28 dic 2014

脷ltima entrada

Me preocupa que mi identidad virtual comience a desplazar a la aut茅ntica: tiendo a considerar amigos a quienes no son m谩s que simples contactos y dedico demasiado tiempo a un gran escaparate en el que todos buscan ser o铆dos, pero nadie desea escuchar. Por ello, es mi prop贸sito para el nuevo a帽o abandonar mi actividad en la red, no sin antes despedirme de todos los que hab茅is seguido fielmente mi blog durante los 煤ltimos a帽os.

Termin贸 de revisar el texto y, antes de dar al bot贸n de publicar y de compartirlo en Facebook, Twitter y Google +, se apresur贸 a a帽adir:

S茅 que no me va a resultar f谩cil, os mantendr茅 puntualmente informados de mis progresos.

Relato participante en el mes de diciembre en ENTC con el tema "Tras las campanadas de A帽o Nuevo".

25 dic 2014

Planes

Imagen generada con Wordle


Harto de ir tras 茅l busc谩ndole alternativa a sus fracasos, el B desbarat贸 al A de una certera pu帽alada en la espalda.

18 dic 2014

In s茅cula secul贸rum

Tumba de Peraf谩n de Rivera en la Cartuja de las Cuevas (Sevilla)


Tal vez fue la turbidez repentina del aire, o el revoloteo agitado de la capa de polvo, o el olor a rancio perfume de violetas que se fund铆a con el del cuerpo que inicia su descomposici贸n; lo cierto es que los mondos huesos de Lord Fishburne se estremecieron al comprender que su descanso hab铆a terminado. Lady Fishburne ven铆a a instalarse junto a 茅l en el pante贸n y esta vez ya no habr铆a muerte alguna capaz de separarlos.

Publicada en el Arca Ficticia.

14 dic 2014

La espera

Fotograma de la pel铆cula Los otros, de Alejandro Amen谩bar



Llevamos toda la noche asomados a la barandilla de la escalera y solo ha pasado t铆a Berta, que nos cuida desde aquel d铆a. Javi sigue diciendo que los Reyes sois vosotros. Yo s茅 que es mentira. Vosotros habr铆ais dejado algo mejor que calcetines de lana gris y cuadernos de cuadritos.

Alex Garaizar ha tenido la amabilidad de incluir este microrrelato en Cincuenta palabras y pico, una publicaci贸n en la que aparecen doscientos relatos seleccionados entre los mil que han aparecido hasta el momento en el blog Cincuenta palabras

27 nov 2014

Reacomodo

The secret, Richard Lindner

Cansado de que mis intentos de seducci贸n se estrellaran contra su indiferencia, decid铆 casarme con la hermana de mi amada. Estaba convencido de que los inevitables encuentros familiares terminar铆an por hacerle descubrir que yo era el amor de su vida. Fracas茅. No solo me rehu铆a en cumplea帽os, bautizos y funerales, sino que al poco tiempo tuve que asistir, vestido de etiqueta, a su boda con un adonis rubio al que mira con ojos de ternera enamorada. Por fortuna, he encontrado la forma de aliviar mi despecho. Desde que el adonis me busca a escondidas en cada ceremonia, he comprendido que no soy el 煤nico que se cas贸 teniendo en mente un plan alternativo.

Publicado en el Arca Ficticia por ser el microrrelato ganador en la Marina del mes de octubre. La jurado en esta ocasi贸n fue Lucila Herrera y el tema "Plan B".

23 nov 2014

Marcada

Espaldas, de Antonio L贸pez

La espera a la salida del trabajo y le pone la mano entre los muslos. La siente estremecerse, h煤meda y entregada. Basta una se帽a para que lo siga a la cafeter铆a m谩s cercana y baje tras 茅l las escaleras. All铆 mismo, en el servicio de caballeros, la coloca de espaldas y la penetra con rabia, haci茅ndola gritar. Mientras, filma su nuca y sus gemidos, la melena sudorosa y la cicatriz inconfundible que le dej贸 en el hombro. Ella sabe que ma帽ana su nuevo novio recibir谩 ese v铆deo, como lo recibieron todos los que hubo antes. Y que 茅l no volver谩 a buscarla. Salvo si necesitara dejar claro que esa mujer, que un tiempo fue la suya, sigue teniendo due帽o.

