INVASIONES LITERARIAS
La fusi贸n de las disciplinas que totalizan al hombre no es un descubrimiento actual, sino que obedece a la segunda ley de la termodin谩mica. La especializaci贸n disecta cada vez m谩s, transformando todo en un conjunto de partes analizables, partes que se aislan, pero cuya tendencia m谩s probable es unirse de nuevo. Este es el caso de la creciente interrelaci贸n de las disciplinas como respuesta al esfuerzo generalizado de separaci贸n.
Hace unos d铆as hablaba de la necesidad de incorporar al arte a las disciplinas consideradas como t茅cnicas o no art铆sticas, crear belleza a partir de lo aparentemente racional, invadir con arte el campo que le fue robado a 茅ste con la comercializaci贸n. Integrar de nuevo lo que alguna vez fue uno. Pero mientras el arte camina lentamente hacia ese proceso, la ciencia ya se ha dado cuenta de su necesidad de arte.
En el Hospital Bellevue de Nueva York, una m茅dico y escritora de medio tiempo, trabaja incansablemente por hacer que los practicantes de medicina mejoren su labor a trav茅s de la literatura. Danielle Ofri argumenta que la medicina en su pa铆s se deshumaniza cada vez m谩s, y ha encontrado a trav茅s de la escritura una v铆a favorable y efectiva para que los estudiantes de medicina de la Universidad de Nueva York, as铆 como los m茅dicos practicantes en el hospital, desarrollen desde mejores t茅cnicas en la elaboraci贸n de diagn贸sticos y su presentaci贸n por escrito, hasta concientizaci贸n de que la "hepatitis del 302" se llama Estela, es madre, tiene treinta y siete a帽os y le gustan las ciruelas.
"Despu茅s de ver una fotograf铆a y de platicar con el esposo de la paciente comatosa, comenc茅 a observarla desde un punto de vista radicalmente distinto" afirm贸 Ofri "hubo una vez en que esta mujer jugaba baloncesto y sonre铆a".
La universidad de Columbia, alentada por los logros de Ofri en la calidad de atenci贸n a los pacientes a trav茅s de los textos que publica y los talleres que ofrece a los m茅dicos, ya ha inclu铆do la clase de Medicina Narrativa, en la que los estudiantes elaboran relatos de ficci贸n para comprender mejor al paciente y sus enfermedades.
El Bellevue Literary Review es patrocinado por la Universidad de Nueva York y por sus suscriptores. La revista incluye trabajos de ficci贸n, no ficci贸n y poes铆a, y a pesar de que las contribuciones no son pagadas, escritores reconocidos participan en ella, as铆 como escritores reconocidos se han beneficiado de los servicios m茅dicos cuando han padecido enfermedades f铆sicas o depresiones; tal es el caso de Norman Mailer, William Burroughs y el poeta Delmore Shwartz.
Ofri encuentra una relaci贸n especial entre la medicina y la poes铆a, pues considera que la enfermedad es una met谩fora del cuerpo y la comprensi贸n del lenguaje metaf贸rico en un poema ayuda sin duda al m茅dico a la comprensi贸n del paciente y sus enfermedades.
William Carlos Williams y Ant贸n Ch茅jov practicaron medicina y escritura, sin embargo, la inclusi贸n de la materia de medicina narrativa va mucho m谩s all谩. En un tiempo en el que la conversi贸n del humano en estad铆stica es cuesti贸n de pr谩ctica, es la escritura la actividad que detiene la prisa y conduce al prestador de un servicio a viajar en la interioridade de su ser para, a partir de ah铆, mirar de nuevo hacia el mundo.
Ser铆a excelente que se promovieran en el pa铆s este tipo de pr谩cticas pues, aunque la deshumanizaci贸n a煤n no llega al grado que ha alcanzado en los Estados Unidos, camina velozmente hacia all谩. Por lo pronto la pr谩ctica local parece contraria al observar los recortes de talleres y maestros de humanidades en la UABC. A煤n as铆 la semilla est谩 sembrada. En cualquier empresa o escuela se puede iniciar una gaceta literaria sencilla que establezca lazos m谩s humanos entre los miembros de la organizaci贸n y la sociedad a la que sirven.
Por lo pronto pueden consultar el website que inclu铆 en p谩rrafos anteriores, suscribirse o comprar la revista en cualquier Barnes & Noble de los E.U.
Filtro cerebral es un artefacto inexistente formado de palabras cuya finalidad es la bùsqueda de nimiedades.
lunes, septiembre 29
viernes, septiembre 26
PROCESOS
Ya encontr茅 bases te贸ricas para sustentar que soy una persona nocturna. Incluso puedo probarlo con las fluctuaciones de mi temperatura corporal a lo largo del d铆a. No s茅 para qu茅 pueda servir eso, pues el mundo est谩 organizado en su mayor铆a para las personas diurnas, y uno, que recibe su m谩xima lucidez a partir de las once de la noche, tiene que desperdiciarla porque al siguiente d铆a hay que levantarse a las seis.
Tengo problemas con los veranos, los veranos son el d铆a de mi a帽o. En los veranos tengo miedo, en los veranos el mundo se vuelve vulnerable: todo puede pasar. Estoy segura que el d铆a que un asteroide choque con la tierra ser谩 durante Julio o Agosto. En verano el ambiente se sofoca, se puede respirar tanta humedad que uno creer铆a que se ha convertido en anfibio. El verano debilita, abruma. Incluso, como sucede durante el d铆a, el sol se ensa帽a en beber energ铆as del cuerpo humano. En verano se nutre de nosotros, en invierno nos nutrimos de 茅l. El problema es cuando la nutrici贸n se desequilibra, entonces vienen los desajustes emocionales en las personas, y los climatol贸gicos en el mundo. Esto sucede generalmente cada siete a帽os.
C贸mo en cualquier relaci贸n, el dar nos agota, nos irrita, nos roba las fuerzas. El verano es dar. El d铆a es actividad, moverse, pretender que uno es feliz dando a la sociedad trabajo, consumo, actividad. Verano y d铆a son invenciones morales.
Ahora que se acaba septiembre, comenzamos a recibir poco a poco, lo que dimos durante el verano. Comienza a dosis, casi a un equilibrio entre el dar y el recibir. La transici贸n es perfecta.
El invierno es la noche de mi a帽o. En invierno me gusta vivir. Sentir el viento helado paralizar mi rostro. Degustar la noche a la cuatro de la tarde y despertarme aun de noche.
En invierno necesitamos calor. Lo obtenemos del sol, primordialmente, pero se busca hasta en la electricidad de un pensamiento, en las velas, en los labios, entre las paredes. En invierno el mejor lugar es dentro de la casa. En invierno se vive mejor. Si no fuera por la navidad, el invierno ser铆a perfecto.
Me da gusto reconocer el fr铆o. Revivir. Sentir que, despu茅s de varios meses de insoportable d铆a, al fin se acerca de nuevo la noche helada. Un sistema de sombras la oculta, pero mis manos ya se resecan ante la promesa de su llegada.
Ya encontr茅 bases te贸ricas para sustentar que soy una persona nocturna. Incluso puedo probarlo con las fluctuaciones de mi temperatura corporal a lo largo del d铆a. No s茅 para qu茅 pueda servir eso, pues el mundo est谩 organizado en su mayor铆a para las personas diurnas, y uno, que recibe su m谩xima lucidez a partir de las once de la noche, tiene que desperdiciarla porque al siguiente d铆a hay que levantarse a las seis.
Tengo problemas con los veranos, los veranos son el d铆a de mi a帽o. En los veranos tengo miedo, en los veranos el mundo se vuelve vulnerable: todo puede pasar. Estoy segura que el d铆a que un asteroide choque con la tierra ser谩 durante Julio o Agosto. En verano el ambiente se sofoca, se puede respirar tanta humedad que uno creer铆a que se ha convertido en anfibio. El verano debilita, abruma. Incluso, como sucede durante el d铆a, el sol se ensa帽a en beber energ铆as del cuerpo humano. En verano se nutre de nosotros, en invierno nos nutrimos de 茅l. El problema es cuando la nutrici贸n se desequilibra, entonces vienen los desajustes emocionales en las personas, y los climatol贸gicos en el mundo. Esto sucede generalmente cada siete a帽os.
C贸mo en cualquier relaci贸n, el dar nos agota, nos irrita, nos roba las fuerzas. El verano es dar. El d铆a es actividad, moverse, pretender que uno es feliz dando a la sociedad trabajo, consumo, actividad. Verano y d铆a son invenciones morales.
Ahora que se acaba septiembre, comenzamos a recibir poco a poco, lo que dimos durante el verano. Comienza a dosis, casi a un equilibrio entre el dar y el recibir. La transici贸n es perfecta.
El invierno es la noche de mi a帽o. En invierno me gusta vivir. Sentir el viento helado paralizar mi rostro. Degustar la noche a la cuatro de la tarde y despertarme aun de noche.
En invierno necesitamos calor. Lo obtenemos del sol, primordialmente, pero se busca hasta en la electricidad de un pensamiento, en las velas, en los labios, entre las paredes. En invierno el mejor lugar es dentro de la casa. En invierno se vive mejor. Si no fuera por la navidad, el invierno ser铆a perfecto.
Me da gusto reconocer el fr铆o. Revivir. Sentir que, despu茅s de varios meses de insoportable d铆a, al fin se acerca de nuevo la noche helada. Un sistema de sombras la oculta, pero mis manos ya se resecan ante la promesa de su llegada.
jueves, septiembre 25
POS ORA?
No es tu culpa Mayra. En serio. No es tu culpa. Desde que aprendiste a leer te diste cuenta de que hab铆a palabras raras en los aparatos; luego tu maestra de ingl茅s te aclar贸 que no eran raras, era otro idioma. Se te hizo extra帽o, pero lo aceptaste. Entonces supiste que si en un mercadito de la colonia hab铆a una puerta medio vieja que dec铆a PULL, significaba que la ten铆as que jalar.
Por eso te digo, no es tu culpa, no te sientas mal.
Acu茅rdate de aquella grabadora que dec铆a REW y FF, iniciales de qui茅n sabe qu茅 palabras. Luego hasta chistes inventaban: El del hombre que manejaba su carro fronterizo por primera vez y que le tron贸 la transmisi贸n porque, en plena carretera quiso aumentar la velocidad y le puso en R. Acu茅rdate de las copiadoras, los tel茅fonos, la televisi贸n.
Es m谩s, acu茅rdate cuando ibas de vacaciones al sur del pa铆s con tus pap谩s y los contenedores de papel de ba帽o en el centro hist贸rico dec铆an: turn knob when empty.
Por eso te digo que no tienes nada de que preocuparte. S铆, ya s茅, la fila era larga y mucha gente se dio cuenta, gente que NO conoces. S铆, ya s茅 que te encanta decir que te entiendes bien con las m谩quinas y te da coraje que esa te haya dejado en rid铆culo pero ¿No viste ayer el anuncio luminoso que est谩 dentro del Palacio Municipal? Dec铆a la fecha: Wed, Sep 24,2003. En el Palacio Municipal de Tijuana, B.C. M茅xico. ¿Y t煤 te preocupas por esa peque帽ez? Lo que te pas贸 obedece a decenios de reciclaje de desechos del vecino pa铆s. Uno no est谩 acostumbrado a m谩quinas dise帽adas para la regi贸n.
As铆 que no te preocupes por haber visto a Thomas Jefferson en el dibujo donde deb铆as introducir el billete, en el que t煤, necia, quer铆as insertar uno de doscientos pesos para pagar tu recibo telef贸nico. S茅 que nunca pensaste que ese dibujo fuera en efecto para insertar d贸lares y que, a un ladito estaba otro con Morelos para insertar los pesos.
As铆 que ni te apenes de que el muchacho de atr谩s te haya dicho: oiga, ac谩 se ponen los pesos. ¿C贸mo supo?
¿No te fijaste? Ten铆a toda la pinta de pocho.
