Diccionario panhispánico de dudas
2.ª edición1. Reglas generales de formación del plural
En español, han existido tradicionalmente dos marcas para formar el plural de sustantivos y adjetivos: -s y -es. Aunque no es lo normal, también es posible que permanezcan invariables. En la actualidad, sin embargo, se observa una tendencia a usar la terminación -s como única marca de plural activa para los préstamos de nueva o más reciente incorporación. Se ofrecen seguidamente las pautas generales de formación del plural de sustantivos y adjetivos en el español de hoy según la terminación del singular y su mayor o menor acomodo a las reglas tradicionales.
1.1. Sustantivos y adjetivos terminados en vocal átona o en -e tónica. Forman el plural con -s: cánulas, estudiantes, saharauis, planos, tribus, comités. No son propios del habla culta, y deben evitarse, los plurales terminados en -ses, como ⊗cafeses, en lugar de cafés, o ⊗pieses, en lugar de pies.
1.2. Sustantivos y adjetivos terminados en -a o en -o tónicas. Aunque durante algún tiempo vacilaron entre el plural en -s y el plural en -es, en la actualidad forman el plural únicamente con -s: papás, sofás, bajás, burós, rococós, dominós. Son excepción a esta regla los sustantivos faralá y albalá, y el adverbio no en función sustantiva, que forman el plural con -es: faralaes, albalaes, noes. También es excepción el pronombre yo cuando funciona como sustantivo, pues admite ambos plurales: yoes y yos. No son propios del habla culta, y deben evitarse, los plurales terminados en -ses, como ⊗sofases.
1.3. Sustantivos y adjetivos terminados en -i o en -u tónicas. Admiten generalmente dos formas de plural, una con -es y otra con -s, aunque en la lengua culta suele preferirse la primera: ajíes o ajís, bisturíes o bisturís, carmesíes o carmesís, bambúes o bambús, tabúes o tabús, tisúes o tisús. En los gentilicios, aunque también son válidos los plurales en -s, se usan mayoritariamente en la lengua culta los plurales en -es: israelíes, marroquíes, bantúes, hindúes (más usados que israelís, marroquís, bantús o hindús). Por otra parte, hay voces, casi todas coloquiales, que solo forman el plural con -s: gachís, pirulís, popurrís. Asimismo, los vocablos con esta terminación incorporados modernamente desde otras lenguas tienden a formar únicamente el plural añadiendo -s: champús, gurús, haikús, menús, travestís, tutús, vermús; no obstante, en algunos casos, estos plurales pueden alternar con formas en -es, sobre todo en algunas zonas de América, como el área rioplatense y parte de la caribeña: champúes, gurúes o menúes. El plural del adverbio sí, cuando funciona como sustantivo, es síes, a diferencia de lo que ocurre con la nota musical si, cuyo plural es sis (→ 1). En general, no se consideran propios del habla culta y resultan, por ello, desaconsejables los plurales terminados en -ses, como ⊗gachises, ⊗manises o ⊗vermuses. No obstante, mambises funciona como plural de mambí también en la lengua culta (→ mambí -isa); asimismo, el único plural de la voz gurí es gurises (→ gurí -isa).
1.4. Sustantivos y adjetivos terminados en -y precedida de vocal. Forman tradicionalmente su plural con -es: buey, pl. bueyes; grey, pl. greyes; ley, pl. leyes; rey, pl. reyes; ay, pl. ayes; verdegay, pl. verdegayes; bocoy, pl. bocoyes; convoy, pl. convoyes. La mayoría de las voces con esta terminación procedentes de lenguas amerindias hacen también su plural en -es: amancay, pl. amancayes; catey, pl. cateyes; carey, pl. careyes; güey, pl. güeyes; tepuy, pl. tepuyes. En cambio, las voces con esta misma configuración que se han incorporado al uso más modernamente ―en su mayoría tomadas de otras lenguas― hacen su plural en -s. En ese caso, la y del singular mantiene en plural su carácter vocálico y, por lo tanto, debe pasar a escribirse i (→ y1, 2.2d): espray, pl. espráis; gay, pl. gais; jersey, pl. jerséis; paipay, pl. paipáis; yóquey, pl. yoqueis. Pertenecen a la etapa de transición entre ambas normas y admiten, por ello, los dos plurales palabras como coy, pl. coyes o cois; estay, pl. estayes o estáis; guirigay, pl. guirigayes o guirigáis; noray, pl. norayes o noráis, con preferencia hoy, en general, por las formas con -s. No son propios del habla culta, y deben evitarse, los plurales terminados en -ses, como ⊗jerseises.