Microrrelato publicado en el Arca Ficticia por haber ocupado, junto a otros cinco textos el primer lugar en la Marina del mes de septiembre. La jurado fue Adela Celorio y el tema, "amores t贸xicos".

3 nov 2014

Recreo

Petite wallpaper, de Mathilde, en Deviant art

Toca la sirena. Nerea sale al sol del patio y marcha hacia el corro de chiquillas que parlotean alegres mientras organizan la partida de bal贸n tiro. Cuando la ven llegar, explota un silencio salpicado de risas contenidas. De pronto, a la voz de la capitana, una rubita de ojos claros, el grupo echa a correr tras la pelota.

Nerea queda plantada en medio del albero. Da media vuelta. Se acerca al escal贸n donde una criatura gruesa, de ojos bovinos, devora su pan con chocolate y le hace, entre dientes, la misma pregunta de todos los d铆as.

—¿Jugamos a los cromos?

Creo que lo mejor de ganar una semana el Wonderland, que siempre hace ilusi贸n, es que hagan un comentario sobre tu microrrelato tan halagador como el que se puede escuchar haciendo clic en la flecha del reproductor. Y o铆rlo en catal谩n y entenderlo tambi茅n me ha encantado. Muchas gracias a Rosa Gil por su amabilidad y por mantener este concurso que tanto nos gusta a los micrrorrelatistas. 

12 oct 2014

Instante

Into the World There Came a Soul Named Ida, de Ivan Albright



Era un se帽or calvo, algo chepudo, que ped铆a permiso para hacer una consulta r谩pida. Guarde su turno, como todos, le contest茅 con tono educado aunque tajante. De repente, tras los p谩rpados abultados y las mejillas fl谩ccidas apareci贸 una sonrisa que rejuveneci贸 su cara treinta a帽os. Estaba a punto de llamarlo por su nombre cuando record茅 que no me hab铆a te帽ido, que la cara se me llen贸 de arrugas, que he ganado seis tallas desde entonces. Desvi茅 la mirada. Usted disculpe, murmur贸, ya sin sonrisa. Su voz todav铆a tuvo el poder de estremecerme. Se gir贸 con torpeza y march贸 a colocarse en el 煤ltimo puesto.

Un antiguo despojo, camuflado.

6 oct 2014

Sin retorno

Mujer con ni帽o, de Montserrat Gudiol

A esta hora solo puede ser 茅l. Los golpes resuenan con la urgencia de tantas veces en las que ha vuelto para exigirle dinero o para llevarse medio a la fuerza las pocas cosas por las que le dar铆an algunos euros en el mercadillo. Hab铆a jurado no volver a abrirle, pero algo en el golpeteo nervioso la obliga a acercarse y desatrancar la puerta.

─Mama, me vienen siguiendo. Traigo un navajazo en la pierna.

Por el hueco a medias abierto asoma la cara p谩lida, sin afeitar, y tras ella el cuerpo vacilante, la sangre que desde la ingle empapa el vaquero gastado. La mujer lo deja pasar y cierra deprisa, mientras 茅l se derrumba en el sof谩 desvencijado.

─Tr谩eme la merienda ─le pide zalamero.

Deber铆a llamar a un m茅dico, es una herida fea. Sin embargo marcha hasta la cocina arrastrando los pies y vuelve con un trozo de pan con chocolate. El muchacho devora y, al tiempo, la sombra oscura de la barba se vuelve pelusa dorada y se le redondean las mejillas.

─Cu茅ntame un cuento, anda.

La mujer se sienta en la mecedora, el ni帽o se le acurruca en brazos. La historia de la luna y el lobo, que tanto le gusta, lo hace sonre铆r y entre los labios tiernos asoma la mella de una de las paletas. Pronto no se oye m谩s que la respiraci贸n acompasada del beb茅, el runr煤n de los balancines y el susurro bajito de la nana.

Dos nuevos aldabonazos la sobresaltan cuando est谩 a punto de quedarse dormida. Tres tipos entran en tropel en busca del hijo y escudri帽an violentos cada rinc贸n de la casucha. Ella, de pie, curvando la espalda para contrapesar el abultado vientre, los deja hacer con una mezcla de tristeza y desprecio en la mirada. Hasta que al fin se marchan, convencidos de que all铆 no pueden encontrarlo.

