Debido al aire des茅rtico y a los calores intensos, en el antiguo Egipto se le daba mucha importancia al aseo personal. Todas las clases sociales participaban del elaborado ritual del ba帽o. La gente del pueblo tomaba ba帽os en el r铆o y se frotaba con barro para luego aplicarse aceites que proteg铆an a la piel del sol. En cambio, en las clases altas los esclavos ba帽aban a sus amos en aguas perfumadas con azafr谩n, canela o mirra para despu茅s untarlos con ung眉entos y p茅talos de flores.
Dicen que Cleopatra, reina culta y seductora, ten铆a sus caprichos. Manten铆a la piel tersa gracias a sus frecuentes ba帽os con leche de burra. Y dicen que una ma帽ana al despertar dijo a su criada: "¡Qu茅ope, tuve un sue帽o revelador! No usar茅 m谩s leche de burra para el ba帽o. Quiero jab贸n de tocador".
-¿Perd贸n, mi Se帽ora? -dijo la criada-. Ha dicho...
- Jab贸n de tocador -repiti贸 la reina con autoridad.
- Pero, mi Se帽ora, nunca o铆 lo que es eso.
- S贸lo el jab贸n me mantendr谩 joven desde la testa al tal贸n.
- Pero la leche de burra es muy bue...
-¡Calla, Qu茅ope! ¡Busca ya una soluci贸n! ¡Basta de leche de burra! ¡De ahora en m谩s usar茅 jab贸n!
Y dicen que entonces el especialista en los ingredientes del aseo de la reina fue a reunirse con los alquimistas. Despu茅s de varios experimentos dieron con un resultado que les pareci贸 satisfactorio.
Mientras tanto Cleopatra, encaprichada como estaba en no ba帽arse hasta no tener jab贸n, permanec铆a recluida en sus aposentos con veinticuatro esclavas abanic谩ndola continuamente.
En eso, lleg贸 el especialista con el nuevo producto.
- Alteza -dijo, al tiempo que le entregaba un recipiente con un producto perfumado-, lo hemos logrado.
- Dime qu茅 ingredientes tiene, antes de usarlo, para ver si me conviene.
- Tiene natr贸n, arcilla y altramuces.
-¿Natr贸n? ¿No lo usan para momificar? ¡Quedar茅 seca como Tutankam贸n!
- Mi Se帽ora, en poca cantidad y mezclado con los otros ingredientes se transforma en jab贸n.
Dicen que esta simple explicaci贸n dej贸 conforme a la caprichosa reina, tantos deseos ten铆a de usar jab贸n y tambi茅n, claro, de ba帽arse.
-¡Ay, qu茅 emoci贸n! -exclam贸 la reina incorpor谩ndose- ¡Me ba帽ar茅 con jab贸n!
Y dicen por ah铆 que desde ese d铆a el uso del jab贸n se extendi贸 por todos los pueblos del mundo.
Dicen que dicen que dicen. Aunque no siempre hay que hacer caso a todo lo que se dice por ah铆.