1.5. Voces extranjeras terminadas en -y precedida de consonante. Deben adaptarse gráficamente al español sustituyendo la -y por -i (→ y1, 2.2b): dandi (del ingl. dandy); ferri (del ingl. ferry); panti (del ingl. panty); sexi (del ingl. sexy). Su plural se forma, como el de las palabras españolas con esta terminación (→ 1.1), añadiendo una -s: dandis, ferris, pantis, sexis. No son válidas, por tanto, las grafías que conservan la -y del singular etimológico: ⊗dandys, ⊗ferrys, ⊗pantys, ⊗sexys.
1.6. Sustantivos y adjetivos terminados en -s o en -x. Si son monosílabos o polisílabos agudos, forman el plural añadiendo -es: tos, pl. toses; vals, pl. valses; fax, pl. faxes; compás, pl. compases; francés, pl. franceses; malpaís, pl. malpaíses. En el resto de los casos, permanecen invariables: crisis, pl. crisis; tórax, pl. tórax; fórceps, pl. fórceps; aguafiestas, pl. aguafiestas. Son excepción a esta regla las palabras dux y ex, que, aun siendo monosílabas, son invariables en plural: los dux, mis ex. Asimismo, la voz siux, ya se articule como bisílaba llana o como monosílaba (→ siux), permanece invariable en plural: los siux. También permanecen invariables los polisílabos agudos cuando se trata de voces compuestas cuyo segundo elemento es ya un plural: ciempiés, pl. ciempiés (no ⊗ciempieses); buscapiés, pl. buscapiés (no ⊗buscapieses); pasapurés, pl. pasapurés (no ⊗pasapureses).
1.7. Sustantivos y adjetivos terminados en -l, -r, -n, -d, -z, -j no precedidas de otra consonante. Debe tenerse en cuenta lo siguiente:
a) Si son monosílabos, o bien polisílabos llanos o agudos, forman el plural añadiendo -es: col, pl. coles; árbol, pl. árboles; azul, pl. azules; par, pl. pares; cráter, pl. cráteres; color, pl. colores; pan, pl. panes; ciclamen, pl. ciclámenes; ademán, pl. ademanes; red, pl. redes; césped, pl. céspedes; paz, pl. paces; cáliz, pl. cálices; boj, pl. bojes; reloj, pl. relojes. Muchos de los extranjerismos adaptados que presentan esa configuración siguen esta misma regla: rol, pl. roles; overol, pl. overoles; píxel, pl. píxeles; dosier, pl. dosieres; estándar, pl. estándares; fular, pl. fulares; láser, pl. láseres; pulóver, pl. pulóveres; cruasán, pl. cruasanes; jonrón, pl. jonrones; mitin, pl. mítines; interfaz, pl. interfaces. Otros extranjerismos, en cambio, especialmente los de acentuación llana y algunos monosílabos, muestran cierta resistencia a adoptar la terminación tradicional en -es y tienden a tomar -s o a alternar ambas soluciones para el plural, como ocurre, entre otros, con trol, hámster, tráiler, júnior, sénior o sij (→ trol, hámster, tráiler, júnior, sénior, sij).
b) Si son esdrújulos, pueden permanecer invariables o hacer el plural en -s: ínterin, pl. (los) ínterin; cáterin, pl. (los) cáterin(s); trávelin, pl. (los) trávelin(s). Se exceptúan las palabras régimen y espécimen, ambas procedentes del latín, cuyos plurales respectivos son regímenes y especímenes, con cambio de la vocal tónica (→ 2.1). Por su parte, lo normal es que los cultismos esdrújulos de origen griego acabados en -n asíndeton, hipérbaton, oxímoron, políptoton y polisíndeton permanezcan invariables en plural, aunque algunos de ellos presentan además plurales irregulares o con cambio de la vocal tónica (→ asíndeton, hipérbaton, etc.).
c) Quedan invariables en plural los latinismos en -r procedentes de formas verbales confíteor, execuátur e imprimátur.