Dej谩ndose caer de nuevo en la mecedora, la mujer abraza su cintura fl谩ccida. Ma帽ana sin falta ir谩 a pedirle al ginec贸logo que le ligue las trompas.


Este cuento es uno de los catorce finalistas en el XII Certamen Internacional de Microcuento Fant谩stico miNatura 2014.

31 jul 2014

De etiquetas

Procedencia de la imagen


Al principio parec铆a inconcebible que una de las m谩s bellas descendientes de nuestro antiguo linaje se hubiera enamorado de un advenedizo tan poco glamuroso. Sin embargo, resulta conmovedor ver c贸mo le ofrece cada pieza capturada y c贸mo espera pacientemente a que ella succione con sus delicados colmillos hasta la 煤ltima gota de sangre del humano, antes de lanzarse 茅l a devorarlo. Ya hemos empezado a mirar con otros ojos su relaci贸n. Aunque, desde luego, no estamos dispuestos a invitar a ese zombi a nuestro castillo hasta que no sea capaz guardar un m铆nimo de modales en la mesa.


22 jul 2014

Encadenado

Procedencia de la imagen


Ante la sorpresa de los invitados, que creen recordar haber le铆do sus necrol贸gicas en los peri贸dicos, incluso haber asistido a su capilla ardiente, el laureado escritor entra en la sala con la mirada perdida. Sin hacer la correspondiente reverencia a los anfitriones, se lanza sobre el cr铆tico literario que lo acus贸 de plagio, casca su cabeza apret谩ndola entre las manos y devora la nuez de su cerebro. El cuerpo del cr铆tico se alza al instante, se dirige hacia el director de "La gaceta literaria", arranca la mano que firm贸 su despido y la mastica con deleite. El periodista, por su parte, arrebata los genitales de un bocado al cineasta que le quit贸 la novia y este, a su vez, da sendos mordiscos en los pechos traidores de la chica, que lo abandon贸 por el gallardo pr铆ncipe que preside la recepci贸n. El pr铆ncipe al ministro, el ministro a la duquesa, la duquesa a la plebeya que cas贸 con el pr铆ncipe, la plebeya al jefe de protocolo...

Las bandejas del c谩terin llegan al tiempo que los muertos vivientes abandonan la estancias a empellones, en busca de nuevas v铆ctimas. Sentados entre charcos de sangre, con la puerta trancada por el rico mobiliario, los diez camareros—dos bi贸logas en paro, tres estudiantes de arquitectura, una aspirante a actriz y cuatro becarios— degustan canap茅s de caviar, croquetitas de gambas, mini hojaldres de hongos y delicias de jam贸n antes de que el Apocalipsis se consume.

En la Marina de julio, Marco Aurelio Ch谩vez Maya nos propuso escribir sobre zombis.

16 jul 2014

Belleza en fuga



Hac铆a tiempo que me observaba con odio. Se enfurec铆a al contemplar las finas l铆neas que se marcaban en torno a los ojos y en la frente, el inicio de flaccidez en el cuello, las ojeras cada vez m谩s dif铆ciles de disimular, por eso el ataque no me pill贸 desprevenida. Cuando la vi acercarse con la piedra en la mano, me apresur茅 a arroj谩rsela primero. El impacto hizo trizas el espejo y ella se desplom贸. Cada fragmento reflejaba su expresi贸n tensa y dolorida.

Antes de huir me desmaquill茅 con cuidado y sonre铆. El gozo de la libertad esculp铆a, sin censura, cada uno de los pliegues de mi rostro.

Haciendo recuperaciones de verano en los Viernes creativos de Escribe fino.

28 jun 2014

Velados


Metamorphose by Claudia Wycisk from Gabriel Manz on Vimeo.


Las caricias resecas dejan sobre mi piel una capa de barro ceniciento que no logro arrancarme con las u帽as. Mi sonrisa, una m谩scara mil veces repintada. Tus besos, agua de pozo quieta pudriendo nuestras bocas. Las horas y los a帽os, los ritos, los deberes, el miedo y la costumbre tejieron como ara帽as el yugo que nos ata, el que ciega ventanas y salidas. No me atrevo a mirarte. Yo s茅 bien que tus ojos, cobardes e impotentes, no son m谩s que un espejo que refleja los m铆os.

