio
muy parecido a mis piernas

algo que reclama a Dios

se esconde del calor
y enfría sus pupilas.

La tarde es dueña
de mis cinco pestañas

las sonrisas en las caras de los niños

el grave semblante de las maddres.

Yo grito

con los labios cerrados

sin saber mi nombre.

4/1/10


Diario de viaje VI

Aparezco en un espejo
en medio de una plaza.
Ellos, como nosotros allá
cuando estábamos
cerca del mar, los locos y los viejos.
Lo demás está escrito en alguna parte
quizás en el doblez principiante
de mi pollera verde.

4/1/10


Diario de viaje VII



4/1/10

Observación

(en estos días estaré posteando casi cada día fragmentos de mi diario de viaje. frases escritas en libretas, pasajes, papeles sueltos, dibujos, rayas, etc)

Diario de viaje I


Me gusta mirar a la gente cuando maneja. Los hombres parecen más hombres. Las mujeres más mujeres.
Adquieren una especie de concentración extraña, el je ne sais quois que les otorga un semblante distinto y hermoso.

4/1/10



Diario de viaje II

Me gusta ser invisible en este lugar donde cada par de ojos ignora mi sangre, mi idioma de tero, mi sed de montañas y mi olor a mar.

4/1/10



Diario de viaje III

Me nombran
y de pronto nazco en otras bocas
con el verano inundándome de espectros.
Me nombran
o nombran a esa suerte de extraña
que compartió
suicidios conmigo.

4/1/10


Diario de viaje IV

La ciudad se desparrama, oscura, casi quieta en un domingo que puede ser cualquiera.
Yo enmudezco por horas, como si esta ciudad ambigua me quisiera así, con los labios juntos y la soledad atropellándose adentro.
Necesito un limbo (es todo lo que pienso mientras callo dentro de un auto, con mis adentros sonriendo, la felicidad que explota pero la cabeza malsana), no estar en ningún lugar, ni en un punto de partida ni en el de llegada, flotar sin rumbo, sin compañía, sin nada más que yo misma, bastarme en un universo paralelo en el que pueda sonreír o llorar sin preguntas y, sobre todo, sin tener que dar respuestas.

"Me busco para adentro
me asusto"

Me cito a mí misma, con un poema de hace dos años. Soy tan clichè al pensar "me busco y no me encuentro..." Pero peor que no hallarme es tener miedo, temerle a lo que pueda encontrar si me busco tanto.
Entonces me asusto. Me agradan todos a mi alrededor, me hacen sentir bien, me quieren. Soy feliz, de alguna forma. Me asusto.

4/1/10


viernes, 4 de enero de 2008

amigas inspiradoras

de una foto...



miércoles, 9 de mayo de 2007

otros ojos

"Lento en mi sombra, con la mano exploro / mis invisibles rasgos. Un destello / me alcanza. He vislumbrado tu cabello / que es de ceniza o es aún de oro."

J.L.Borges - "Un ciego"

No sé si la niebla de otros ojos, pero la eternidad de no ver se me hace recurrente en estos días. Aqueja cada uno de mis pensamientos, por más lejanos de la verdadera ceguera que se encuentren. Es así que escribo algo y me lo sugieren en prosa. Porfiada en mis formas, lo modifico y también lo escribo de esa forma. La esencia se mantiene.

Otros ojos: prosa

Apenas suspiran las yemas de los dedos en la ociosa tarde: el laberinto de la ceguera es a veces predecible. Esconde una rosa en su amalgama oscura y esgrime la espada del invierno. Afronta las caídas de pelo en el otoño y los vientres fértiles del mañana. Pero las yemas de los dedos se escurren tras la vida, una piel, una espera.


Otros ojos: poesía


Suspiran las puntas de los dedos
en la ociosa tarde: el laberinto
de la ceguera es a veces predecible.
Esconde una rosa en su amalgama oscura
y esgrime la espada del miedo.
Alimenta las caidas de pelo en otoño
y algunos gestos de ternura.
Las yemas de los dedos se escurren
tras la vida
y una piel.
Una continua espera.