1.8. Sustantivos y adjetivos terminados en consonantes distintas de -l, -r, -n, -d, -z, -j, -s, -x, -ch no precedidas de otra consonante. Se trate de onomatopeyas o de voces procedentes de otras lenguas, hacen el plural en -s: bum, pl. bums; chip, pl. chips; cómic, pl. cómics; crac, pl. cracs; esnob, pl. esnobs; kayak, pl. kayaks; leitmotiv, pl. leitmotivs; mamut, pl. mamuts; naíf, pl. naífs; zigzag, pl. zigzags. Se exceptúa de esta regla la palabra club, que admite dos plurales, clubs y clubes (→ club). También son excepciones el arabismo imam (→ imán), cuyo plural asentado es imames, y el latinismo álbum (→ álbum), cuyo plural asentado es álbumes.
1.9. Sustantivos y adjetivos terminados en -ch. Procedentes todos ellos de otras lenguas, o bien se mantienen invariables en plural: los crómlech, los zarévich, los pech; o bien hacen el plural en -es: sándwich, pl. sándwiches; maquech, pl. maqueches.
1.10. Sustantivos y adjetivos terminados en grupo consonántico. Procedentes todos ellos de otras lenguas, forman el plural con -s (salvo aquellos que terminan ya en -s, que siguen la regla general; → 1.6): gong, pl. gongs; iceberg, pl. icebergs; récord, pl. récords. Los acabados en -st, como compost, karst, pódcast, test o trust, pueden pluralizar regularmente añadiendo -s o permanecer invariables, pues la adición de una -s en estos casos da lugar a una secuencia de difícil articulación en español: los compost(s), los karst(s), los pódcast(s), los test(s), los trust(s). Son excepción a esta norma los anglicismos lord y milord, cuyo plural asentado en español es lores y milores, respectivamente, así como el galicismo de origen hebreo kibutz, que permanece invariable: los kibutz.
1.11. Plural de los extranjerismos, incluidos los latinismos. Los préstamos de otras lenguas (incluidos los tomados del latín) que se han adaptado plenamente al español o no plantean problemas de adecuación a nuestro sistema ortográfico se atienen a las pautas descritas en los párrafos anteriores (→ 1.1-10); así, préstamos adaptados como accésit, corpus, currículum, espagueti, estatus, gol, hámster, kimono, kit, líder, peatón o yogur, por poner solo algunos ejemplos, tienen como plurales respectivos accésits, corpus, currículums, espaguetis, estatus, goles, hámster(e)s, kimonos, kits, líderes, peatones y yogures. Por consiguiente, no deben usarse en español los plurales latinos en -a propios de los sustantivos neutros, tales como ⊗corpora, ⊗curricula, etc., que sí son normales en lenguas como el inglés. Por su parte, las locuciones de otras lenguas usadas en español no varían en plural y deben escribirse, además, con resalte tipográfico: los «déjà vu», los «mea culpa», los «curriculum vitae».
1.12. Plural de las notas musicales. Aunque a menudo se usan como invariables, su plural se forma añadiendo -s, salvo en el caso de sol, que forma el plural con -es: dos, res, mis, fas, soles, las, sis.
1.13. Plural de los nombres de las letras. → a1, b, c, d, etc.
1.14. Plural de los acortamientos. → acortamiento, 2.
1.15. Plural de las abreviaturas. → abreviatura, 7.
1.16. Plural de las siglas. → sigla, 5.
1.17. Plural de los símbolos. → símbolo, 4.
2. Otras cuestiones relativas al plural
2.1. Cambio de la vocal tónica. La vocal tónica es la misma en el singular y en el plural, salvo en las palabras espécimen, régimen y carácter, en las que, por influjo del plural latino y, además, en el caso de las dos primeras, por no existir en español sustantivos sobresdrújulos, el acento cambia de lugar en el plural: especímenes, regímenes y caracteres [karaktéres]. Además, aunque para ilion e isquion existen los plurales regulares íliones e ísquiones, los más usados son iliones e isquiones, con cambio de la vocal tónica con respecto al singular (→ ilion o ilión; isquion o isquión). Son raros y desaconsejables los plurales hiperbatones y oximorones para hipérbaton y oxímoron, respectivamente (→ hipérbaton, oxímoron).
2.2. Nombres de tribus o etnias. No hay ninguna razón lingüística para que los nombres de tribus o etnias permanezcan invariables en plural; así pues, estas palabras formarán su plural de acuerdo con sus características formales y según las reglas generales (→ 1): los bantúes, los guaraníes, los hutus, los iroqueses, los mandingas, los mapuches, los masáis, los patagones, los tuaregs, los tutsis, los yanomamis.