No es tu culpa Mayra. En serio. No es tu culpa. Desde que aprendiste a leer te diste cuenta de que hab铆a palabras raras en los aparatos; luego tu maestra de ingl茅s te aclar贸 que no eran raras, era otro idioma. Se te hizo extra帽o, pero lo aceptaste. Entonces supiste que si en un mercadito de la colonia hab铆a una puerta medio vieja que dec铆a PULL, significaba que la ten铆as que jalar.
Por eso te digo, no es tu culpa, no te sientas mal.
Acu茅rdate de aquella grabadora que dec铆a REW y FF, iniciales de qui茅n sabe qu茅 palabras. Luego hasta chistes inventaban: El del hombre que manejaba su carro fronterizo por primera vez y que le tron贸 la transmisi贸n porque, en plena carretera quiso aumentar la velocidad y le puso en R. Acu茅rdate de las copiadoras, los tel茅fonos, la televisi贸n.
Es m谩s, acu茅rdate cuando ibas de vacaciones al sur del pa铆s con tus pap谩s y los contenedores de papel de ba帽o en el centro hist贸rico dec铆an: turn knob when empty.
Por eso te digo que no tienes nada de que preocuparte. S铆, ya s茅, la fila era larga y mucha gente se dio cuenta, gente que NO conoces. S铆, ya s茅 que te encanta decir que te entiendes bien con las m谩quinas y te da coraje que esa te haya dejado en rid铆culo pero ¿No viste ayer el anuncio luminoso que est谩 dentro del Palacio Municipal? Dec铆a la fecha: Wed, Sep 24,2003. En el Palacio Municipal de Tijuana, B.C. M茅xico. ¿Y t煤 te preocupas por esa peque帽ez? Lo que te pas贸 obedece a decenios de reciclaje de desechos del vecino pa铆s. Uno no est谩 acostumbrado a m谩quinas dise帽adas para la regi贸n.
As铆 que no te preocupes por haber visto a Thomas Jefferson en el dibujo donde deb铆as introducir el billete, en el que t煤, necia, quer铆as insertar uno de doscientos pesos para pagar tu recibo telef贸nico. S茅 que nunca pensaste que ese dibujo fuera en efecto para insertar d贸lares y que, a un ladito estaba otro con Morelos para insertar los pesos.
As铆 que ni te apenes de que el muchacho de atr谩s te haya dicho: oiga, ac谩 se ponen los pesos. ¿C贸mo supo?
¿No te fijaste? Ten铆a toda la pinta de pocho.
martes, septiembre 23
Ser谩?
No s茅 c贸mo explicarlo; es c贸mo si me levantara. C贸mo si el agua fluyera sobre m铆 delineando mi cuerpo. C贸mo si la gente, entre las calles, me observara.
No s茅, es c贸mo si hablara, c贸mo si lo que digo fuera cierto. C贸mo si algo me importara.
C贸mo si mis palabras tuvieran alg煤n significado, c贸mi si las ensayara. C贸mo si salieran de mi boca esperando a las que siguen, ansiosas por escucharlas. C贸mo si hoy fuera el d铆a.
Luego c贸mo si caminara, c贸mo si cada paso me fuese a llevar a alguna parte. C贸mo si el estar aqu铆 y estar viva fuera cierto.
Tal vez es c贸mo si pensara, c贸mo si cada idea que sale de mi cabeza fuera m铆a. C贸mo si el espacio que ocupo nadie lo necesitara.
No estoy segura c贸mo es. Es c贸mo si hubiera despertado.
No s茅 c贸mo explicarlo; es c贸mo si me levantara. C贸mo si el agua fluyera sobre m铆 delineando mi cuerpo. C贸mo si la gente, entre las calles, me observara.
No s茅, es c贸mo si hablara, c贸mo si lo que digo fuera cierto. C贸mo si algo me importara.
C贸mo si mis palabras tuvieran alg煤n significado, c贸mi si las ensayara. C贸mo si salieran de mi boca esperando a las que siguen, ansiosas por escucharlas. C贸mo si hoy fuera el d铆a.
Luego c贸mo si caminara, c贸mo si cada paso me fuese a llevar a alguna parte. C贸mo si el estar aqu铆 y estar viva fuera cierto.
Tal vez es c贸mo si pensara, c贸mo si cada idea que sale de mi cabeza fuera m铆a. C贸mo si el espacio que ocupo nadie lo necesitara.
No estoy segura c贸mo es. Es c贸mo si hubiera despertado.
EREWHON
No me gusta utilizar este espacio como eco de textos de otros autores, pero no me pude contener de transcribir la siguiente opini贸n del norteamericano Guy Davenport:
   "No tengo licencia de conducir, lo cual significa que recurro a medios distintos de los conductores para obtener un pasaporte. La licencia de conducir es la ciudadan铆a. Es nuestra carte d'identit茅. Recuerdo esto a mi pesar cada vez que trato de cobrar un cheque, o cuando debo presentar evidencia de que yo soy yo. En nuestra sociedad estoy incompleto. Mi cuerpo, en este momento deber铆a estar estacionado en una pensi贸n, de no haber prohibici贸n al respecto, desde luego. El cuerpo de un norteamericano tiene cuatro ruedas, bebe gas y petr贸leo y come ciudades.
   C贸mo no tengo ninguna revoluci贸n racional que ofrecerles, sugiero, por el gusto de hacerlo, optar por la erewhoniana. Rescaten su cuerpo del cautiverio del autom贸vil; rescaten su imaginaci贸n del aparato de televisi贸n; rescaten su riqueza del barril sin fondo del Congreso y su gasto demencial; rescaten sus habilidades manuales de los fabricantes; rescaten sus mentes de los argumentos de necesidad y de los mercaderes del miedo y prejuicio. Recaten la paz de la guerra perpetua. Rescaten sus cuerpos; son suyos".
No me gusta utilizar este espacio como eco de textos de otros autores, pero no me pude contener de transcribir la siguiente opini贸n del norteamericano Guy Davenport:
   "No tengo licencia de conducir, lo cual significa que recurro a medios distintos de los conductores para obtener un pasaporte. La licencia de conducir es la ciudadan铆a. Es nuestra carte d'identit茅. Recuerdo esto a mi pesar cada vez que trato de cobrar un cheque, o cuando debo presentar evidencia de que yo soy yo. En nuestra sociedad estoy incompleto. Mi cuerpo, en este momento deber铆a estar estacionado en una pensi贸n, de no haber prohibici贸n al respecto, desde luego. El cuerpo de un norteamericano tiene cuatro ruedas, bebe gas y petr贸leo y come ciudades.
   C贸mo no tengo ninguna revoluci贸n racional que ofrecerles, sugiero, por el gusto de hacerlo, optar por la erewhoniana. Rescaten su cuerpo del cautiverio del autom贸vil; rescaten su imaginaci贸n del aparato de televisi贸n; rescaten su riqueza del barril sin fondo del Congreso y su gasto demencial; rescaten sus habilidades manuales de los fabricantes; rescaten sus mentes de los argumentos de necesidad y de los mercaderes del miedo y prejuicio. Recaten la paz de la guerra perpetua. Rescaten sus cuerpos; son suyos".
ESPEJOS
Generalmente niego la experiencia percibida de mi misma a trav茅s de otras personas, pero, de acuerdo a la experiencia que tuve hace un par de d铆as, creo que es necesario aceptar que aunque yo est茅 consciente de los grandes cambios que he experimentado en el presente a帽o, no es si no al presentarme frente a quienes me percib铆an de otra forma donde comprendo lo real de estos.
La experiencia anterior me llev贸 a recordar los quince d铆as que, durante el 2002 mantuve mi cabello te帽ido de rubio. Era divertid铆simo observar las reacciones de quienes me ve铆an por primera vez con semejante peluca. Bastaba con tan s贸lo presentarme para disfrutar de todo tipo de expresiones exageradas.
Pero esta vez el cambio no se limit贸 a lo superficial de mi aspecto, aunque tambi茅n en este se manifiesta, sino a la totalidad de mi ser. No ve铆a a estas personas desde hace un a帽o, y al verles me pude observar desde hace un a帽o y desde ahora. Hubo qui茅n no mencion贸 nada, y quien fue tan perceptivo de notar distintas mi piel y mis facciones. Yo me not茅 distinta al observarme mientras hablaba, propon铆a ideas o escuchaba y valorizaba las de otros ¿D贸nde estaba aquella que guaradaba silencio y dudaba de sus opiniones?
No siempre se cambia para bien, pero siempre se avanza. El rompimiento de la rutina consiste no solamente en realizar actividades distintas, sino desde un yo distinto, pues hasta las m谩s emocionantes se vuelven tediosas desde siempre-yo-mismo. Si diario observara tan solo cuatro paredes amarillas, debiera cambiar lo suficiente para observarlas siempre distintas, analizarlas desde distintas perspectivas, observar ahora sus defectos, ahora sus cualidades, ahora nada.
Retomar conocimientos aprendidos en la infancia, releer libros, volver a los mismos sitios desde el ahora es profundizar en su comprensi贸n. Reiniciar es siempre aprendizaje porque no es ella (o 茅l) quien reinicia, ese de hace a帽os. Soy yo, con un nuevo y mayor campo de percepci贸n. Y la 煤nica manera de cambiar constantemente es vivir, evitando a toda costa la sobrevivencia.
Generalmente niego la experiencia percibida de mi misma a trav茅s de otras personas, pero, de acuerdo a la experiencia que tuve hace un par de d铆as, creo que es necesario aceptar que aunque yo est茅 consciente de los grandes cambios que he experimentado en el presente a帽o, no es si no al presentarme frente a quienes me percib铆an de otra forma donde comprendo lo real de estos.
La experiencia anterior me llev贸 a recordar los quince d铆as que, durante el 2002 mantuve mi cabello te帽ido de rubio. Era divertid铆simo observar las reacciones de quienes me ve铆an por primera vez con semejante peluca. Bastaba con tan s贸lo presentarme para disfrutar de todo tipo de expresiones exageradas.
Pero esta vez el cambio no se limit贸 a lo superficial de mi aspecto, aunque tambi茅n en este se manifiesta, sino a la totalidad de mi ser. No ve铆a a estas personas desde hace un a帽o, y al verles me pude observar desde hace un a帽o y desde ahora. Hubo qui茅n no mencion贸 nada, y quien fue tan perceptivo de notar distintas mi piel y mis facciones. Yo me not茅 distinta al observarme mientras hablaba, propon铆a ideas o escuchaba y valorizaba las de otros ¿D贸nde estaba aquella que guaradaba silencio y dudaba de sus opiniones?
No siempre se cambia para bien, pero siempre se avanza. El rompimiento de la rutina consiste no solamente en realizar actividades distintas, sino desde un yo distinto, pues hasta las m谩s emocionantes se vuelven tediosas desde siempre-yo-mismo. Si diario observara tan solo cuatro paredes amarillas, debiera cambiar lo suficiente para observarlas siempre distintas, analizarlas desde distintas perspectivas, observar ahora sus defectos, ahora sus cualidades, ahora nada.
Retomar conocimientos aprendidos en la infancia, releer libros, volver a los mismos sitios desde el ahora es profundizar en su comprensi贸n. Reiniciar es siempre aprendizaje porque no es ella (o 茅l) quien reinicia, ese de hace a帽os. Soy yo, con un nuevo y mayor campo de percepci贸n. Y la 煤nica manera de cambiar constantemente es vivir, evitando a toda costa la sobrevivencia.
lunes, septiembre 22
ACTUALIZACIONES
Las traducciones generalmente se conciben como el paso de cierto texto de un idioma a otro. De este modo, personas que no tiene acceso a esa lengua pueden entrar en contacto con esa informaci贸n. Las traducciones se hacen tomando c贸mo base ciertos criterios que atienden al tipo de texto que se traduce (cient铆fico, informativo, literario). Las traducciones permiten incorporar, a la producci贸n escrita de un pa铆s, nuevas referencias para analizarla desde otros puntos de vista.