Esta fue mi participaci贸n de ayer en los viernes creativos de Escribe fino. El texto "apalabra", que dir铆a Rosa Y谩帽ez, el v铆deo de Claudia Wycisk.

27 jun 2014

Despojos del REC


Hoy he recibido mis ejemplares de Despojos del REC, el libro que recopila 210 microrrelatos y 70 ilustraciones reunidos gracias al empe帽o y la ilusi贸n de Fernando Mart铆nez. Esta estupenda ilustraci贸n de Gracia Su帽er acompa帽a uno de los tres textos m铆os que aparecen en el libro, Cita galante.

21 jun 2014

No se estila



Sus mensajes llegan demasiado tarde, para entonces ellas ya se han comprometido para ir al cine, a bailar o de fiesta. 脡l no se rinde. Aun en la era del whatsapp sabe que un d铆a encontrar谩 una chica que, con el m贸vil apagado, busque cada ma帽ana en su buz贸n un poema de amor caligrafiado con tinta violeta.


 Microrrelato ganador en Radio Castell贸n (semana del 16 al 20 de junio de 2014)

14 jun 2014

Legado


脡l retiraba los cristales con cuidado y dejaba que yo arrancara las agujas, como si fueran las patas delicadas de un insecto. Nos dio tiempo a mutilar el de la cocina, el de pared que hab铆a en el sal贸n y el despertador de mis padres.  Entonces volvi贸 mam谩 del supermercado, pero en vez de re帽irnos se ech贸 a llorar.

No llevaron a arreglar los relojes que hab铆amos estropeado. El sal贸n sigui贸 presidido por un reloj sin manecillas, los dem谩s fueron sustituidos por modernos modelos digitales que mi abuelo contemplaba con desesperaci贸n. Nunca volvieron a dejarme a solas con 茅l.

Meses despu茅s mam谩, me entreg贸  su reloj de bolsillo. Antes de morir hab铆a dejado encargado que fuera para m铆. Esper茅 a que ella se fuera para abrirlo y acariciar la esfera lisa, sin cristal, sin agujas. El tiempo se detuvo. En la tapa dorada apareci贸 reflejado el abuelo que, gui帽ando un ojo c贸mplice, me sonre铆a.

8 jun 2014

Salir de pobres

Fotograf铆a de Ben Zank


Cada vez que nos encontr谩bamos en apuros envi谩bamos a mi hermana Conchi a pedir un cr茅dito al banco. Sus ojos violeta, sus hombros carnosos, su busto amplio y su cintura de avispa, unidos a una expresi贸n entre so帽adora y voluptuosa que copiaba de las actrices de los cincuenta, la hac铆an irresistible. A cambio de pr茅stamos que nunca ser铆amos capaces de devolver, conced铆a una cita en el paseo del r铆o a los sucesivos directores de la sucursal. Uno a uno los fue dejando plantados, entre los helechos, en el momento en el que se atrev铆an a introducirle la mano en el escote. La tierra era buena y sus pies no tardaban en enraizar, pero por m谩s que los sacud铆amos no desprend铆an m谩s que una lluvia de caspa, balances descuadrados y listas de morosos. Fue mam谩 la que tuvo la idea de sembrarlos bocabajo. Los cabellos y los dedos de las manos tambi茅n han arraigado con facilidad, pero ahora les brotan a pares lustrosos zapatos italianos que cosechamos a escondidas y vendemos los domingos en el mercadillo.

Con Fernando Vicente y muchos amigos m谩s en los Viernes creativos de Escribe fino.

30 may 2014

Reproducci贸n fallida



Entre que anuncia una hora y la siguiente, la cuclilla escapa por la ventana del sal贸n y busca apresurada un nido ajeno. Ya ha dejado sus huevos en la caja del que se encarama en la torre de la iglesia, en la del que vive sobre la puerta de la estaci贸n, en la del que preside la fachada del Ayuntamiento. Ninguno de esos p谩jaros de cantos variopintos se decide a empollarle la puesta.

22 may 2014

Tres versos

El reloj, Antonio L贸pez


Buscarte es la rutina, y el encuentro, 
ef铆mera sorpresa que consume 
el empe帽o tenaz de los relojes.