2.3. Nombres de color. → colores, 2.
2.4. Unidades léxicas formadas por dos sustantivos. En las unidades léxicas formadas por dos sustantivos en las que el segundo actúa como modificador del primero (atribuyéndole una característica asociada con él), normalmente solo lleva marca de plural el primer sustantivo: horas punta, bombas lapa, faldas o sayas pantalón, ciudades dormitorio, pisos piloto, coches cama, hombres rana, niños prodigio, noticias bomba, sofás cama, mujeres objeto, coches bomba, casas cuartel, etc. Igual ocurre en los compuestos ocasionales de este tipo, que se escriben con guion (→ guion2, 1.3a). No obstante, en algunos casos, especialmente cuando el segundo sustantivo se interpreta como prototipo de cierta cualidad y es posible asociarlo como modificador a varios sustantivos, la marca de plural puede aparecer en ambos constituyentes. Esto ocurre, por ejemplo, con clave ('fundamental o esencial': asunto clave, palabra clave, etc.), cumbre ('prominente o muy destacado': escena cumbre, obra cumbre, etc.), estrella ('muy exitoso': plato estrella, presentador estrella, etc.), líder ('que encabeza o dirige': empresa líder, país líder, etc.), piloto ('que sirve de muestra o experimento': piso piloto, plan piloto, etc.) o pirata ('ilegal o no autorizado': copia pirata, disco pirata, etc.), entre otros. Así pues, se consideran igualmente válidos los plurales palabras clave y palabras claves, obras cumbre y obras cumbres, invitados estrella e invitados estrellas, empresas líder y empresas líderes, células madre y células madres, países miembro y países miembros, copias pirata y copias piratas, ciudades satélite y ciudades satélites, por poner algunos ejemplos. En cambio, cuando los dos sustantivos están situados al mismo nivel y suman sus sentidos, se escriben siempre unidos con guion y toman ambos la marca de plural: directores-presentadores, lavadoras-secadoras, autores-editores (→ guion2, 1.3b).
2.5. Sustantivos que se usan en singular o en plural para designar un solo objeto. Hay sustantivos que, por designar objetos constituidos por partes simétricas, se usan normalmente en plural para referirse a uno solo de dichos objetos. Es el caso de palabras como gafas, pantalones, bragas, calzoncillos, leotardos, tenazas, alicates, tijeras, etc.: Me encantan los pantalones que llevaste a la fiesta; Le rompió las gafas de un puñetazo; Necesito unas tenazas para sacar el clavo. En estos casos resulta igualmente válido, aunque suele ser menos frecuente, el empleo de la forma de singular: Me he manchado el pantalón; Esa gafa te favorece; Tráeme la tenaza que está sobre la mesa. Hay otros casos, como el de bigote o nariz, en que se usa normalmente el singular, reservándose el plural para usos expresivos: Me he afeitado el bigote; Me duele la nariz; pero Se atusaba los bigotes con parsimonia; Tiene unas narices enormes. En las expresiones fijas suele predominar el uso en plural: Estoy hasta las narices; La cosa tiene narices; Hace un frío de narices.
2.6. Adjetivos formados por prefijo + sustantivo. En general, los adjetivos formados por la adición de un prefijo a un sustantivo son invariables en plural. Algunos de ellos se han formado tomando como base un sustantivo en singular (especialmente ―aunque no solo― cuando este es de sustancia o no contable): campaña(s) antitabaco, faro(s) antiniebla, máscara(s) antigás (raramente antigases), alarma(s) antirrobo (más raramente antirrobos), producto(s) multirriesgo (más raro multirriesgos). Otros, en cambio, han tomado como base un sustantivo en plural: policía(s) antidisturbios, chaleco(s) antibalas (raramente antibala), sistema(s) contraincendios (muy raramente contraincendio), motor(es) multiválvulas. Y otros, en fin, alternan equilibradamente en el uso dos formas, una con la base en singular y otra con la base en plural: mina(s) antipersona o mina(s) antipersonas, sala(s) multiuso o sala(s) multiusos. Son excepción los adjetivos multicolor, bicolor y tricolor, tomados del latín, que suelen flexionar con normalidad: vestido multicolor, vestidos multicolores; zapato bicolor, zapatos bicolores; bandera tricolor, banderas tricolores.No obstante, también se documenta su empleo como invariables en plural, conforme la pauta general que siguen este tipo de adjetivos: vestido(s) multicolor, zapato(s) bicolor, bandera(s) tricolor.