Dentro de las finanzas, la informaci贸n que es producida tambi茅n se traduce, s贸lo que no de un idioma a otro, sino de un tiempo a otro. Un estado financiero que se elabor贸 hace siete a帽os no puede ser comparado con uno actual para evaluar el avance o retroceso de la empresa estudiada si no se eleva al mismo plano temporal. ¿C贸mo se realiza esto?
La traducci贸n de estados financieros utiliza el factor inflaci贸n. Este factor no es simplemente un n煤mero aislado que se emite por una dependencia, sino que es un n煤mero (otro tipo de lenguaje) que encierra en s铆 mismo una serie de implicaciones hist贸ricas, sociales, pol铆ticas y, por supuesto, econ贸micas, de un pa铆s y del planeta en general.
Un hecho local afecta actualmente los mercado internacionales; no solamente los de los pa铆ses desarrollados, sino de todos los pa铆ses que forman el mundo. Las causas y efectos del hecho en el que se origin贸 el acto quedan registrados en la historia. Un hecho de este tipo no se refiere solamente a una gran cat谩strofe, sino a todas las modificaciones lentas y r谩pidas que ocurren dentro de cualquier sociedad. Toda esta gama de hechos e interrelaciones construyen el espacio econ贸mico, que se forma tanto de ideas como de n煤meros. Toda esta actividad social se resume en un n煤mero que, por supuesto, no es exacto, sino representativo. Esta cifra llamada factor inflacionario, se aplica a los informes del pasado, de tal forma que pueda establecerse un punto de comparaci贸n con los actuales. Los estados financieros se re-presentan, es decir, se vuelven al presente aplic谩ndole la cifra hist贸rica.
De igual modo, los textos del pasado no se pueden comparar con la producci贸n actual. Es de conocimiento general que esto se debe a los cambios sociales, econ贸micos y pol铆ticos que los separan. Sin embargo, buscando un factor de equivalencia, ser铆a adecuado traducirlos en el tiempo, mostrarlos con todas sus fallas y virtudes ante los ojos de los nuevos observadores, de modo que no se formen idealizaciones de ellos, ni viceversa. Presentar ante el reacio joven lector de los cl谩sicos la versi贸n actualizada. No traducir s贸lo en direcci贸n horizontal, sino tambi茅n vertical. Sabemos que el lenguaje nos separa a trav茅s del tiempo, este es el gran dilema generacional; y si otras disciplinas ya han encontrado m茅todos eficaces para traducir en el tiempo, es hora de que los profesionales del lenguaje tambi茅n lo hagan de un modo concienzudo y eficaz, evitando a toda costa caer en lo superficial del remake hollywoodense.
Las traducciones generalmente se conciben como el paso de cierto texto de un idioma a otro. De este modo, personas que no tiene acceso a esa lengua pueden entrar en contacto con esa informaci贸n. Las traducciones se hacen tomando c贸mo base ciertos criterios que atienden al tipo de texto que se traduce (cient铆fico, informativo, literario). Las traducciones permiten incorporar, a la producci贸n escrita de un pa铆s, nuevas referencias para analizarla desde otros puntos de vista.
Dentro de las finanzas, la informaci贸n que es producida tambi茅n se traduce, s贸lo que no de un idioma a otro, sino de un tiempo a otro. Un estado financiero que se elabor贸 hace siete a帽os no puede ser comparado con uno actual para evaluar el avance o retroceso de la empresa estudiada si no se eleva al mismo plano temporal. ¿C贸mo se realiza esto?
La traducci贸n de estados financieros utiliza el factor inflaci贸n. Este factor no es simplemente un n煤mero aislado que se emite por una dependencia, sino que es un n煤mero (otro tipo de lenguaje) que encierra en s铆 mismo una serie de implicaciones hist贸ricas, sociales, pol铆ticas y, por supuesto, econ贸micas, de un pa铆s y del planeta en general.
Un hecho local afecta actualmente los mercado internacionales; no solamente los de los pa铆ses desarrollados, sino de todos los pa铆ses que forman el mundo. Las causas y efectos del hecho en el que se origin贸 el acto quedan registrados en la historia. Un hecho de este tipo no se refiere solamente a una gran cat谩strofe, sino a todas las modificaciones lentas y r谩pidas que ocurren dentro de cualquier sociedad. Toda esta gama de hechos e interrelaciones construyen el espacio econ贸mico, que se forma tanto de ideas como de n煤meros. Toda esta actividad social se resume en un n煤mero que, por supuesto, no es exacto, sino representativo. Esta cifra llamada factor inflacionario, se aplica a los informes del pasado, de tal forma que pueda establecerse un punto de comparaci贸n con los actuales. Los estados financieros se re-presentan, es decir, se vuelven al presente aplic谩ndole la cifra hist贸rica.
De igual modo, los textos del pasado no se pueden comparar con la producci贸n actual. Es de conocimiento general que esto se debe a los cambios sociales, econ贸micos y pol铆ticos que los separan. Sin embargo, buscando un factor de equivalencia, ser铆a adecuado traducirlos en el tiempo, mostrarlos con todas sus fallas y virtudes ante los ojos de los nuevos observadores, de modo que no se formen idealizaciones de ellos, ni viceversa. Presentar ante el reacio joven lector de los cl谩sicos la versi贸n actualizada. No traducir s贸lo en direcci贸n horizontal, sino tambi茅n vertical. Sabemos que el lenguaje nos separa a trav茅s del tiempo, este es el gran dilema generacional; y si otras disciplinas ya han encontrado m茅todos eficaces para traducir en el tiempo, es hora de que los profesionales del lenguaje tambi茅n lo hagan de un modo concienzudo y eficaz, evitando a toda costa caer en lo superficial del remake hollywoodense.
LOOSING IT?
Tengo infinidad de posts esperando a que los escriba, pero creo que es mejor organizarme en este, ya que mi universo se contrae y se expande constantemente.
No me gusta la existencia est谩tica, por eso invento con frecuencia problemas que no tengo o que no deber铆a tener. En ese constante ir y regresar, me da por creer en instantes las distintas posibilidades de vida que no se materializan, pero que ahora comprendo son id茅nticas a las materiales.
La existencia diurna y consciente es tan s贸lo una manera de vivir ( que no me agrada totalmente), pero no es la 煤nica.
Ahora que pienso acerca de los campos neuronales, he estado m谩s al pendiente de toda esa actividad que forma parte de la vida pero que generalmente se rechaza por considerarse un by-product, como lo son los sue帽os, las ideas repentinas, las voces.
Yo tampoco lo creo, pero desde hace unos meses los sue帽os con cada vez m谩s claros y son una gu铆a segura para mi vida. Lo que de d铆a me angustia, de noche se resuelve y, a la ma帽ana siguiente, tan s贸lo tengo que hacer lo que so帽茅. Es c贸mo si la existencia se estuviese dando a la inversa.
Anoche mientras le铆a, tuve un miedo enorme a concentrarme en una figura, pues sab铆a que algo raro pasar铆a. Lo hice. Mi cama se movi贸, oscilando hacia la izquierda y la derecha mientras quise. Yo tampoco lo creo.
Mi experimento continu贸. Ya manifest茅 en mi blog hace casi un a帽o de las voces que puedo escuchar al colocar earplugs en mi o铆do. Al silenciar el mundo exterior, puedo funcionar como un receptor, no s茅 si de se帽ales de radio o de pensamientos. Lo cierto es que yo no las produzco, ni siquiera hago un esfuerzo por escucharlas, llegan ah铆, incoherentes, en diversos tonos de voz que nunca he escuchado. Y me atrevo a pensar que pueden ser radiofrecuencias porque tambi茅n escucho m煤sica.
He tratatado de ir m谩s all谩. He intentado comunicarme con personas (S铆, la absurda telepat铆a). Digo, no pierdo nada, adem谩s, si es posible emanar energ铆a, alguien debe tener la capacidad de recibirla.
En fin, todo con tal de tener tan s贸lo un pie en el mundo conocido. No me gusta tanto como para tener los dos.
No se preocupen, pronto habr谩 posts ficticios.
Tengo infinidad de posts esperando a que los escriba, pero creo que es mejor organizarme en este, ya que mi universo se contrae y se expande constantemente.
No me gusta la existencia est谩tica, por eso invento con frecuencia problemas que no tengo o que no deber铆a tener. En ese constante ir y regresar, me da por creer en instantes las distintas posibilidades de vida que no se materializan, pero que ahora comprendo son id茅nticas a las materiales.
La existencia diurna y consciente es tan s贸lo una manera de vivir ( que no me agrada totalmente), pero no es la 煤nica.
Ahora que pienso acerca de los campos neuronales, he estado m谩s al pendiente de toda esa actividad que forma parte de la vida pero que generalmente se rechaza por considerarse un by-product, como lo son los sue帽os, las ideas repentinas, las voces.
Yo tampoco lo creo, pero desde hace unos meses los sue帽os con cada vez m谩s claros y son una gu铆a segura para mi vida. Lo que de d铆a me angustia, de noche se resuelve y, a la ma帽ana siguiente, tan s贸lo tengo que hacer lo que so帽茅. Es c贸mo si la existencia se estuviese dando a la inversa.
Anoche mientras le铆a, tuve un miedo enorme a concentrarme en una figura, pues sab铆a que algo raro pasar铆a. Lo hice. Mi cama se movi贸, oscilando hacia la izquierda y la derecha mientras quise. Yo tampoco lo creo.
Mi experimento continu贸. Ya manifest茅 en mi blog hace casi un a帽o de las voces que puedo escuchar al colocar earplugs en mi o铆do. Al silenciar el mundo exterior, puedo funcionar como un receptor, no s茅 si de se帽ales de radio o de pensamientos. Lo cierto es que yo no las produzco, ni siquiera hago un esfuerzo por escucharlas, llegan ah铆, incoherentes, en diversos tonos de voz que nunca he escuchado. Y me atrevo a pensar que pueden ser radiofrecuencias porque tambi茅n escucho m煤sica.
He tratatado de ir m谩s all谩. He intentado comunicarme con personas (S铆, la absurda telepat铆a). Digo, no pierdo nada, adem谩s, si es posible emanar energ铆a, alguien debe tener la capacidad de recibirla.
En fin, todo con tal de tener tan s贸lo un pie en el mundo conocido. No me gusta tanto como para tener los dos.
No se preocupen, pronto habr谩 posts ficticios.
jueves, septiembre 18
PREMEDITACION
Algo me persigue. Digo algo porque no estoy segura de que sea alguien. Eso toma formas distintas, pero siempre desea saber lo que estoy haciendo, lo que pienso, lo que hago. No hay manera de quitar su vista de mis acciones, y de mis pensamientos.
Algo es rosa, por eso odio ese color y todo lo que tenga que ver con 茅l (mo帽os, ni帽as, ma帽anas). Hoy era un vestido, con calcetas dobladas y zapatos blancos; se adher铆a a mi piel tratando de arrancar las part铆culas de sudor que derram茅 al jugar a la pelota. Tengo miedo jugar a la pelota, miedo a verla venir hacia mi cuerpo, haci茅ndose cada vez m谩s grande, m谩s grande, hasta que logra reventar entre mis ojos. Algo pasa entre mi madre y mi vestido, es h煤medo como los besos que contaminan mi cara con saliva.
Hoy algo est谩 en mi madre y me observa mientras guardo mis juguetes en la cochera. Mi jueguete verde marca Ford Explorer, ella trata de indagar los olores que lo invaden. Quiere saber si he fumado, si ando de nuevo con esas amigas que me conducen al vicio. Algo tiene sentido del humor.
