Bendito sea el noble colchonero
que pierde como sabio con farlopa,
para vosotros putas y dinero,
para mí, Torres, Diego y otra copa.
La doce, frente atlético, lo mismo,
Caballito, Perón, la última curda,
nos une la pasión y el catecismo
de los que nada creen y aman tu zurda.
Pelusa, hincha pelotas, guerrillero,
sobrino de Fidel, hermano mío,
Nápoles, cebollita, Barcelona.
Los tacos de tus botas son el suero,
que abriga a los bosteros contra el frío.
Diez era Dios, bendito Maradona.
Maldito sea el séquito, la histeria
que disloca la coca de los pibes,
vivir era un balón de feria en feria,
cagarla... un cero a uno contra River.
Maldita burocracia desalmada
que te cobró un penal letal e injusto,
maldita sed, maldita madrugada,
no te nos mueras más, ¡pucha qué susto!
Qué falta de respeto, mundo killer,
los penúltimos llegan los terceros
loco, enfermo, cabrón, líbero en zona.
Malditos sean Coppola y Czysterpiller
los dealers, las madamas, los banqueros
que le chupan la sangre a Maradona.