15 may 2014

Los cuatro palos


Renunci贸 a escribir la carta de suicidio. Bastaba con  guardar en los bolsillos las otras tres: la de despido, la de desahucio, la de ruptura.

Este micro se suma a la convocatoria de Miguel Torija en La colina naranja.

9 may 2014

Encantadora

Maiden voyage, fotograf铆a de JeeYoung Lee

Se sienta a ensayar en el escal贸n de la trasera, que da al descampado donde tienden las mujeres. Hace un mes les cortaron el agua y sus pies churretosos, mal cubiertos por las chanclas, tiemblan con los primeros fr铆os. El padre ronca una siesta de vino barato, la madre friega la loza en el dornillo, los hermanos chicos remueven los matojos con palitos buscando caracoles. El maestro le ha dicho que ella vale, pero tiene que practicar y practicar. El sonido de su flauta de pl谩stico ya logra hacer bailar las prendas que cuelgan de las cuerdas y, en su danza, los tonos agrisados vuelven al blanco, al amarillo, al a帽il primitivo. Cuando interpreta el Oto帽o sin equivocarse, ti帽e de oro las hojas embarradas que el viento les rob贸 a los chopos. El d铆a en que sus dedos consigan reproducir sin errores las melod铆as que suenan dentro de su cabeza pedir谩 al maestro que le escriba las partituras, har谩 con ellas un barco de papel, se subir谩 y, tocando alegre la m煤sica suya, se ir谩 del barrio para no volver.

Hoy se cumple un a帽o de los Viernes creativos a los que nos convoca Fernando Vicente. Aunque yo he participado poco los he seguido con asiduidad. Este relato lo escrib铆 para la fotograf铆a de JeeYoung Lee que Fernando propuso para inspirarnos.

25 abr 2014

Obra in茅dita

Pajaritas, de The Faith Healer


Cada vez que termina un poema pliega el papel, forma una pajarita y la arroja por la ventana. Casi todas terminan en el suelo, arrugadas y polvorientas. Solo algunas, las portadoras de aut茅ntica poes铆a, agitan las alas y se pierden en el horizonte. Ninguna regresa.

20 abr 2014

Soledad

Ilustraci贸n de Roc铆o Salazar
Lo despert贸 un rayo de sol que se filtraba entre las cortinas. Era la segunda noche que dorm铆a de un tir贸n, sin tener que llamar a mam谩. De rodillas junto a la cama, apart贸 los faldones de la colcha y se qued贸 mirando el suelo deshabitado en el que bailaban algunas pelusas. No tuvo m谩s remedio que aceptar, con desconsuelo, que el monstruo se hab铆a ido para no volver.

Este relatillo result贸 ganador en el concurso de microrrelatos de Radio Castell贸n la semana del 14 al 18 de abril de 2014.

13 abr 2014

Oficio

Escritor ante su musa en blanco, de Jos茅 Luis Sand铆n

Escribi贸 lo mejor de su obra mojando en su frente el plum铆n de acero: el terror de verse abandonado por las musas le hac铆a sudar tinta.

11 abr 2014

Viejos amigos, una aproximaci贸n literaria al mundo de la vejez



La autodioantolog铆a VIEJOS AMIGOS, UNA APROXIMACI脫N LITERARIA AL MUNDO DE LA VEJEZ, iniciativa de Pablo Gonz, re煤ne 69 microrrelatos de 47 autores de seis pa铆ses: Argentina, Chile, Per煤, Colombia, M茅xico y Espa帽a, que han puesto su talento desinteresadamente al servicio de los m谩s mayores.

Para escuchar o descargar VIEJOS AMIGOS, visita AQU脥 la correspondiente p谩gina de Souncloud.

23 mar 2014

El microrrelato en la clase de Lengua y Literatura

Esta presentaci贸n fue la que utilic茅 en un taller de una hora que impart铆 en el I Encuentro de Docentes de Lenguas en Ense帽anza Secundaria que se celebr贸 el pasado s谩bado en Sevilla. Lo disfrut茅 mucho y, creo que los asistentes tambi茅n lo pasaron bien. Como no pod铆a ser menos, en los 煤ltimos cinco minutos los hice escribir un poquito.

19 mar 2014

Cruel corona

Procedencia de la imagen: Pulenta con pajaritos

C谩ndida Castro, casta consorte, cumple con todo.