Muta y est谩 en ese planeta rojo del que estoy segura que provengo. Ha ido hasta ah铆, ha trasladado su terrenalidad con el fin de saber acerca de mi lugar origen. El planeta no es marte. El planeta es una c茅lula como lo son todos los que forman el cuerpo del Gran Ser. Esto lo supe antes de que algo se enterara. Siempre supe que existe una part铆cula mayor que no es infinita, y que se subdivide en tambi茅n un n煤mero finito de part铆culas, entre las cuales se encuentran los arrogantes humanos. Algo ya se enter贸 de esto, ya se enter贸 de casi todo.
No voy a dar aqu铆 m谩s informaci贸n de mi procedencia, pero al decir que no soy de aqu铆 es suficientemente absurdo como para que alguien lo crea, por eso lo digo, porque el mejor refugio de un secreto est谩 en la boca de todos.
Me canso de algo, me canso tanto que lo he llegado a golpear, le he gritado, he hu铆do de todas sus formas posibles y siempre me alcanza. Hace d铆as pienso en matarle. Ya s茅 d贸nde est谩. Est谩 en lo que me desespera. No se calla. Habla y habla estupideces. No me puedo comunicar a trav茅s de tanta basura. Algo me aturde, llena el aire de insensateces y palabras absurdas. Llena todo de soledad.
Estoy sola, lo s茅. Estoy sola mucho tiempo. Tengo doce a帽os. Las tardes se reducen ante mis ojos como una hoja que no sirve. Espero algo, y algo me espera; y esa espera me detiene, me detiene tanto que vivo la vida que no s茅 llevar. El problema es que en esta vida no existe un artefacto como el que yo necesito. Download Cerebral. Algo lo sabe y me presiona con los ojos para asegurarse que no haga nada hasta que tenga mi aparato. Tengo treinta a帽os y el aparato no llega.
Se filtra en la sonrisa de mis amigos; son esos momentos insoportables cuando me ven esperando respuesta, esperando de m铆 lo que nunca podr茅 darles, lo que no soy. Algo les hace creer que soy capaz de hacerles creer que soy maravillosa, entonces guardo silencio para que sepan que no soy. Algo me cuestiona en sus ojos, los calla. Quiere presionarme a que construya el aparato, lo s茅. Quiere que renuncie a mi vida por insoportable. Orillarme hasta el abismo para que sepa que no tengo opci贸n, que debo construirlo o morirme. He pensado bastante en esto 煤ltimo. Algo casi logra su objetivo.
Hay algo
que me dice que si destruyo todo y a todos, algo se ir谩. Pero abro bien los ojos y lo veo sonri茅ndome desde la figura de la virgen que une sus manos. Me habla desde el recibo de pago de mis honorarios. En la gente que reconozco en los restaurantes. Entre la gente, en los espacios que hay entre ellos. Ayer no existe.
Lo evito en sue帽os. Lo evito porque lo excito. Mi vida on铆rica es muy interesante, y mantiene a algo pasivo, sin intervenir en mi vida. Por eso cuando los recuerdo, algo se va. Por eso los recuerdo con frecuencia. Por eso me gusta tanto dormir durante largo tiempo. Dormida es el 煤nico momento en que soy libre.
Cuando estoy sola, saco mis mu帽ecas del ba煤l que est谩 a los pies de mi cama. Las acomodo y les invento historias. Duro horas haciendo eso, en completo silencio, para no llamar a algo. Pero luego crezco, y desde mi madre escucha c贸mo hojeo los libros en mi rec谩mara, y me grita que me duerma. Quiere saber lo que pienso cuando leo, pero olvida que cuando est谩 en mi madre, no puede saber lo que pienso. Casi nunca puede saber lo que pienso. Hace unos meses descubri贸 c贸mo.
Treinta a帽os –me dice algo– y a煤n no has constru铆do el aparato. ¿Qu茅 c贸mo me lo dice? Por medio de este texto, a trav茅s de las letras que escrib铆 en el rengl贸n anterior. Por la escritura algo se comunica conmigo, y por m谩s que trato de evitar su mirada tecleando sin parar en la pantalla blanca de sus ojos, algo logra transformarse en graf铆a y me reclama:
–No es escribiendo como lograr谩s tu misi贸n –me dice–, tienes que construir el aparato.
S铆, lo acepto. Me gusta mucho la f铆sica. Ahora que estoy en la secundaria y, a pesar de mi desd茅n hacia las matem谩ticas, he descubierto que adoro la materia de f铆sica. Me encanta. Me he enamorado de la palabra Pascal. En la maestr铆a que estudio, estoy leyendo un libro acerca de la Teor铆a de la Relatividad. Me alucina m谩s que un psicotr贸pico. Vas bien –me dice algo en este texto–, lenta pero segura. No tardar谩s en construir el aparato.
Algo me invita a que lo imagine. Conexiones aqu铆, conexiones all谩. Peque帽as trasquiladas en mi cabello para conectar las terminales. No, muy Total Recall. Un peque帽o artefacto que se coloca en el o铆do a manera de auxiliar auditivo. Muy amenzante. Una peque帽a pieza a manera de arete. Muy femenino. Intraocular. Peligroso y Caro. Intra... Ni lo pienses, adem谩s debe ser para ambos sexos ¿Entonces?
Ese es un problema de toda mi vida. Algo me dice lo que tengo que hacer, algo me presenta todas las posibilidades, algo me confunde. No hago nada.
Ya no lo aguanto aqu铆, en Tijuana. Ha aprendido a meterse en casi todas las cosas y personas. Por eso no me gusta salir. Por eso finjo que escribo o leo y paso d铆as guardada, comiendo y durmiendo. Pues es peor cuando lo veo en ojos distintos, en paredes distintas, en distintos anuncios luminosos. Qued谩ndome encerrada, lo veo siempre en los mismos y, de un modo u otro, me acostumbro a 茅l. Pero no se calla. Por eso s茅 que lo voy a matar.
¿Se puede matar algo?
Creo que algo no muere, algo s贸lo se recicla. Algo se transforma. A煤n as铆, tengo que hacer el intento, no puede exigirme lo que no puedo, no puede estar noche y d铆a escuchando lo que pienso para juzgarlo. Algo debe morir.
Mi cerebro es un barro enorme que se llena de pus o pensamientos. As铆 camino y sonr铆o, y hago de comer y sonr铆o, y manejo mi auto y sonr铆o. Mi cerebro pesa demasiado cuando no lo dreno. Cuando no lo exprimo a trav茅s de mis dedos. Algo, en este momento me dice:
–Recuerda.
S铆, pero no s茅 c贸mo construir el aparato ¿Qu茅 no entiendes? He visto pel铆culas cursis, como la de Contacto, en la que los extraterrestres se comunican con estos imb茅ciles (los humanos) y les env铆an un mapa para que construyan un aparato de tal modo que puedan transportarse a su galaxia.
Why the hell didn’t THEY come?
Si en mi planeta, todos usan ese aparato, no entiendo la absurda raz贸n por la cual me mandaron aqu铆 s-i-n u-n i-n-s-t-r-u-c-t-i-v-o. En realidad, hubiera sido m谩s f谩cil.
Pero no, aqu铆 estoy con casi treinta a帽os, sin saber a ciencia cierta que hacer con la pus. Por lo pronto, la vac铆o aqu铆, aunque algo me diga que podr铆a hacerlo con mayor eficiencia.
–¿No lo ves? –me dice algo– Ser铆as millonaria (como si eso me importara). Har铆an un reality show de tus pensamientos.
–No me interesa. Esos shows me parecen pat茅ticos.
–Entonces, ¿para que crees que sirven tus pensamientos?
¿Para que sirve pensar?
Desde hace siglos las personas se dedican a pensar. Incluso inventaron un nombre para esa actividad: Filosof铆a. Antes los tomaban en serio, formaban parte de la gente “in” de la sociedad. Pero poco a poco se dieron cuenta que esas personas pod铆an existir sin tanto gasto por parte del Estado, pues no lo hac铆an por el pago, sino porque no pod铆an hacer otra cosa. Eran socialmente in煤tiles a no ser por sus grandes ideas. El Estado necesitaba a煤n de ellos, a煤n lo hace, pues no se puede concebir una sociedad sino se concibe antes una idea de esta; pero no le gust贸 que fueran libres, de tal forma que les retir贸 los beneficios oblig谩ndoles a hacer lo que no sab铆an: trabajar; y si a pesar de esto, alguno de ellos sobresal铆a por tener ideas afines a los objetivos del Estado, entonces era adoptado. Los dem谩s, deb铆an continuar en su vida forzada para lograr que desistieran de sus ideas revolucionarias. Consumi茅ndoles el tiempo, les consum铆an todo (Es posible cambiar cada verbo de este parr谩fo al presente).
Algo me dice que el problema est谩 en el tiempo.
–No seas inocente. El tiempo no lo es todo –me corrige algo–, es la exposici贸n. Hoy en d铆a no importa lo que hagas, eres importante por la exposici贸n que tengas en el medio. No importa si lo que haces es bueno o es una estupidez, pero si lo colocas en todos los sitios posibles, si tu nombre aparece tantas veces como el de la marca de refescos cuyo nombre es una mezcla de coca铆na y culo, entonces te reconocen. Si sales al lugar correcto tan s贸lo para que te vean. Si eres un idiota que permite que lo filmen tragando palomitas durante veinticuatro horas: eres famoso! y cada estupidez que digas ser谩 reverenciada. Eso es exposici贸n.
El download cerebral es lo que te permitir谩: exposici贸n. Filosof铆a medi谩tica. Acceso para ti y para todos esos bultos humanos a los que no les gusta trabajar, la capacidad de reinstalar el pensamiento como actividad remunerada en la vida cotidiana.
Y ese es mi problema. El sabotaje que algo hace a mi vida. S茅 que lo que me dice no es posible. S茅 que nunca aprender茅 a construir m谩quinas receptoras de la energ铆a emitida por las sinapsis en su movimiento. S茅 que no puedo hacer otra cosa que anti-exponerme, pues no me gusta defecar y firmar el producto . As铆 que seguir茅 escribiendo en el silencio, a lo Emily Dickinson, hasta que me suicide (pero qu茅 romanticismo!) . Tal vez tenga suerte y nadie encuentre mi computadora, o le entre un virus antes de que los hijos que no tendr茅 intenten imprimir mis archivos.
Algo crece.
Ya es hora de dormir, es la frase favorita de mi madre cuando algo la posee. Entonces camina lentamente hacia mi cuarto y me grita que deje la revista, que ya es muy noche, que ma帽ana tengo que ir a la universidad. Y voy, pero algo me dice que esa carrera no es motivante. Y algo, entre las voces de los est煤pidos de mis compa帽eros de clase, me dice que tiene raz贸n.
¿Por qu茅 es la gente tan est煤pida?
Me encanta esa palabra. E-S-T-U-P-I-D-A
Tengo treinta. El crecimiento de algo me hace saber que es tiempo que me retire del mundo. Que si no construyo la m谩quina, me volver谩 loca multiplic谩ndose en todas las personas, en todos los ojos. Amenaz谩ndome que tendr茅 que dormir m谩s para evitarlo. Actualmente duermo casi diez horas diarias. El terapeuta lo llamar铆a depresi贸n. Pero el terapeuta no sabe de algo. Nadie cree que algo existe. Ni siquiera alguien cree en algo.
Hay personas que tienen habilidades en alg煤n 贸rgano del cuerpo y no las llaman neur贸ticas. No lo es quien gana carreras porque no puede tener sus piernas quietas. No lo es quien vende millones de discos porque no puede dejar de gritar. No lo es quien se gana la vida operando seres humanos porque no puede dejar de cortar cuerpos. Yo no tengo un uso especial para los 贸rganos externos de mi cuerpo, m谩s que el com煤n y corriente del ser humano promedio. Sin embargo, mi actividad cerebral es abrumadora, pero como vivimos en un mundo material, lo intangible no tiene validez, aunque sea lo intangible lo que hace posible la existencia de lo tangible.
Ayer, algo me dijo que no tengo remedio. Que puedo mitigar el dolor pasando horas frente al ordenador ( prefiero ese nombre para que se asemeje lo menos posible a un anglicismo), pero que no desparecer谩 hasta que sea capaz de librarme de todos mis pensamientos, y que conozco bien la forma.