2.7. Compuestos formados por dos adjetivos unidos con guion. → guion2, 1.2.
2.8. Nombres propios. Puesto que los nombres propios, a diferencia de los comunes, no designan clases de seres, sino que sirven para identificar un solo ser de entre los de su clase, no suelen emplearse en plural. Sin embargo, al existir seres que comparten el mismo nombre propio, sí cabe usar este en plural para designar varios referentes: Los Javieres que conozco son todos muy simpáticos; En América hay dos Córdobas, una en la Argentina y otra en México. Al respecto, conviene tener en cuenta lo siguiente:
a) Los nombres de pila españoles hacen el plural de acuerdo con las reglas generales (→ 1): las Pilares, las Cármenes, los Pablos, los Raúles, los Andreses. Los nombres de pila extranjeros, especialmente si terminan en consonante, tienden a mantenerse invariables: los Neymar, los Jonathan, las Anne, las Margaret; pero los que terminan en vocal pueden pluralizar con normalidad: los Ottos, las Svetlanas. Por su parte, los nombres de pila compuestos suelen mantener la autonomía gráfica de sus elementos, a pesar de lo cual solo tiende a tomar la marca de plural el segundo de sus componentes: los José Manueles, las María Pilares, los Juan Antonios, las Ana Rosas… Esto se debe a que el primer elemento pierde su acento de intensidad en el nombre compuesto y el conjunto se comporta, a efectos prosódicos, como un compuesto univerbal; de ahí que, aunque no sea frecuente, se considere válido escribirlos en una sola palabra: Josemaría, pl. Josemarías; Joseluis, pl. Joseluises; Mariapilar, pl. Mariapilares; Anabelén, pl. Anabelenes… Es menos habitual la pauta de mantenerlos invariables: los José María, las Ana Belén…; o de pluralizar ambos componentes: los Josés Marías, las Anas Belenes…
b) Los apellidos se mantienen invariables cuando designan a los miembros de una misma familia: Mañana cenamos en casa de los García; Los Alcover se han ido a vivir a Quito. Cuando se emplean para designar un conjunto diverso de individuos de distintas familias que tienen el mismo apellido, el uso vacila entre mantenerlos invariables o añadirles las marcas propias del plural de acuerdo con su forma. La tendencia mayoritaria es mantenerlos invariables, sobre todo en el caso de apellidos que pueden ser también nombres de pila, para distinguir ambos usos: Los Alonsos de mi clase son muy simpáticos (nombre de pila) y Los Alonso de mi clase son muy simpáticos (apellido); o cuando se trata de apellidos que tienen variantes con -s y sin -s, como Torre(s), Puente(s) o Fuente(s): En mi pueblo hay muchos Puente (gente apellidada Puente) y En mi pueblo hay muchos Puentes (gente apellidada Puentes). Salvo en estos casos, los que terminan en vocal admiten con más naturalidad las marcas de plural que los que acaban en consonante: En la guía telefónica hay muchísimos Garcías (pero también hay muchísimos García), frente a ¿Cuántos Pimentel conoces? (más normal que ¿Cuántos Pimenteles conoces?). Los apellidos que acaban en -z se mantienen siempre invariables: los Hernández, los Díez. Los apellidos extranjeros, por su parte, se mantienen, en general, invariables: los Kennedy, los Schnaider, los Agnelli, los Moreau…
c) Los nombres de dinastías o de familias notorias también vacilan. La mayoría tienden a permanecer invariables: los Habsburgo, los Trastámara, los Tudor, los Borgia; pero otros se usan casi siempre con marcas de plural: los Borbones, los Austrias, los Capuletos.
d) Cuando se usa una marca comercial para designar varios objetos fabricados por dicha marca, si el nombre termina en vocal, suele usarse con la terminación -s característica del plural, mientras que, si termina en consonante, tiende a permanecer invariable: Hay tres Yamahas aparcadas en la puerta; Los Opel tienen un motor muy resistente. Lo mismo ocurre con los nombres de empresas, cuando designan varios de sus establecimientos: Últimamente han abierto muchos Zaras en el extranjero; Hay dos Benetton en Lima. Si el nombre es compuesto, permanece invariable: Los nuevos Corte Inglés de la ciudad son muy grandes.
Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española:
Diccionario panhispánico de dudas (DPD) [en línea], https://www.rae.es/dpd/plural, 2.ª edición. [Consulta: 08/09/2026].