1/30/2007

buscando haikus


El ciruelo florece,
el ruiseñor canta;
pero yo estoy solo.
(Kobayashi Issa)




Hoy me ha dado por buscar cosas sobre el haiku, su estructura, autores más destacados, etc. Tenia tiempo y mira.... Total, que entre muchos dedicados a las bondades de la naturaleza, los peces, el agua, las flores y demás seres místicos, me he encontrado al de arriba, de Kobayashi Issa, y me ha parecido magnífico, más terrenal, quizás menos místico. No se. Esa idea de “el mundo funciona, todo va bien menos lo mío” me ha parecido muy corriente, muy normal, muy humana.
Como no, he buscado algo más y he encontrado otra perla:

De no estar tú,
demasiado enorme
sería el bosque.



:_)
uau.

El otro día un amigo me dijo que soy sintética al escribir. Que tengo una emoción y la plasmo tal y como es. (Me encantó). Pero yo creo que no del todo, que sí, de acuerdo, al escribir no le doy vueltas a las cosas, no me sale, las escribo tal y como me pasan porque supongo que escribo para mi, para aclararme, porque mi cabeza ya da bastantes vueltas a todo ella solita.

Eso sí, el día que pueda hacer haikus, versos, sonetos que contengan "tanto" en tan poco como las piezas de arriba, entonces sí que le diré a mi amigo que tiene razón que mi brevedad es de las buenas. Pero por el momento, tocará seguir practicando.

1/26/2007

de un tirón

La lista luce locuras,
el tonto quiere y no puede.
La que mira, no dice lo que ve
y el que habla demasiado no sabe nada.

El soñador tiene insomnio
y la hiperactiva duerme cansada.
Mientras la niña espía al vecino
y el vecino se deja mirar.

1/23/2007

cosas que tengo

Tengo tos y un examen oral de inglés esta tarde.

Tengo ganas de ver qué cara pone cuando reciba la carta que le he mandado hoy (escribimos pocas cartas, por no decir ninguna, y eso no puede ser).

Tengo que hacer una tabla sobre emisiones de CO2 para un informe sobre compensaciones de gases de efecto invernadero. Para interesados en el tema de cómo esta el mundo y lo mal que lo tratamos: www.frenaelcambioclimatico.org

Tengo mono de cine. Quiero ver unas cuantas pelis y comer palomitas.

Tengo prisa.

1/20/2007

eternal sunshine of the spotless mind

la arena esta sobrevalorada,
sólo son piedrecitas diminutas.

(una frase apuntada al azar)









http://www.youtube.com/watch?v=7UwJtDRQkoE

(la canción de la peli)
:_)

1/17/2007

quiero...

Quiero ser marciana,
irme de vacaciones a la Luna,
tener un cometa como mascota
y viajar por el hiperespacio
en mi nave superespecial.

Quiero ver más mundos
de los que jamás pude soñar
y contar que viví en la Tierra
donde había de todo y más,
gente que moría de hambre
y gente quemaba dinero.

Quiero ser marciana
para ver si hay más Tierras,
más locos consumistas
o más gente de quien aprender.

Quiero ser marciana,
tener marcianitos
y una nave espacial en el garaje.

Quiero ser marciana,
brindar en Saturno
y jugar con la Osa Mayor,
soñar con satélites de chocolate
y bailar buen rock'n'roll.

1/14/2007

hay domingos que tendrían que llamarse lunes

Hay días en que mi sonrisa me deja para irse de vacaciones. Esta tarde, después de dormir, quizás demasiado, he visto que mi sonrisa se había tomado la tarde libre. Me había dejado de lado, como si nada, y después de darle mil vueltas al asunto, he visto que no es la primera vez.

Hay días en que la sonrisa desaparece, días tontos, días raros, días demasiado largos incluso, días en qué enciendes las neuronas que te quedan y decides que necesitas música triste, melancólica, zambas del olvido y cadillacs solitarios reversionados por voces aún más rotas que la del loco original que la cantaba años a. A veces incluso apetece una sesión de voces que suenan a exceso de wisky y tabaco y que te permiten cantar a grito pelado eso de “dicen que es generacional, pasan los años, no parece que vaya a cambiar…”.