Es verdad ¿D贸nde estar铆a tanto loco, pusil谩nime, vividor, actor, drogadicto, etc., si alguien no hubiese constru铆do la televisi贸n? No imagino a, digamos, Ver贸nica Castro, sentada con sus pechos enormes en la sala de su casa entrevistando a Raphael, por el gusto de hacerlo. No veo a Michael Jackson haciendo el moonwalk en su terraza o a Madonna besando a Britney Spears por el gusto de hacerlo (bueno, ah铆 quien sabe). Todos realizaron esas locuras de hablar solos, bailar frente a aparatos, hacer los peores rid铆culos simplemente porque estaban seguros de que alguien hab铆a inventado un aparato que lograr铆a que millones de personas se enteraran de lo que les gustaba hacer. El aparato no es complicado. Es una cajita que puede variar entre las dos y las centenas de pulgadas, pero en s铆 no es tan complicado. Si eso es posible, algo es posible.
Pero como todo, primero ser铆a utilizado para causas nobles, despu茅s, por los norteamericanos. Despu茅s leer铆amos o escuchar铆amos (si no es que ver铆amos) el download cerebral de asesinos en serie, de bur贸cRatas, de todo tipo de personajes absurdos ¿Qu茅 estoy diciendo? Pues si el aparato es precisamente para eso. El blogspot es un ejemplo.El problema es que est谩 escrito, y la lectura es una actividad de baja velocidad de consumo, por eso no tiene 茅xito masificado, y si se quiere lograr que la actividad del pensamiento se convierta de nuevo en una actividad aceptada como “actividad productiva”, debe primero tener sus quince minutos de fama en lo tangible actual.
Esto representa un gran problema para nosotros los que creemos que lo intangible es tan v谩lido como lo tangible, pues queremos validarnos a trav茅s de los est谩ndares de quienes criticamos (como el libro que leo: critica el desprecio del occidental con respecto a lo intuitivo del pensamiento y su obsesi贸n por creer tan solo en lo que es capaz de comprobar, y luego presenta casos en los que estudian a los Maestros Zen en un laboratorio).
Entonces retiro lo dicho. Rechazo cualquier intento de validaci贸n del pensamiento por parte de la cultura medi谩tica y me quedo en mi choza a ser de la 煤ltimas que hace del pensamiento una actividad. Es decir, me convierto personaje tr谩gico (o en poeta).
Algo est谩 aqu铆, toca mi cuerpo a trav茅s de la pantalla. Cierro los ojos.
No
te
acerques
a
mi
texto
Ella es peque帽a. Tiene nueve meses. Todav铆a mama del pecho de su madre. Recuerda haber escrito este texto cuando tiene treinta a帽os. La leche que fluye es lenta y rellena su est贸mago. Piensa en qu茅 su madre no podr谩 escucharla nunca a trav茅s de esa barrera que se llama lenguaje. Sus pies est谩n fr铆os. Su cuerpo tiembla, tiene veintisiete a帽os. Vomita la leche y abraza al lenguaje. Algo la ve a los ojos. En ese intercambio de miradas, ella huye.
Algo la ayuda a que huya.
Algo la quiere para s铆, sabe que es la 煤nica poseedora del secreto.
Ella sabe que no existe tal secreto, pero le sonr铆e.
Este no es un final. Algo siempre escucha. Algo siempre me mira. Algo siempre est谩.
My life is a tunnel; having no limbs, I try to “write my way out”.
Algo me persigue. Digo algo porque no estoy segura de que sea alguien. Eso toma formas distintas, pero siempre desea saber lo que estoy haciendo, lo que pienso, lo que hago. No hay manera de quitar su vista de mis acciones, y de mis pensamientos.
Algo es rosa, por eso odio ese color y todo lo que tenga que ver con 茅l (mo帽os, ni帽as, ma帽anas). Hoy era un vestido, con calcetas dobladas y zapatos blancos; se adher铆a a mi piel tratando de arrancar las part铆culas de sudor que derram茅 al jugar a la pelota. Tengo miedo jugar a la pelota, miedo a verla venir hacia mi cuerpo, haci茅ndose cada vez m谩s grande, m谩s grande, hasta que logra reventar entre mis ojos. Algo pasa entre mi madre y mi vestido, es h煤medo como los besos que contaminan mi cara con saliva.
Hoy algo est谩 en mi madre y me observa mientras guardo mis juguetes en la cochera. Mi jueguete verde marca Ford Explorer, ella trata de indagar los olores que lo invaden. Quiere saber si he fumado, si ando de nuevo con esas amigas que me conducen al vicio. Algo tiene sentido del humor.
Muta y est谩 en ese planeta rojo del que estoy segura que provengo. Ha ido hasta ah铆, ha trasladado su terrenalidad con el fin de saber acerca de mi lugar origen. El planeta no es marte. El planeta es una c茅lula como lo son todos los que forman el cuerpo del Gran Ser. Esto lo supe antes de que algo se enterara. Siempre supe que existe una part铆cula mayor que no es infinita, y que se subdivide en tambi茅n un n煤mero finito de part铆culas, entre las cuales se encuentran los arrogantes humanos. Algo ya se enter贸 de esto, ya se enter贸 de casi todo.
No voy a dar aqu铆 m谩s informaci贸n de mi procedencia, pero al decir que no soy de aqu铆 es suficientemente absurdo como para que alguien lo crea, por eso lo digo, porque el mejor refugio de un secreto est谩 en la boca de todos.
Me canso de algo, me canso tanto que lo he llegado a golpear, le he gritado, he hu铆do de todas sus formas posibles y siempre me alcanza. Hace d铆as pienso en matarle. Ya s茅 d贸nde est谩. Est谩 en lo que me desespera. No se calla. Habla y habla estupideces. No me puedo comunicar a trav茅s de tanta basura. Algo me aturde, llena el aire de insensateces y palabras absurdas. Llena todo de soledad.
Estoy sola, lo s茅. Estoy sola mucho tiempo. Tengo doce a帽os. Las tardes se reducen ante mis ojos como una hoja que no sirve. Espero algo, y algo me espera; y esa espera me detiene, me detiene tanto que vivo la vida que no s茅 llevar. El problema es que en esta vida no existe un artefacto como el que yo necesito. Download Cerebral. Algo lo sabe y me presiona con los ojos para asegurarse que no haga nada hasta que tenga mi aparato. Tengo treinta a帽os y el aparato no llega.
Se filtra en la sonrisa de mis amigos; son esos momentos insoportables cuando me ven esperando respuesta, esperando de m铆 lo que nunca podr茅 darles, lo que no soy. Algo les hace creer que soy capaz de hacerles creer que soy maravillosa, entonces guardo silencio para que sepan que no soy. Algo me cuestiona en sus ojos, los calla. Quiere presionarme a que construya el aparato, lo s茅. Quiere que renuncie a mi vida por insoportable. Orillarme hasta el abismo para que sepa que no tengo opci贸n, que debo construirlo o morirme. He pensado bastante en esto 煤ltimo. Algo casi logra su objetivo.
Hay algo
que me dice que si destruyo todo y a todos, algo se ir谩. Pero abro bien los ojos y lo veo sonri茅ndome desde la figura de la virgen que une sus manos. Me habla desde el recibo de pago de mis honorarios. En la gente que reconozco en los restaurantes. Entre la gente, en los espacios que hay entre ellos. Ayer no existe.
Lo evito en sue帽os. Lo evito porque lo excito. Mi vida on铆rica es muy interesante, y mantiene a algo pasivo, sin intervenir en mi vida. Por eso cuando los recuerdo, algo se va. Por eso los recuerdo con frecuencia. Por eso me gusta tanto dormir durante largo tiempo. Dormida es el 煤nico momento en que soy libre.
Cuando estoy sola, saco mis mu帽ecas del ba煤l que est谩 a los pies de mi cama. Las acomodo y les invento historias. Duro horas haciendo eso, en completo silencio, para no llamar a algo. Pero luego crezco, y desde mi madre escucha c贸mo hojeo los libros en mi rec谩mara, y me grita que me duerma. Quiere saber lo que pienso cuando leo, pero olvida que cuando est谩 en mi madre, no puede saber lo que pienso. Casi nunca puede saber lo que pienso. Hace unos meses descubri贸 c贸mo.
Treinta a帽os –me dice algo– y a煤n no has constru铆do el aparato. ¿Qu茅 c贸mo me lo dice? Por medio de este texto, a trav茅s de las letras que escrib铆 en el rengl贸n anterior. Por la escritura algo se comunica conmigo, y por m谩s que trato de evitar su mirada tecleando sin parar en la pantalla blanca de sus ojos, algo logra transformarse en graf铆a y me reclama:
–No es escribiendo como lograr谩s tu misi贸n –me dice–, tienes que construir el aparato.
S铆, lo acepto. Me gusta mucho la f铆sica. Ahora que estoy en la secundaria y, a pesar de mi desd茅n hacia las matem谩ticas, he descubierto que adoro la materia de f铆sica. Me encanta. Me he enamorado de la palabra Pascal. En la maestr铆a que estudio, estoy leyendo un libro acerca de la Teor铆a de la Relatividad. Me alucina m谩s que un psicotr贸pico. Vas bien –me dice algo en este texto–, lenta pero segura. No tardar谩s en construir el aparato.
Algo me invita a que lo imagine. Conexiones aqu铆, conexiones all谩. Peque帽as trasquiladas en mi cabello para conectar las terminales. No, muy Total Recall. Un peque帽o artefacto que se coloca en el o铆do a manera de auxiliar auditivo. Muy amenzante. Una peque帽a pieza a manera de arete. Muy femenino. Intraocular. Peligroso y Caro. Intra... Ni lo pienses, adem谩s debe ser para ambos sexos ¿Entonces?
Ese es un problema de toda mi vida. Algo me dice lo que tengo que hacer, algo me presenta todas las posibilidades, algo me confunde. No hago nada.
Ya no lo aguanto aqu铆, en Tijuana. Ha aprendido a meterse en casi todas las cosas y personas. Por eso no me gusta salir. Por eso finjo que escribo o leo y paso d铆as guardada, comiendo y durmiendo. Pues es peor cuando lo veo en ojos distintos, en paredes distintas, en distintos anuncios luminosos. Qued谩ndome encerrada, lo veo siempre en los mismos y, de un modo u otro, me acostumbro a 茅l. Pero no se calla. Por eso s茅 que lo voy a matar.
¿Se puede matar algo?
Creo que algo no muere, algo s贸lo se recicla. Algo se transforma. A煤n as铆, tengo que hacer el intento, no puede exigirme lo que no puedo, no puede estar noche y d铆a escuchando lo que pienso para juzgarlo. Algo debe morir.
Mi cerebro es un barro enorme que se llena de pus o pensamientos. As铆 camino y sonr铆o, y hago de comer y sonr铆o, y manejo mi auto y sonr铆o. Mi cerebro pesa demasiado cuando no lo dreno. Cuando no lo exprimo a trav茅s de mis dedos. Algo, en este momento me dice:
–Recuerda.
S铆, pero no s茅 c贸mo construir el aparato ¿Qu茅 no entiendes? He visto pel铆culas cursis, como la de Contacto, en la que los extraterrestres se comunican con estos imb茅ciles (los humanos) y les env铆an un mapa para que construyan un aparato de tal modo que puedan transportarse a su galaxia.
Why the hell didn’t THEY come?
Si en mi planeta, todos usan ese aparato, no entiendo la absurda raz贸n por la cual me mandaron aqu铆 s-i-n u-n i-n-s-t-r-u-c-t-i-v-o. En realidad, hubiera sido m谩s f谩cil.
Pero no, aqu铆 estoy con casi treinta a帽os, sin saber a ciencia cierta que hacer con la pus. Por lo pronto, la vac铆o aqu铆, aunque algo me diga que podr铆a hacerlo con mayor eficiencia.
