He escuchado por estos d铆as un mont贸n de webinars, charlas y dem谩s, de muchos economistas, consultores, investigadores y expertos en mercadeo pensando en “el futuro”. Dicen muchas cosas con muchas visiones. Los unos dicen que es momento de llevar las organizaciones a su m铆nimo para garantizar la supervivencia, los otros dicen que hay que esperar para que todo esto pase y prepararse para lo que ocurrir谩, otros que hay que solicitar y presionar por ayudas del Estado… en fin, ¡tantas cosas!
Sin embargo, en casi todas las cosas que he escuchado casi todos los consultores (especialmente los de mercadeo) est谩n diciendo el mismo mantra:
“Hay que reinventarse”
Es un bonito mantra. Es una verdad obvia, una que obviamente tambi茅n yo he dicho.
Adem谩s, nadie reclama al consultor que dice eso. Se ha vuelto igual a la frase m谩gica de los grandes asesores: Aumente ventas y disminuya gastos. Porque claro, hay much铆simas formas de reinventarse (as铆 como de aumentar ventas o de disminuir gastos). Por ejemplo:
- Algunos dicen que reinventarse es cambiar los canales de ventas (y de inmediato todos caen a decir que “hay que vender v铆a web”)
- Otros dicen que hay que cambiar de mercado (con 茅nfasis en particular sobre cambiar de clientes o cambiar de mercado, incluso exportar).
- Otros plantean que hay que cambiar de producto y de paso eso puede implicar que de negocio entero.
En fin, la lista de posibles reinvenciones es larga y en algunos casos m谩s o menos posible que en otros.
Muy bonito todo...
Muy cierto todo…
Pero…
Uno de los puntos que m谩s me ha preocupado es, precisamente, que todos los que hablan de reinvenci贸n lo est谩n pensando hacia afuera: Est谩n pensando en reinventar su negocio para seguirle vendiendo al otro, al cliente.
¡Pues claro!, dir谩 usted, ¡el mercadeo se hace para satisfacer las necesidades del cliente! ¡si no hay clientes no hay negocio!...
Tiene raz贸n, por supuesto, pero al pensar en esa reinvenci贸n, hacia afuera, est谩 dejando de lado en ese camino un otro que es m谩s cercano y m谩s importante: Su gente.
Se puede burlar de m铆 un rato, pero g煤stele o no JBalvin tiene toda la raz贸n cuando pregunta “y d贸nde est谩 mi gente”. Es as铆 de simple: Primero es su gente.
Ninguna de las estrategias que escucho est谩 diciendo que debemos reinventar la forma de atender a nuestros clientes internos, a nuestros colaboradores, a nuestra propia gente. Ninguna est谩 diciendo que hay camino creando en nuestra propia gente evangelistas de lo que hacemos. Ninguna est谩 diciendo que hay que hacer que nuestro equipo sea el mejor vendedor que tenemos. Ninguno de los conferencistas est谩 poniendo el dedo en la llaga para se帽alar que ahora se ven los errores pasados en el manejo de nuestro cliente interno, en que muchos hemos fallado en crear una verdadera comunidad, en que primero es lo primero, en que el prop贸sito no son palabras vac铆as, en que la responsabilidad social es real y no un asunto de premios o de exenciones de impuestos.
Eso es grave, porque parece que a los consultores esta cuarentena tampoco les permiti贸 viajar hacia adentro, hacia ellos mismos.
Insisto: la gran oportunidad que nos esta dando la reinvenci贸n no es hacia afuera, sino hacia adentro.
Para cerrar quiero decirles algo:
Hay quienes dicen que a la econom铆a la mueve el optimismo y la paraliza el miedo. Creo firmemente en esa frase y por eso tengo completamente claro que la estrategia es sembrar optimismo y que eso s贸lo puede hacerse entre la mejor tierra que tenemos, la m谩s cercana: nuestra gente.
Voy a ser m谩s claro a煤n:
No estamos en el momento del mercadeo (por lo menos no como se ha entendido hist贸ricamente) estamos en el momento de la gesti贸n de nuestros colaboradores.
Para quien leen esto entonces, quiero decirle que si de verdad quiere reinventarse entonces m谩s all谩 de pensar en “nuevos canales, nuevos productos, nuevos mercados” piense en c贸mo conseguir que su gente haga todo lo que tiene al alcance por evitar que su empresa muera. Porque son ellos los que tienen la mejor oportunidad de salvarnos. Porque si usted los salva a ellos, ellos nos salvar谩n a nosotros.
Postdata: Perdonen la cantaleta pero aqu铆 va un llamado de atenci贸n importante, a las empresas, pero sobre todo a mis colegas consultores: Si algo deben aprender de todo este periodo es que el interior es m谩s importante. Siempre lo fue, aunque a veces parezca que lo hemos olvidado.