Concede c谩lidas caricias, culmina coitos, consuela cuitas. 

Cuida cuatro criaturas: corta cabellos; cura cortes, coscorrones, cardenales, constipados; cuenta cuentos; canta canciones; corrige cuadernos, cuentas, caligraf铆as; carga carteras colegiales... Consume con c谩lculo, compra calcetines, corbatas, camisetas, calzado. Cose con cuidado: colchas, cortinas, cojines, canastillas…Cuelga coladas. Cocina caliente: caldos, cocidos, croquetas, canelones, compotas. 

Cuerpo curvil铆neo, cutis claro, cabellera cobriza. Culta, complaciente, conversadora, comprensiva. ¡Cu谩n completa! ¿C贸mo, contrariada, camina cabizbaja, contrita? ¿Creer茅is que Calixto Cuenca, crudel铆simo c贸nyuge, cor贸nala con… cuernos? «¡Canalla!, ¡Canalla!», clama, cuitada.

Este tautograma ha obtenido el segundo lugar en la Marina de Ficticia del mes de enero. La jueza fue en esta ocasi贸n Dina Grijalva.

14 mar 2014

Clandestinas


Fotograf铆a de Mar铆a Sol

A diario, tras la misa de once, las se帽oritas Echevarr铆a pasean su elegancia mojigata —zapato de medio tac贸n, falda bajo la rodilla— por la Avenida. Se dir铆a que no solo se preocupan de coordinar cada prenda dentro de la misma gama de color, sino tambi茅n de establecer un contraste arm贸nico entre las de ambas: rojo vivo frente a azul gris, casta帽o frente a verde hoja, violeta frente a anaranjado. Vuelven a casa a mediod铆a cargadas de peque帽as compras: unas madejas de perl茅, un bote de laca de u帽as, media docena de bizcochos borrachos.

Aqu铆 solo vienen al caer la tarde, de una en una, sin arreglar y con el aire apresurado de quien se ha quedado sin sal o busca una farmacia de guardia. Gertrudis siempre pide ginebra, Enriqueta prefiere el co帽ac.

Microrrelato escrito para la fotograf铆a de Mar铆a Sol dentro del proyecto La c谩mara de escribir.

6 mar 2014

Preparativos frente al espejo

Ilustraci贸n de Sara Lew


Arranca la careta de madre sacrificada, la de esposa complaciente, la de funcionaria eficaz, la de hija sol铆cita, la de amable vecina. Cuando el rostro no es m谩s que un puro hueco, renuncia a maquillarse. Sabe bien que el alcohol, la m煤sica, la sorpresa del deseo fortuito dibujar谩n con trazo preciso la mejor m谩scara de carnaval.

Ya se ha enterrado la sardina, pero en C谩diz a煤n quedan restos de carnaval. Esta fue mi participaci贸n de febrero en ENTC.

1 mar 2014

Jam Session de Microrrelatos



El pr贸ximo mi茅rcoles, como todos los primeros mi茅rcoles de mes, habr谩 Jam Session de microrrelatos organizada por Eduardo Cruz Acillona en La Mercer铆a, Caf茅 Cultural. En esta ocasi贸n yo ser茅 la narradora invitada y, por mi parte, invito a quienes anden por los alrededores a que pasen por all铆.

17 feb 2014

Todo son ventajas

Ren茅 Magritte, Los amantes

De no despegarlos de la pantalla, terminaron sec谩ndosele los ojos. Se acabaron los videojuegos. Ahora mi Paco usa el ordenador solo para escribir, ha aprendido a pasear con bast贸n, a leer en braille y a acariciarme con una pasi贸n ciega.

6 feb 2014

Fictio minima

Bring me a unicorn, escultura de Wetcanvas en Deviant art 



No existe remedio eficaz para las bibliotecas infectadas por esta agresiva especie. Sus mand铆bulas diminutas emponzo帽an y fragmentan libros de cuentos, novelas y poemarios. Algunos ejemplares especialmente tenaces han conseguido convertir en microrrelatos incluso los tratados de jurisprudencia.

