Bit谩cora de Geney Beltr谩n [蠂e’n蓻i bel’t删an], escritor mexicano (Tamazula, Durango, 1976).
s谩bado, marzo 25, 2017
In茅s Arredondo
Est铆o y otros cuentos es el t铆tulo de la antolog铆a de cuentos de In茅s Arredondo que acaba de publicar Editorial Oc茅ano, con selecci贸n y pr贸logo m铆os.
viernes, marzo 24, 2017
Tario en Cal y Arena
Ediciones Cal y Arena acaba de publicar, en su colecci贸n Esenciales del XX, una Antolog铆a de Francisco Tario preparada por Alejandro Toledo. El pr贸logo fue escrito por Esther Seligson para otra compilaci贸n originalmente editada en 1988, y aqu铆 se recupera.
mi茅rcoles, marzo 15, 2017
Ese susto que da el andar matando
La Revista de la Universidad de M茅xico publica en su edici贸n de marzo mi ensayo "Ese susto que da el andar matando", sobre el libro Benzulul, de Eraclio Zepeda, quien estar铆a por cumplir 80 a帽os de vida los pr贸ximos d铆as. El texto se puede leer en este enlace.
domingo, marzo 12, 2017
El aforismo y sus provincias cercanas
El suplemento Confabulario de El Universal publica hoy mi texto cr铆tico sobre el libro de aforismos La droga de los profetas, de 脡dgar Krauss. El enlace es este.
jueves, marzo 09, 2017
La santa enfadada
Jos茅 Gordon publica hoy, en el peri贸dico Reforma, un preciso e inteligente comentario sobre el libro Cuerpos a la deriva, de Esther Seligson.
La santa enfadada
Jos茅 Gordon
Un ejercicio de imaginaci贸n que marca el alma de novelista que todos llevamos dentro: mientras estamos en un sal贸n de espera en un consultorio, en un aeropuerto o en una estaci贸n de tren, vemos los rostros de las personas desconocidas que nos rodean, escuchamos jirones de la conversaci贸n de una pareja, y les inventamos una historia.
Se trata de un laboratorio de otredad. Tratamos de intuir lo que se esconde detr谩s de esas miradas, atisbamos las emociones que dejan huellas en la otra piel, exploramos las experiencias que segundo tras segundo cincelan gestos, la manera de vestir, la forma en que se balancean los cuerpos y que terminan por construir la novela de una vida. 脡ste es el ejercicio que realiza Esther Seligson (1941-2010) en el libro Cuerpos a la deriva (Editorial Cuadrivio).
En esta reciente compilaci贸n de relatos (curada por Geney Beltr谩n F茅lix), la curiosidad de Esther le permite asomarse a las diferentes formas que asume la palabra "yo cuando se pronuncia desde otro cuerpo. La indagaci贸n de otras vidas cobra un ritmo vertiginoso: ¿Qu茅 se siente habitar un cuerpo en donde vive la pureza del alma de una mujer que cura con las manos? ¿Qu茅 ocurre con un cuerpo que se encuentra en un encierro voluntario en donde s贸lo se ve la luz de una ventana reflejada en la pared? ¿Qu茅 sucede cuando se vive en un cuerpo que fue operado a coraz贸n abierto? ¿Qu茅 tragedia se asoma en el cuerpo de una mujer insatisfecha? ¿Qu茅 pasa dentro del cuerpo de un insomne que tiene visiones de la tumba de una vida anterior?
Esther Seligson va a煤n m谩s lejos y entra dentro de un cuerpo sin cuerpo, a la voz sin sombra de la m铆tica figura griega de Ifigenia, y reflexiona sobre la posibilidad de fundirnos con lo que est谩 m谩s all谩 de lo que vemos: "S贸lo me pregunto, ¿cu谩ndo vendr谩 por fin a desaparecer dentro este impulso que me empuja a decir yo. Este ejercicio de otredad llega al extremo de habitar el cuerpo del hijo de los dioses Shiva y Parvati, quien es un santo enfadado (as铆 le llama Esther) y le reclama a Dios porque no puede percibir, m谩s que a momentos, la totalidad de la existencia. Dicho sea de paso, 茅se es tal vez el reclamo de Esther Seligson, una santa enfadada ante el dolor y las injusticias de la vida en medio de la intuici贸n de lo sagrado.
脡se es el mismo impulso que recorre la obra de David Grossman cuando plantea que, como novelista, desea entender la vida entera y descubrir que en una hora (en una gota del tiempo) hay un oc茅ano si nos arriesgamos a imaginarnos dentro de los cuerpos de los otros. Tal vez puede ilustrar esta noci贸n, una vieja leyenda de la cual platicaba recientemente con mi hijo Uriel. En los tiempos del sabio hind煤 Shankara (788-820) se llevaban a cabo debates en torno a las diferentes modalidades del conocimiento. El derrotado ten铆a que incorporar la visi贸n de quien lo superaba. El monje Shankara era imbatible hasta que la sabia esposa de un hombre que hab铆a sido vencido lo ret贸: discutir铆an tambi茅n sobre el conocimiento de las artes amatorias. Shankara pidi贸 unas semanas para efectuar el encuentro. Se reuni贸 con sus disc铆pulos y les pidi贸 que cuidaran su cuerpo (en postura de flor de loto), ya que iba a entrar dentro del cuerpo de un rey, cuya alma estaba destinada a partir. De esta manera, Shankara aprendi贸 todo sobre las artes amatorias. Sin embargo, se identific贸 tanto con su nuevo cuerpo que se le olvid贸 que era Shankara. Los disc铆pulos estaban preocupados porque no volv铆a. Decidieron ir a buscarlo. El rey (Shankara) no los reconoci贸. Entonces empezaron a cantar. Shankara recuper贸 la memoria de qui茅n era.