–¿No lo ves? –me dice algo– Ser铆as millonaria (como si eso me importara). Har铆an un reality show de tus pensamientos.
–No me interesa. Esos shows me parecen pat茅ticos.
–Entonces, ¿para que crees que sirven tus pensamientos?
¿Para que sirve pensar?
Desde hace siglos las personas se dedican a pensar. Incluso inventaron un nombre para esa actividad: Filosof铆a. Antes los tomaban en serio, formaban parte de la gente “in” de la sociedad. Pero poco a poco se dieron cuenta que esas personas pod铆an existir sin tanto gasto por parte del Estado, pues no lo hac铆an por el pago, sino porque no pod铆an hacer otra cosa. Eran socialmente in煤tiles a no ser por sus grandes ideas. El Estado necesitaba a煤n de ellos, a煤n lo hace, pues no se puede concebir una sociedad sino se concibe antes una idea de esta; pero no le gust贸 que fueran libres, de tal forma que les retir贸 los beneficios oblig谩ndoles a hacer lo que no sab铆an: trabajar; y si a pesar de esto, alguno de ellos sobresal铆a por tener ideas afines a los objetivos del Estado, entonces era adoptado. Los dem谩s, deb铆an continuar en su vida forzada para lograr que desistieran de sus ideas revolucionarias. Consumi茅ndoles el tiempo, les consum铆an todo (Es posible cambiar cada verbo de este parr谩fo al presente).
Algo me dice que el problema est谩 en el tiempo.
–No seas inocente. El tiempo no lo es todo –me corrige algo–, es la exposici贸n. Hoy en d铆a no importa lo que hagas, eres importante por la exposici贸n que tengas en el medio. No importa si lo que haces es bueno o es una estupidez, pero si lo colocas en todos los sitios posibles, si tu nombre aparece tantas veces como el de la marca de refescos cuyo nombre es una mezcla de coca铆na y culo, entonces te reconocen. Si sales al lugar correcto tan s贸lo para que te vean. Si eres un idiota que permite que lo filmen tragando palomitas durante veinticuatro horas: eres famoso! y cada estupidez que digas ser谩 reverenciada. Eso es exposici贸n.
El download cerebral es lo que te permitir谩: exposici贸n. Filosof铆a medi谩tica. Acceso para ti y para todos esos bultos humanos a los que no les gusta trabajar, la capacidad de reinstalar el pensamiento como actividad remunerada en la vida cotidiana.
Y ese es mi problema. El sabotaje que algo hace a mi vida. S茅 que lo que me dice no es posible. S茅 que nunca aprender茅 a construir m谩quinas receptoras de la energ铆a emitida por las sinapsis en su movimiento. S茅 que no puedo hacer otra cosa que anti-exponerme, pues no me gusta defecar y firmar el producto . As铆 que seguir茅 escribiendo en el silencio, a lo Emily Dickinson, hasta que me suicide (pero qu茅 romanticismo!) . Tal vez tenga suerte y nadie encuentre mi computadora, o le entre un virus antes de que los hijos que no tendr茅 intenten imprimir mis archivos.
Algo crece.
Ya es hora de dormir, es la frase favorita de mi madre cuando algo la posee. Entonces camina lentamente hacia mi cuarto y me grita que deje la revista, que ya es muy noche, que ma帽ana tengo que ir a la universidad. Y voy, pero algo me dice que esa carrera no es motivante. Y algo, entre las voces de los est煤pidos de mis compa帽eros de clase, me dice que tiene raz贸n.
¿Por qu茅 es la gente tan est煤pida?
Me encanta esa palabra. E-S-T-U-P-I-D-A
Tengo treinta. El crecimiento de algo me hace saber que es tiempo que me retire del mundo. Que si no construyo la m谩quina, me volver谩 loca multiplic谩ndose en todas las personas, en todos los ojos. Amenaz谩ndome que tendr茅 que dormir m谩s para evitarlo. Actualmente duermo casi diez horas diarias. El terapeuta lo llamar铆a depresi贸n. Pero el terapeuta no sabe de algo. Nadie cree que algo existe. Ni siquiera alguien cree en algo.
Hay personas que tienen habilidades en alg煤n 贸rgano del cuerpo y no las llaman neur贸ticas. No lo es quien gana carreras porque no puede tener sus piernas quietas. No lo es quien vende millones de discos porque no puede dejar de gritar. No lo es quien se gana la vida operando seres humanos porque no puede dejar de cortar cuerpos. Yo no tengo un uso especial para los 贸rganos externos de mi cuerpo, m谩s que el com煤n y corriente del ser humano promedio. Sin embargo, mi actividad cerebral es abrumadora, pero como vivimos en un mundo material, lo intangible no tiene validez, aunque sea lo intangible lo que hace posible la existencia de lo tangible.
Ayer, algo me dijo que no tengo remedio. Que puedo mitigar el dolor pasando horas frente al ordenador ( prefiero ese nombre para que se asemeje lo menos posible a un anglicismo), pero que no desparecer谩 hasta que sea capaz de librarme de todos mis pensamientos, y que conozco bien la forma.
Es verdad ¿D贸nde estar铆a tanto loco, pusil谩nime, vividor, actor, drogadicto, etc., si alguien no hubiese constru铆do la televisi贸n? No imagino a, digamos, Ver贸nica Castro, sentada con sus pechos enormes en la sala de su casa entrevistando a Raphael, por el gusto de hacerlo. No veo a Michael Jackson haciendo el moonwalk en su terraza o a Madonna besando a Britney Spears por el gusto de hacerlo (bueno, ah铆 quien sabe). Todos realizaron esas locuras de hablar solos, bailar frente a aparatos, hacer los peores rid铆culos simplemente porque estaban seguros de que alguien hab铆a inventado un aparato que lograr铆a que millones de personas se enteraran de lo que les gustaba hacer. El aparato no es complicado. Es una cajita que puede variar entre las dos y las centenas de pulgadas, pero en s铆 no es tan complicado. Si eso es posible, algo es posible.
Pero como todo, primero ser铆a utilizado para causas nobles, despu茅s, por los norteamericanos. Despu茅s leer铆amos o escuchar铆amos (si no es que ver铆amos) el download cerebral de asesinos en serie, de bur贸cRatas, de todo tipo de personajes absurdos ¿Qu茅 estoy diciendo? Pues si el aparato es precisamente para eso. El blogspot es un ejemplo.El problema es que est谩 escrito, y la lectura es una actividad de baja velocidad de consumo, por eso no tiene 茅xito masificado, y si se quiere lograr que la actividad del pensamiento se convierta de nuevo en una actividad aceptada como “actividad productiva”, debe primero tener sus quince minutos de fama en lo tangible actual.
Esto representa un gran problema para nosotros los que creemos que lo intangible es tan v谩lido como lo tangible, pues queremos validarnos a trav茅s de los est谩ndares de quienes criticamos (como el libro que leo: critica el desprecio del occidental con respecto a lo intuitivo del pensamiento y su obsesi贸n por creer tan solo en lo que es capaz de comprobar, y luego presenta casos en los que estudian a los Maestros Zen en un laboratorio).
Entonces retiro lo dicho. Rechazo cualquier intento de validaci贸n del pensamiento por parte de la cultura medi谩tica y me quedo en mi choza a ser de la 煤ltimas que hace del pensamiento una actividad. Es decir, me convierto personaje tr谩gico (o en poeta).
Algo est谩 aqu铆, toca mi cuerpo a trav茅s de la pantalla. Cierro los ojos.
No
te
acerques
a
mi
texto
Ella es peque帽a. Tiene nueve meses. Todav铆a mama del pecho de su madre. Recuerda haber escrito este texto cuando tiene treinta a帽os. La leche que fluye es lenta y rellena su est贸mago. Piensa en qu茅 su madre no podr谩 escucharla nunca a trav茅s de esa barrera que se llama lenguaje. Sus pies est谩n fr铆os. Su cuerpo tiembla, tiene veintisiete a帽os. Vomita la leche y abraza al lenguaje. Algo la ve a los ojos. En ese intercambio de miradas, ella huye.
Algo la ayuda a que huya.
Algo la quiere para s铆, sabe que es la 煤nica poseedora del secreto.
Ella sabe que no existe tal secreto, pero le sonr铆e.
Este no es un final. Algo siempre escucha. Algo siempre me mira. Algo siempre est谩.
My life is a tunnel; having no limbs, I try to “write my way out”.
lunes, septiembre 15
♫☼☼↕↨◙
Dice Carl Sagan que la poes铆a y las matem谩ticas deben considerarse dentro del campo de las humanidades. El cerebro procesa el lenguaje a trav茅s del hemisferio izquierdo, y el lenguaje no se refiere 煤nicamente al regional, se refiere tambi茅n al (casi) universal, que son las matem谩ticas.
En el af谩n gest谩ltico de la postmodernidad, no es ninguna novedad la inclusi贸n de la ciencia en el arte. Ciencia que siempre ha estado impl铆cita en esta, pero que cada vez se vuelve m谩s expl铆cita. Con ciencia no me refiero 煤nicamente a lo matem谩tico, sino a todas las disciplinas que se han clasificado como comprobables por criterios establecidos por ellas mismas.
Se conocen varias historias de pintores y escritores que anteriormente fueron f铆sicos, o m茅dicos. Arquitectos, ingenieros, contadores. Aunque en la mayor铆a de sus obras no manifiestan expl铆citamente la relaci贸n directa con su antigua profesi贸n, estas no se libran de contenerla a su largo y ancho. Hoy que los hijos se rebelan verbalmente hacia los padres, el arte tambi茅n dice lo que piensa ante sus progenitores: los c谩nones. Les manifiesta sin pudor c贸mo est谩 hecho para demostrarle que no existen esos "misterios" o inspiraciones. Y una manera de hacerlo es incorporando la ciencia. T煤, madre, al igual que yo, tienes terminaciones nerviosas que te permiten tener orgasmos. Tu cerebro recibe o bloquea estos est铆mulos. No hay secretos, madre, soy tan mujer como t煤. Yo elijo recibirlos.
Matem谩ticas po茅ticas, prosa contable, derecho visual, f铆sica aplicada en la fotograf铆a. Si el mundo existe independientemente de que seamos conscientes de 茅l, permanece incognocible salvo a trav茅s de la experiencia. Los m茅todos de experimentarlo cambian a medida que avanza la ciencia, de tal forma que es el artista, qui茅n a trav茅s de su propia adaptaci贸n de los cambiantes m茅todos cient铆ficos y su propia experimentaci贸n, da forma est茅tica a 茅sta b煤squeda por comprender el mundo.
Por eso, el considerado "arte puro" no deja de ser una interpretaci贸n incompleta, aunque no inv谩lida. Sin embargo, al ampliar el campo y el m茅todo de percepci贸n, la obra se vuelve una visi贸n m谩s original del fragmento de la realidad percibido. Y si adem谩s de esto, el m茅todo utilizado se hace patente en la creaci贸n, ofrece, a quien contempla la obra, la visi贸n real de la cocina del restaurante, de manera que el platillo ya nunca le sabr谩 igual. No fue hecho por los dioses, ni confeccionado de man谩.
El tiempo de las fronteras ha llegado a la propia, y la 煤ltima frontera es la primera: un c铆rculo. Pero el bagaje con el que llegamos de nuevo al punto de partida no es el mismo. Y los puntos no se tocan. Continuemos formando el espiral.
Dice Carl Sagan que la poes铆a y las matem谩ticas deben considerarse dentro del campo de las humanidades. El cerebro procesa el lenguaje a trav茅s del hemisferio izquierdo, y el lenguaje no se refiere 煤nicamente al regional, se refiere tambi茅n al (casi) universal, que son las matem谩ticas.