Hay días que tienen menos horas de lo habitual porque duermes lo que sueles estar despierto. Entonces decides que o bien los aprovechas o bien dejas que pasen, tal y como llegaron, decides que sean días de paso, días que vienen y se van, días que no recordarás en veinte años. Días sin más a pesar de plantarte delante del ordenador a escribir chorradas que guardas por si a caso, por si un día algún mecenas aburrido va y te descubre y decide que tu verborrea vale millones.

Hay días que lo mejor que podrían hacer es empezar siendo mañana. Días que deberían tener la tecla fast forward y pasar a toda pastilla, como si nada, para terminar con una canción movidita o algo de funky, no sé, algo bonito, movidito, facilón.

Hay días que empiezan tristes y acaban normales. Hay días normales que acaban siendo tristes. Igual que hay personas normales y hay personas tristes.

Por suerte, los que parecemos enganchados a eso del buen humor o al simple hecho de estar de buenas, recuperamos la sonrisa a base de música, ya no digo de buena música (porque para gustos, los colores), pero todos tenemos canciones que nos hacen olvidar, sonreír, llorar hasta desahogarnos del todo y no poder más. Siempre hay algo de música para desconectar y hacer que un día acabe mejor. Y si además le sumamos una cierta dosis de llorar delante de un amigo y hablar, hablar y hablar, la cosa tampoco esta tan mal.

Hay días en que llorar no es tan malo como parece y que hablar es más difícil de lo que ya es normalmente, días con tortícolis adquirida a base de tensión, puede que autoproducida (o no), pero tensión. Es raro escribir sobre días cortos que se hacen eternos y sobre canciones tristes que te hacen sentir mejor.

Hay días en qué incluso te apetece dibujar un rato antes de irte a dormir aprovechando que has dejado la música de cantautor deprimido para empezar con algo de indie modernillo que te hace mover el pie estando sentada.

Hay domingos que tendrían que llamarse lunes. Domingos más raros de lo normal, en que tienes esa creatividad producida por una mezcla rara de tensión, televisión, ñoñería y sentimientos a flor de piel. Hay domingos desaprovechados que podrían haber dado lugar a mucho, o no.

1/10/2007

un día cualquiera

Esta mañana conducir ha sido más caótico de lo habitual. Había mucha niebla... ha sido la primera mañana de este invierno con tanta y tan espesa. No es que me moleste ni nada, pero lo que me agobia más es lo que genera: tráfico denso, bueno, un gran atasco sería lo más correcto. Atasco producido por la niebla a lo que tenemos que sumarle el añadido por el corte de un carril que han hecho los jardineros municipales porque no tienen nada mejor que hacer que arreglar el jardín de una rotonda justo a las ocho de la mañana de un día nublado como el de hoy.

Así que la mañana ha empezado movidita. Y como no, he perdido el tren que tenía que coger, cosa que me ha supuesto llegar diez minutos tarde al trabajo (cosa nada preocupante porque no ficho y porque mis jefes llegan por lo pronto, media hora después que yo). Pero claro, ya que la mañana empezaba con ritmo en la carretera, en el tren no podía se menos y tres niños solos (su madre estaba sentada con una amiga en los siguientes asientos vacíos que han encontrado), se han puesto a jugar a mi lado. Primero con un libro, luego una de ellas se ha levantado para jugar con la otra niña, un poco mayor que ella y el otro pequeñajo, a un juego que no se como se llama, pero se juega con hilos o gomas elásticas y se tienen que ir haciendo figuras entre los dos jugadores sin que se hagan nudos ni formas extrañas. Total, que la niña que estaba de pie, a cada movimiento del tren terminaba encima de mi bolsa con la comida para el mediodía... muy mona la niña, pero qué precisión tenía para caer justo en mi fiambrera!

La comida se ha salvado y la mañana ha seguido calmada y todo correcto, pero como no, a media hora de terminar mi jornada laboral, un cliente iluminado llama y me pone trabajo para ya! Las prisas no son buenas...