26 ene 2014

De lo que Don Miguel de Cervantes, puesto ya el pie en el estribo, trat贸 con el escudero Sancho Panza

Sancho Panza, de Eleazar

—Atienda vuestra merced, se帽or Don Miguel, mire que las desgracias nunca vienen solas, que a pares y aun a cientos las trae el diablo. Todav铆a estaba caliente el cuerpo de mi amo cuando supe que Sanchica hab铆a escapado al monte en guisa de pastora por no s茅 qu茅 nuevas que le llegaron de c贸mo la hermosa Marcela vive all铆 a su albedr铆o. Y dice la muchacha que no quiere pierna quebrada, casa, ni marido que la sujete, sino triscar por el monte y cuidar de sus cabras, y no consiente ni o铆r hablar del amor, pues por algo lo pintan ciego. Seguro estoy de que vuestra merced podr铆a por su pluma procurarle un mozo con la gallard铆a de don Florismarte y la figura de don Amad铆s, que por los ojos entra el cari帽o como el yantar, unidas al ingenio y la firmeza de mi se帽or don Quijote, para que la regale y contente como ella merece. P贸ngase vuestra merced pronto a ello, que anda muy desmejorado y a m铆, ida con mi amo la ilusi贸n de la aventura, no me queda otra que la de vivir reposado junto a Teresa y esperar que los nietezuelos brinquen sobre nuestras rodillas y nos llenen de alegr铆a la vejez.

—No os preocup茅is, Sancho amigo, que no habr谩 para m铆 tarea m谩s alta que la de favoreceros. Mas tened cuidado, no llegue el encargo a o铆dos de mis hermanas, ni a los de mi sobrina Constanza o mi hija Isabel. Bien hubiere yo querido perge帽ar para cada una un palad铆n que les defendiese la honra, que de boca en boca van todas burladas con el mal nombre de las Cervantas. Pero, desta mi orilla del mundo, buen Sancho, no hay quien nos enmiende las historias, salvo Dios si le pluguiere, mas par茅ceme que no le place.

Relato finalista en el III Concurso de Relatos Punto de Libro, que se fallar谩 el pr贸ximo mes de febrero.

18 ene 2014

Microrrelato al minuto

Granada de mano estilo grunje, Oleksandr Melnyk

Dentro de un m铆nimo envoltorio introducir los ingredientes justos para que, al tirar de la anilla del t铆tulo, le estalle el final entre las manos. Y aspirar a que, cuando el lector se cure de la herida, a煤n queden dentro fragmentos de metralla.

13 ene 2014

Inocente

Iglesia de Santo Domingo (Soria)
Fotograf铆a de Jes煤s Vega S谩nchez


La mujer oy贸 algo sobre unos mensajeros alados y se acerc贸 al portal por curiosidad, porque iban todos. All铆, al calor de las bestias, estaban el hombre, la reci茅n parida y el chiquillo, que lloraba con desconsuelo. Sinti贸 l谩stima y, viendo que a la muchacha no le hab铆a subido la leche, se abri贸 la t煤nica y lo amamant贸.

D铆as despu茅s la mujer est谩 sentada en el sardinel mientras su hijo succiona, goloso, de su pecho. El soldado aparece de repente, agarra al ni帽o del brazo y lo levanta en el aire como quien sacude una estera. Ella intenta gritar que ha cumplido dos a帽os, que le cuente los dientecillos afilados, pero la voz se desgarra en un aullido. El rel谩mpago de la espada la ciega un instante y la cabecita rueda por el suelo.

Ya no tiene quien alivie sus pechos y se acuerda del reci茅n nacido, quiz谩s los soldados no encontraron aquel portal retirado. No lo encuentra. Dicen que un mensajero los alert贸 y huyeron en secreto, sin compartir con nadie la noticia.

Ahora, junto al pesebre, solo es llanto. Por el hijo muerto. Por esa leche que no puede ofrecer y se le va convirtiendo en veneno.

Este micro fue uno de los cuatro ganadores del mes de diciembre pasado en Esta noche te cuento.

2 ene 2014

Divorcio

Estaban tan unidos que parec铆an confundirse en un solo ser, pero la diferencia de or铆genes, gustos y aficiones acab贸 imponi茅ndose: por un lado escaparon el lomo, el vientre, las cuatro patas sobre pezu帽as ind贸mitas; por el otro, el torso varonil, con su casco de bronce y su barba recortada.



Centauro de Los Rollos