En el af谩n gest谩ltico de la postmodernidad, no es ninguna novedad la inclusi贸n de la ciencia en el arte. Ciencia que siempre ha estado impl铆cita en esta, pero que cada vez se vuelve m谩s expl铆cita. Con ciencia no me refiero 煤nicamente a lo matem谩tico, sino a todas las disciplinas que se han clasificado como comprobables por criterios establecidos por ellas mismas.
Se conocen varias historias de pintores y escritores que anteriormente fueron f铆sicos, o m茅dicos. Arquitectos, ingenieros, contadores. Aunque en la mayor铆a de sus obras no manifiestan expl铆citamente la relaci贸n directa con su antigua profesi贸n, estas no se libran de contenerla a su largo y ancho. Hoy que los hijos se rebelan verbalmente hacia los padres, el arte tambi茅n dice lo que piensa ante sus progenitores: los c谩nones. Les manifiesta sin pudor c贸mo est谩 hecho para demostrarle que no existen esos "misterios" o inspiraciones. Y una manera de hacerlo es incorporando la ciencia. T煤, madre, al igual que yo, tienes terminaciones nerviosas que te permiten tener orgasmos. Tu cerebro recibe o bloquea estos est铆mulos. No hay secretos, madre, soy tan mujer como t煤. Yo elijo recibirlos.
Matem谩ticas po茅ticas, prosa contable, derecho visual, f铆sica aplicada en la fotograf铆a. Si el mundo existe independientemente de que seamos conscientes de 茅l, permanece incognocible salvo a trav茅s de la experiencia. Los m茅todos de experimentarlo cambian a medida que avanza la ciencia, de tal forma que es el artista, qui茅n a trav茅s de su propia adaptaci贸n de los cambiantes m茅todos cient铆ficos y su propia experimentaci贸n, da forma est茅tica a 茅sta b煤squeda por comprender el mundo.
Por eso, el considerado "arte puro" no deja de ser una interpretaci贸n incompleta, aunque no inv谩lida. Sin embargo, al ampliar el campo y el m茅todo de percepci贸n, la obra se vuelve una visi贸n m谩s original del fragmento de la realidad percibido. Y si adem谩s de esto, el m茅todo utilizado se hace patente en la creaci贸n, ofrece, a quien contempla la obra, la visi贸n real de la cocina del restaurante, de manera que el platillo ya nunca le sabr谩 igual. No fue hecho por los dioses, ni confeccionado de man谩.
El tiempo de las fronteras ha llegado a la propia, y la 煤ltima frontera es la primera: un c铆rculo. Pero el bagaje con el que llegamos de nuevo al punto de partida no es el mismo. Y los puntos no se tocan. Continuemos formando el espiral.
SDI
¿Qui茅n protege a los que sue帽an en el suelo capitalista?
La seguridad social es para los que renuncian a so帽ar.
Los sindicatos no entienden, el problema no es el salario, sino su distribuci贸n en el n煤mero equivocado de horas (son demasiadas).
La mies es mucha, los trabajadores son pocos. Necesitamos llevar el evangelio hasta el 煤ltimo rinc贸n de la tierra:
"La libertad consiste en comprar y vender"
168 horas a la semana:
48 Trabajando
56 Durmiendo
32 Consumiendo
32 Procesando lo consumido
La seguridad social garantiza la expansi贸n del capitalismo.
Conocer(se) equivale a producir(se). Pero la vida no es un texto.
Los derechos tecnohumanos.
Te veo y pregunto:
-¿Hay alguien all铆 adentro?
-S铆 -me respondes- soy el empleado del mes.
(Y quiero vomitar la preparatoria y la universidad con el desayuno de hoy)
No hacer tambi茅n cuesta. Tambi茅n es protesta. No improductiva: Anti-productiva.
Vivir cumpliendo anti-est谩ndares de producci贸n.
Conocer(me/te) antes de que el informe anual nos delate.
O antes de que nuestra postura se patentice y la vendan (o la midan) en ratings o regal铆as.
Antes de que alguien se entere de que no existimos.
¿Qui茅n protege a los que sue帽an en el suelo capitalista?
La seguridad social es para los que renuncian a so帽ar.
Los sindicatos no entienden, el problema no es el salario, sino su distribuci贸n en el n煤mero equivocado de horas (son demasiadas).
La mies es mucha, los trabajadores son pocos. Necesitamos llevar el evangelio hasta el 煤ltimo rinc贸n de la tierra:
"La libertad consiste en comprar y vender"
168 horas a la semana:
48 Trabajando
56 Durmiendo
32 Consumiendo
32 Procesando lo consumido
La seguridad social garantiza la expansi贸n del capitalismo.
Conocer(se) equivale a producir(se). Pero la vida no es un texto.
Los derechos tecnohumanos.
Te veo y pregunto:
-¿Hay alguien all铆 adentro?
-S铆 -me respondes- soy el empleado del mes.
(Y quiero vomitar la preparatoria y la universidad con el desayuno de hoy)
No hacer tambi茅n cuesta. Tambi茅n es protesta. No improductiva: Anti-productiva.
Vivir cumpliendo anti-est谩ndares de producci贸n.
Conocer(me/te) antes de que el informe anual nos delate.
O antes de que nuestra postura se patentice y la vendan (o la midan) en ratings o regal铆as.
Antes de que alguien se entere de que no existimos.
SIN TITULO (?)
Es imposible que conozca el secreto que me impide llegar:
(Lo s茅, 茅ste texto ser谩 de lo m谩s absurdo e incomprensible)
Hay un punto del no entendimiento, del antisemitismo que es la causa de la aversi贸n hacia el Estado como opresor (los jud铆os no son v铆ctimas, son un s铆mbolo).
En el museo de arte de San Diego, Dal铆 expone sus ojos hacia Gala. Los transe煤ntes son caras de multiculturalismo ap谩tico. (Y yo quiero estudiar sus culturas).
S铆, cultura de ATT&T (Como el anuncio que est谩 rumbo al aeropuerto de Tijuana).
Probablemente viaje a La Costa de Marfil y busque entre los Baul茅 lo que no encuentro aqu铆, lo que no encontrar茅 nunca (porque no lo reconozco).
Ahora deber铆a hablar del salario m铆nimo, y escupir lo que estoy pensando realmente, o tal vez transcribir el texto que constru铆 esta ma帽ana (cuando deb铆a estar haciendo cosas peores).
"Las horas que caminan son de tela, en su mano acidulada me he ahierrado, ya no hay orillas que corte el camino"
O
¿O qu茅?
¿Por qu茅?
¿Por qu茅 el genio es un ser que se devora a s铆 mismo?
Cuando escribo una historia pre-pensada, presento la declaraci贸n anual.
El salario m铆nimo de palabras conocidas consumibles en cuyo centro salto para hundirme humedecerme transformarme (s贸lo lo m铆nimo, que no se note en el presupuesto). Lo siento o lo siento.
:El viento.
Es imposible que conozca el secreto que me impide llegar:
(Lo s茅, 茅ste texto ser谩 de lo m谩s absurdo e incomprensible)
Hay un punto del no entendimiento, del antisemitismo que es la causa de la aversi贸n hacia el Estado como opresor (los jud铆os no son v铆ctimas, son un s铆mbolo).
En el museo de arte de San Diego, Dal铆 expone sus ojos hacia Gala. Los transe煤ntes son caras de multiculturalismo ap谩tico. (Y yo quiero estudiar sus culturas).
S铆, cultura de ATT&T (Como el anuncio que est谩 rumbo al aeropuerto de Tijuana).
Probablemente viaje a La Costa de Marfil y busque entre los Baul茅 lo que no encuentro aqu铆, lo que no encontrar茅 nunca (porque no lo reconozco).
Ahora deber铆a hablar del salario m铆nimo, y escupir lo que estoy pensando realmente, o tal vez transcribir el texto que constru铆 esta ma帽ana (cuando deb铆a estar haciendo cosas peores).
"Las horas que caminan son de tela, en su mano acidulada me he ahierrado, ya no hay orillas que corte el camino"
O
¿O qu茅?
¿Por qu茅?
¿Por qu茅 el genio es un ser que se devora a s铆 mismo?
Cuando escribo una historia pre-pensada, presento la declaraci贸n anual.
El salario m铆nimo de palabras conocidas consumibles en cuyo centro salto para hundirme humedecerme transformarme (s贸lo lo m铆nimo, que no se note en el presupuesto). Lo siento o lo siento.
:El viento.
jueves, septiembre 11
ADIVINA
De ni帽os nos entrenan para que creamos en Santa Claus (o el ni帽o Jes煤s o los Reyes Magos), de adolescentes nos dicen que todo era mentira. Algunos lloran, otros agradecemos que acepten lo que nunca hab铆amos cre铆do, pero todos sobrevivimos.
De ni帽os nos entrenan para que nos maravillen las historias que desarrollan en las caricaturas, para que nos asombremos con el sorpresivo y siempre id茅ntico final de Scooby Doo. De adolescentes... de adolescentes? de adultos? qu茅 sucede? no era l贸gico que...?
No.
Las mismaS historias, la misma estructura, los mismos finales. Cu谩ntas manera hay de desarollar una pel铆cula de Hollywood? cinco? alguien NO las conoce?
Apenas comienza la pel铆cula y ya sabemos todo: va a ganar el bueno, el patriota; se va a enamorar de esa mujer, van a matar al negrito o al latino, o la muchacha cuyo personaje no estaba bien delineado. Entre principio y fin: peripecias light y melodr谩maticas o mucha aaaaaacci贸n. Bambi es m谩s complicado.
Desde siempre sabemos que el bueno NO gana. Aunque veamos cinco mil cuatrocientas noventa y seis pel铆culas, no vamos a pensar lo contrario. Despu茅s, nos daremos cuenta de que el bueno ¡Ni siquiera existe! La bondad es tan s贸lo la sublimaci贸n de los deseos m谩s bajos.
Ayer encontr茅 unos cuentos que escrib铆 cuando ten铆a once o doce a帽os. La historia de una familia en la Rusia comunista que intenta huir del pa铆s en busca de la libertad; y la historia de una "t铆pica familia" que una noche de fiesta es invadida por una secta sat谩nica. Final del primero: matan a la familia rusa cuando, despu茅s de un mes de viaje y sacrificios, llega a la frontera. Final del segundo: la secta sat谩nica sacrifica a todos los miembros de la familia excepto a la hija mayor, ellos se suicidan. Los finales son veros铆miles, la familia perfecta no existe y esa imagen debe ser aniquiliada, aunque nos la dibujen desde kinder. No se trata de enga帽ar a nadie. Eso lo sabe hasta una ni帽a de once a帽os.
Pero mientras sigamos aplaudiendo, Hollywood sigue cantando. Huir. ¿A d贸nde? ¿A las pel铆culas de cine independiente fabricadas por enfermos mentales? No , gracias.
No todo es basura. Lo s茅. He disfrutado varias pel铆culas.
Mi recomendaci贸n: si a partir de la sinopsis puedes desarrollar la trama, no entres. Si hay algo que no te queda claro, te interesa o llama a tu intuici贸n: adelante. Mi pr贸xima elecci贸n: Los lunes al sol(aunque algo me dice que es el peri贸dico El Mexicano segunda secci贸n hecho pel铆cula) En fin, tendr茅 que comprobarlo.
De ni帽os nos entrenan para que creamos en Santa Claus (o el ni帽o Jes煤s o los Reyes Magos), de adolescentes nos dicen que todo era mentira. Algunos lloran, otros agradecemos que acepten lo que nunca hab铆amos cre铆do, pero todos sobrevivimos.
De ni帽os nos entrenan para que nos maravillen las historias que desarrollan en las caricaturas, para que nos asombremos con el sorpresivo y siempre id茅ntico final de Scooby Doo. De adolescentes... de adolescentes? de adultos? qu茅 sucede? no era l贸gico que...?
No.
Las mismaS historias, la misma estructura, los mismos finales. Cu谩ntas manera hay de desarollar una pel铆cula de Hollywood? cinco? alguien NO las conoce?