Tal vez eso es lo que hacen las novelas, son los cantos que nos permiten recuperar una memoria que nos abre a vivir desde otra piel, desde otras miradas. Esa novela ya pasa en nuestras vidas cuando, por ejemplo, vemos los ojos de un beb茅 y se activan nuestras neuronas espejo para recordar una inocencia llena del encanto, la pureza, el asombro y la gracia de existir.
La santa enfadada
Jos茅 Gordon
Un ejercicio de imaginaci贸n que marca el alma de novelista que todos llevamos dentro: mientras estamos en un sal贸n de espera en un consultorio, en un aeropuerto o en una estaci贸n de tren, vemos los rostros de las personas desconocidas que nos rodean, escuchamos jirones de la conversaci贸n de una pareja, y les inventamos una historia.
Se trata de un laboratorio de otredad. Tratamos de intuir lo que se esconde detr谩s de esas miradas, atisbamos las emociones que dejan huellas en la otra piel, exploramos las experiencias que segundo tras segundo cincelan gestos, la manera de vestir, la forma en que se balancean los cuerpos y que terminan por construir la novela de una vida. 脡ste es el ejercicio que realiza Esther Seligson (1941-2010) en el libro Cuerpos a la deriva (Editorial Cuadrivio).
En esta reciente compilaci贸n de relatos (curada por Geney Beltr谩n F茅lix), la curiosidad de Esther le permite asomarse a las diferentes formas que asume la palabra "yo cuando se pronuncia desde otro cuerpo. La indagaci贸n de otras vidas cobra un ritmo vertiginoso: ¿Qu茅 se siente habitar un cuerpo en donde vive la pureza del alma de una mujer que cura con las manos? ¿Qu茅 ocurre con un cuerpo que se encuentra en un encierro voluntario en donde s贸lo se ve la luz de una ventana reflejada en la pared? ¿Qu茅 sucede cuando se vive en un cuerpo que fue operado a coraz贸n abierto? ¿Qu茅 tragedia se asoma en el cuerpo de una mujer insatisfecha? ¿Qu茅 pasa dentro del cuerpo de un insomne que tiene visiones de la tumba de una vida anterior?
Esther Seligson va a煤n m谩s lejos y entra dentro de un cuerpo sin cuerpo, a la voz sin sombra de la m铆tica figura griega de Ifigenia, y reflexiona sobre la posibilidad de fundirnos con lo que est谩 m谩s all谩 de lo que vemos: "S贸lo me pregunto, ¿cu谩ndo vendr谩 por fin a desaparecer dentro este impulso que me empuja a decir yo. Este ejercicio de otredad llega al extremo de habitar el cuerpo del hijo de los dioses Shiva y Parvati, quien es un santo enfadado (as铆 le llama Esther) y le reclama a Dios porque no puede percibir, m谩s que a momentos, la totalidad de la existencia. Dicho sea de paso, 茅se es tal vez el reclamo de Esther Seligson, una santa enfadada ante el dolor y las injusticias de la vida en medio de la intuici贸n de lo sagrado.
脡se es el mismo impulso que recorre la obra de David Grossman cuando plantea que, como novelista, desea entender la vida entera y descubrir que en una hora (en una gota del tiempo) hay un oc茅ano si nos arriesgamos a imaginarnos dentro de los cuerpos de los otros. Tal vez puede ilustrar esta noci贸n, una vieja leyenda de la cual platicaba recientemente con mi hijo Uriel. En los tiempos del sabio hind煤 Shankara (788-820) se llevaban a cabo debates en torno a las diferentes modalidades del conocimiento. El derrotado ten铆a que incorporar la visi贸n de quien lo superaba. El monje Shankara era imbatible hasta que la sabia esposa de un hombre que hab铆a sido vencido lo ret贸: discutir铆an tambi茅n sobre el conocimiento de las artes amatorias. Shankara pidi贸 unas semanas para efectuar el encuentro. Se reuni贸 con sus disc铆pulos y les pidi贸 que cuidaran su cuerpo (en postura de flor de loto), ya que iba a entrar dentro del cuerpo de un rey, cuya alma estaba destinada a partir. De esta manera, Shankara aprendi贸 todo sobre las artes amatorias. Sin embargo, se identific贸 tanto con su nuevo cuerpo que se le olvid贸 que era Shankara. Los disc铆pulos estaban preocupados porque no volv铆a. Decidieron ir a buscarlo. El rey (Shankara) no los reconoci贸. Entonces empezaron a cantar. Shankara recuper贸 la memoria de qui茅n era.
Tal vez eso es lo que hacen las novelas, son los cantos que nos permiten recuperar una memoria que nos abre a vivir desde otra piel, desde otras miradas. Esa novela ya pasa en nuestras vidas cuando, por ejemplo, vemos los ojos de un beb茅 y se activan nuestras neuronas espejo para recordar una inocencia llena del encanto, la pureza, el asombro y la gracia de existir.
lunes, marzo 06, 2017
Un 谩ngel ciego y otro castigado
La revista Este Pa铆s, en la secci贸n Cultura de su n煤mero de marzo, publica mi ensayo "Un 谩ngel ciego y otro castigado", en torno a los cuentos del gigantesco Jos茅 Revueltas. El enlace est谩 aqu铆.
viernes, marzo 03, 2017
Cuerpos a la deriva
Acaba de aparecer, en el sello editorial Cuadrivio, el libro Cuerpos a la deriva, de Esther Seligson. Se trata de una compilaci贸n de relatos escritos por la autora durante su 煤ltima d茅cada de existencia.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