En fin, que tengo media hora para solucionarle el asunto! Tic-tac, tic-tac...

1/06/2007

els reis mags han arribat


¡Hola Baltasar!
¿Has encontrado ya la Ronda Litoral?

Ayer, un poco tarde, Barcelona.
Nos encontramos al Rey Baltasar al volante de un coche marca "x" que andaba perdido buscando la ronda litoral justo por encima de Vall d'Hebron (para los no iniciados en las carreteras barcelonesas: no estan nada cerca.) Total, que el Rey, con su amabilidad real y con su multilingüímo adquirido por tanto viaje de oriente a occidente nos pregunto luciendo dentadura:
- ¿Ronda Litoral?

Y nosotros, flipando, le indicamos que "a la derecha". Total, que debe ser que el bueno del traductor real no nos debió entender, porque su majestad (de incógnito claro está) siguió detrás nuestro hasta que en un semáforo en rojo se paró a nuestro lado, donde mi copiloto le dijo que tenían que dar la vuelta e ir por donde les había indicado antes, a lo que su majestad al volante asintió. Y sí, parece ser que dieron la vuelta y consiguieron rehacer su camino, suponemos que para ver si encontraban al resto del grupillo para ir a celebrar la macronoche de trabajo que acababan de terminar.

Fué bonito ver que los reyes también conducen, preguntan si se pierden y además dejan regalos en mi maletero para mi amable compañero de viaje que les indicó como salir de la zona donde se habían metido, puesto que si hubieran seguido por allí me parece que hubieran llegado a Cerdañola... Pobrecitos míos, dejan a los camellos aparcados y se me pierden enseguida...








...espero que los reyes se hayan acordado de vosotros :)

1/02/2007

la mejor forma de empezar el año

...hoy tenía el despacho para mi. Mis jefes estaban de vacaciones y sólo tenía que estar en el despacho para hacer cuatro cosillas y por si a caso pasaba algo. Bien.
Evidentemente, lo que iba a ser mi día tranquilo y pausado de trabajo no ha sido tan bucólico como yo imaginaba.
Trayecto Granollers - Barcelona, en tren. OK
Al llegar a la estación de El Clot (2o y pocos minutos de viaje) me da por mirar si llevo las llaves del despacho y oh, sorpresa, no las llevaba encima. ¬¬' Consecuencia: trayecto el Clot – Granollers + llamada a mi madre para que me trajera las llaves que se habían quedado en casa.
Es decir, a la hora que tenía que entrar al trabajo estaba en Granollers de nuevo. Mi madre con las llaves y yo a ver que tren me hacía el favor de volverme a llevar a Barcelona. Total, que como los señores de Renfe son muy simpáticos, anuncian que el tren de la vía en que yo estaba sale inmediatamente. OK. Pues no, resulta que otro tren, más listo, más guapo, o más supermegaguay ha venido después del mío y por supuesto ha salido antes. Así que el tren que teóricamente salía a las nueve y cinco (el tren en el que yo estaba) ha terminado saliendo a y veinte.
Bien. Tren destino Bcn. Llego a las diez y bajo andando hasta el trabajo con lo que llego a las diez y cuarto al despacho. Y “oh, sorpresa” resulta que ante mi cara de sorpresa-susto-incredulidad, el despacho no estaba a oscuras ni vacío, nooooooo, en el despacho estaba mi jefe. Mi jefe. El que se suponía que tenía que estar de vacaciones. Y ante mi jeta de pánico al darme cuenta de la situación, me ha dicho que lleva en el despacho desde las siete y media porque un cliente ha tenido “problemas”. Me cuenta el caso y yo le cuento mi periplo por mis queridos trenes de cercanías por las malditas llaves. Me dice que bueno y que se va a desayunar.
:O
En fin, que como si nada, yo a la expectativa de llamadas y demás historias y él a desayunar.
(Yo que me esperaba algo de mala cara o alguna reacción en plan “jefe”, y no, nada. Me ha dicho que lo entendía porque en teoría él no tenía que estar hoy aquí).

Raro, muy raro...
Una curiosa manera de empezar el año laboral...