Apenas comienza la pel铆cula y ya sabemos todo: va a ganar el bueno, el patriota; se va a enamorar de esa mujer, van a matar al negrito o al latino, o la muchacha cuyo personaje no estaba bien delineado. Entre principio y fin: peripecias light y melodr谩maticas o mucha aaaaaacci贸n. Bambi es m谩s complicado.
Desde siempre sabemos que el bueno NO gana. Aunque veamos cinco mil cuatrocientas noventa y seis pel铆culas, no vamos a pensar lo contrario. Despu茅s, nos daremos cuenta de que el bueno ¡Ni siquiera existe! La bondad es tan s贸lo la sublimaci贸n de los deseos m谩s bajos.
Ayer encontr茅 unos cuentos que escrib铆 cuando ten铆a once o doce a帽os. La historia de una familia en la Rusia comunista que intenta huir del pa铆s en busca de la libertad; y la historia de una "t铆pica familia" que una noche de fiesta es invadida por una secta sat谩nica. Final del primero: matan a la familia rusa cuando, despu茅s de un mes de viaje y sacrificios, llega a la frontera. Final del segundo: la secta sat谩nica sacrifica a todos los miembros de la familia excepto a la hija mayor, ellos se suicidan. Los finales son veros铆miles, la familia perfecta no existe y esa imagen debe ser aniquiliada, aunque nos la dibujen desde kinder. No se trata de enga帽ar a nadie. Eso lo sabe hasta una ni帽a de once a帽os.
Pero mientras sigamos aplaudiendo, Hollywood sigue cantando. Huir. ¿A d贸nde? ¿A las pel铆culas de cine independiente fabricadas por enfermos mentales? No , gracias.
No todo es basura. Lo s茅. He disfrutado varias pel铆culas.
Mi recomendaci贸n: si a partir de la sinopsis puedes desarrollar la trama, no entres. Si hay algo que no te queda claro, te interesa o llama a tu intuici贸n: adelante. Mi pr贸xima elecci贸n: Los lunes al sol(aunque algo me dice que es el peri贸dico El Mexicano segunda secci贸n hecho pel铆cula) En fin, tendr茅 que comprobarlo.
martes, septiembre 9
NECROLOGIA
Las palabras se desprecian, son solamente palabras. La persona que las utiliza demasiado pierde credibilidad: nada m谩s habla. Las palabras son representaciones de la representaci贸n, por lo tanto no se puede confiar en ellas. Sin embargo, cuando alguien muere, no podemos reproducir su aroma, no quedan las im谩genes id茅nticas en nuestra mente, ni siquiera los valorados hechos; quedan solamente las palabras.
Las palabras se desprecian, son solamente palabras. La persona que las utiliza demasiado pierde credibilidad: nada m谩s habla. Las palabras son representaciones de la representaci贸n, por lo tanto no se puede confiar en ellas. Sin embargo, cuando alguien muere, no podemos reproducir su aroma, no quedan las im谩genes id茅nticas en nuestra mente, ni siquiera los valorados hechos; quedan solamente las palabras.
jueves, septiembre 4
SEGUNDA PARTE
En siete d铆as cumplir茅 diecinueve a帽os; esto es si computo mi vida por medio de una continuidad coherente, pues bas谩ndome en mi acta de nacimiento tengo ventinueve, aunque f铆sica (in my dreams!) mental y emocionalmente tenga diecinueve.
No cabe duda que somos uno, el universo. Los afghanos nunca planearon derrumbar mis torres, pero lo hicieron: a partir del once de septiembre pude establecer de nuevo la conexi贸n que abandon茅 a los diecisiete y desde entonces vivo en "My own private theme park" (ver post de los 煤ltimos de agosto).
No es raro verme formada tras los alumnos a los que doy clases, o llamar director al director, de la misma manera que lo hice hace quince a帽os: I'm so young.
Vivir la adolescencia a los casi treinta no es recomendable, sobre todo por los dem谩s: esos que esperan que conserves tu identidad como si fuera tu virginidad. Incluso los agentes de inmigraci贸n tienen problemas al intentar reconocerme en mi fotograf铆a de hace ocho a帽os. Is it you?
Reconectar, recuperar, abandonar. Eso sucede a cada momento, sin embargo, no lo hice durante casi diez a帽os. Mis diez a帽os de "oscuridad" como los llam贸 un amigo m铆o .
Ahora, la palabra identidad se mueve en mis labios como un virus del que no deseo contagiarme ¿Qui茅n desea ser id茅ntico a si mismo durante toda su vida? Por supuesto que esto facilita las relaciones sociales; nadie tiene que hacer el esfuerzo por conocerte cada vez que te ve, sin embargo, cuando tus estados de 谩nimo, ideas, proyectos y gustos fluct煤an con la naturalidad del clima, es necesario tomarlos en cuenta y vivirlos. Nos quejamos del clima, pero ser铆a terriblemente aburrido tener la misma temperatura durante todo el a帽o para evitar inconvenientes. Del mismo modo, poseer una identidad es el resultado del estancamiento, la muerte durante la vida.
En ocasiones la presi贸n social me obliga a cuestionarme, pero s贸lo se queda en eso, pues una vez que uno sale de la oscuridad, es imposible regresar aunque cierre los p谩rpados. Es el destino tr谩gico de ver con los ojos cerrados, ver siempre y m谩s all谩. Nunca poder ignorarlo. Sin embargo, y a pesar de la euforia ext谩tica y el dolor intenso, prefiero fluir como mi querido clima, a sufrir la resequedad que causa el aire acondicionado.
Gracias Osama!
En siete d铆as cumplir茅 diecinueve a帽os; esto es si computo mi vida por medio de una continuidad coherente, pues bas谩ndome en mi acta de nacimiento tengo ventinueve, aunque f铆sica (in my dreams!) mental y emocionalmente tenga diecinueve.
No cabe duda que somos uno, el universo. Los afghanos nunca planearon derrumbar mis torres, pero lo hicieron: a partir del once de septiembre pude establecer de nuevo la conexi贸n que abandon茅 a los diecisiete y desde entonces vivo en "My own private theme park" (ver post de los 煤ltimos de agosto).
No es raro verme formada tras los alumnos a los que doy clases, o llamar director al director, de la misma manera que lo hice hace quince a帽os: I'm so young.
Vivir la adolescencia a los casi treinta no es recomendable, sobre todo por los dem谩s: esos que esperan que conserves tu identidad como si fuera tu virginidad. Incluso los agentes de inmigraci贸n tienen problemas al intentar reconocerme en mi fotograf铆a de hace ocho a帽os. Is it you?
Reconectar, recuperar, abandonar. Eso sucede a cada momento, sin embargo, no lo hice durante casi diez a帽os. Mis diez a帽os de "oscuridad" como los llam贸 un amigo m铆o .
Ahora, la palabra identidad se mueve en mis labios como un virus del que no deseo contagiarme ¿Qui茅n desea ser id茅ntico a si mismo durante toda su vida? Por supuesto que esto facilita las relaciones sociales; nadie tiene que hacer el esfuerzo por conocerte cada vez que te ve, sin embargo, cuando tus estados de 谩nimo, ideas, proyectos y gustos fluct煤an con la naturalidad del clima, es necesario tomarlos en cuenta y vivirlos. Nos quejamos del clima, pero ser铆a terriblemente aburrido tener la misma temperatura durante todo el a帽o para evitar inconvenientes. Del mismo modo, poseer una identidad es el resultado del estancamiento, la muerte durante la vida.
En ocasiones la presi贸n social me obliga a cuestionarme, pero s贸lo se queda en eso, pues una vez que uno sale de la oscuridad, es imposible regresar aunque cierre los p谩rpados. Es el destino tr谩gico de ver con los ojos cerrados, ver siempre y m谩s all谩. Nunca poder ignorarlo. Sin embargo, y a pesar de la euforia ext谩tica y el dolor intenso, prefiero fluir como mi querido clima, a sufrir la resequedad que causa el aire acondicionado.
Gracias Osama!
mi茅rcoles, septiembre 3
martes, septiembre 2
La p谩gina en blanco se coloc贸 frente a ella y le pregunt贸:
-¿Te doy miedo?
La noche anterior ella hab铆a estado casta帽eteado los dientes, comiendo a trozos todo lo que abandonar铆a de su vida. Imagin贸 los diecisiete millones de p谩ginas en blanco que llenar铆a con ¿gusto?
No.
No hay lugar c贸modo en d贸nde colocarse. Este mundo no es c贸modo. La felicidad son esos momentos que temen perderse. Todo lo dem谩s es espera de felicidad. La felicidad nunca es suficiente: siempre habr谩 el recuerdo de que alguna vez hubo m谩s, o la esperanza de un momento a煤n mejor. La nada.
La cabeza hacia abajo y el futuro ¿Por qu茅 ser谩n tantos? Son muchos, gritan. No me dejan escribir. Necesitan atenci贸n, amistad, amor. Lo exigen.
Su f贸rmula es:
Amor + Sacrificio = Recompensa
¿Amor + 0 = 0?
¿ 0 + Sacrificio = Dinero?
Yo quiero 0.
La p谩gina en blanco tiene miedo. Es m铆o. Me lo tiene que dar. Lo tengo, siempre lo he tenido. Ella nunca ha sido p谩gina en blanco.
Tlon! Ya somos muchos. Todos vivimos en Mayra.
-Si, yo soy el ingeniero!
-Yo tambi茅n, soy la mujer que abandon贸 a sus hijos!
-No conf铆o en este grupo, ni en ti.
-Soy el pintor del t煤nel!
-Soy vertical, pero preferir铆a ser horizontal.
-Sucede que me canso de ser hombre.
-Lo envidio, por el simple hecho de que no es yo.
-Yo soy Garrik! cambiadme la receta.
Sonr铆o y recibo cinco lentejas. Sonr铆o m谩s y son diez. Sonr铆o a煤n m谩s y siguen siendo diez.
La respuesta es que no hay respuesta. La certeza es que no hay certeza. La p谩gina en blanco es que no hay miedo ¿C贸mo est谩s?
-¿Te doy miedo?
La noche anterior ella hab铆a estado casta帽eteado los dientes, comiendo a trozos todo lo que abandonar铆a de su vida. Imagin贸 los diecisiete millones de p谩ginas en blanco que llenar铆a con ¿gusto?
No.
No hay lugar c贸modo en d贸nde colocarse. Este mundo no es c贸modo. La felicidad son esos momentos que temen perderse. Todo lo dem谩s es espera de felicidad. La felicidad nunca es suficiente: siempre habr谩 el recuerdo de que alguna vez hubo m谩s, o la esperanza de un momento a煤n mejor. La nada.
La cabeza hacia abajo y el futuro ¿Por qu茅 ser谩n tantos? Son muchos, gritan. No me dejan escribir. Necesitan atenci贸n, amistad, amor. Lo exigen.
Su f贸rmula es:
Amor + Sacrificio = Recompensa
¿Amor + 0 = 0?
¿ 0 + Sacrificio = Dinero?
Yo quiero 0.
La p谩gina en blanco tiene miedo. Es m铆o. Me lo tiene que dar. Lo tengo, siempre lo he tenido. Ella nunca ha sido p谩gina en blanco.
Tlon! Ya somos muchos. Todos vivimos en Mayra.
-Si, yo soy el ingeniero!
-Yo tambi茅n, soy la mujer que abandon贸 a sus hijos!
-No conf铆o en este grupo, ni en ti.
-Soy el pintor del t煤nel!
-Soy vertical, pero preferir铆a ser horizontal.
-Sucede que me canso de ser hombre.
-Lo envidio, por el simple hecho de que no es yo.
-Yo soy Garrik! cambiadme la receta.
Sonr铆o y recibo cinco lentejas. Sonr铆o m谩s y son diez. Sonr铆o a煤n m谩s y siguen siendo diez.
La respuesta es que no hay respuesta. La certeza es que no hay certeza. La p谩gina en blanco es que no hay miedo ¿C贸mo est谩s?