31 de marzo de 2012

Regresando al terruño...

Mi mente, mi horario interno, mis ideas, mis hormonas... todo en mi anda bastante loco... extraño y no extraño, me enfado y no me enfado, traigo una especie de bipolaridad catártica confuza que no puedo explicar.
He tratado de escribir, fuera de relatos y cosas cómicas, algo de mi inspiración... del porque hoy estoy feliz en prosa o una rima sobre conejos bailando en lontananza, pero no puedo, no fluye, no chacha y no cuadra.
Estoy feliz de haber regresado a casa con las personas a quien quiero (mi familia), pero a la vez añoro haber perdido la libertad que tanto deseaba y al fin había alcanzado y solo pude acariciar como un sueño bastante efimero.
Me reto a mi misma por no haber aceptado las falsas promesas de ese trabajo que tuve que rechazar, me pregunto si el sacrificio de no tener paga por 2 o 3 meses habría valido la pena, o si hice lo correcto al no dejarme embaucar por investigadores ávidos de ideas que en su ambición por proyectos no les importaba prometer un futuro que no existía.
La magia se acabó, también la pena y el echar de menos... estamos... estoy donde empecé, en el mismo punto de partida... con todo y nada a la vez.

26 de marzo de 2012

vs Peru...

Si algo me dejo mi viaje, además de experiencias, nuevos amigos y las infinitas ganas de volver... es además mi encuentro debastador con los peruanos.
Vamos por partes, no quiero decir que ya por uno o dos todos son iguales, puesto que cabe mencionar que antes de saber si quiera que había un lugar llamado Perú, hace cerca de 14 años conocí por internet a uno que me llamaba por telefono regularmente y me introdujo en el mundo oscuro del rock(pop) en español con Enanitos Verdes y su famosa rola de "cada vez que digo adios"...
Pero volviendo al tema, cuando mis padres se mudaron al norte de México arrivaron a una ciudad únicamente por su lema "En Saltillo nunca serás un extraño", a lo mejor pecaba de presuntuosa la frase pero al menos aquella vez hace casi 40 años, fue la razón por la que ahora vivamos en ese sitio. Y bueno, siempre me imaginé que en mi viaje por intentar conquistar el corazón de los sudamericanos saldría victoriosa, puesto que siempre me consideré agradable para platicar, digna de confianza y responsable; siendo asi ¿qué podía fallar?... Y de repente ahi me vi, en mi primer encuentro "amistoso" internacional con una peruana que ni me fue a recibir al aropuerto, ni me ayudo con la mudanza, me hablaba de mala gana y además me abandonó en el centro de Concepción a las 11 de la noche sola a mi suerte... ¡¡¡¿y todavía quería que algún día me fuera a vivir con ella y su mamá?!!!...
Lo peor del caso es que se sentía orgullosa de que me estaba haciendo sentir como en casa... supongo que pensaba que en mi casa la pasaba muy mal o algo similar porque su recibimento de cálido no tenía nada. Muchas veces en las pláticas con los demás investigadores argumentaba "cuando yo viví en México, los mexicanos eran muy amables, incluso fueron como una familia para mi.... por eso ahora estoy en deuda y me siento feliz de atender a la mexicana y ayudarla en todas sus necesidades"... me pregunto: si eso era ayudarme ¿qué sería no hacerlo?.
Al final de mi estancia no le avisé que me iría, pero tenía en mente que debía devolverle algunas cosas que me había prestado (un colchon inflable y un juego de sabanas tan viejas que hasta podía ver a través de ellas), si bien apenas estaba haciendo oficial la partida recibí entonces un sms en el que me pedía checar mi correo electrónico el cual decía "chica, me enteré que te vas... ¿cuándo puedo pasar por mis cosas? porque no quiero que te las vayas a llevar"... y ya eso fue como una patada directo a mi cascado hígado... El resto es historia, soy amable y sobre todo tengo una buena educación, asi que como lo tenía planeado desde el inicio le devolvi todo y agradecí el prestamo.
Pero por ahora, en mi mapa mental... hay un vacío entre el norte de Chile y el sur de Ecuador... hasta que se me pase el berrinche.

24 de marzo de 2012

vagos cultos

Entrando al metro en Santiago...

K: Me he dado cuenta que acá en Chile los vagos son muy cultos
R: no son vagos!... son estudiantes de música que tocan para juntar dinero y pagar sus estudios

(¿vagos cultos?... jaja)

10 de marzo de 2012

veni, vidi, ¿vinci?

Aunque mi estancia en Chile ha sido super placentera, aunque he conocido gente que vale mucho por su gentiliza y su bondad... y aunque el pisco sea delicioso, me vi en la necesidad de rechazar el trabajo.
Primero porque he recibido otras oportunidades de trabajo mejores y por otra parte el hecho de que "entre investigadores te veas", acá la ley del más fuerte es la que predomina.
Han ocurrido algunas situaciones en las que por muy positiva que sea, es evidente que les di una mano y se tomaron hasta el pie... y de tonta no quiero pecar.
Por lo que me quedaré unos días más en Conce, pasaré por Santiago... y me quedo y me llevo lo bueno que conoci y vi de Chile.

4 de marzo de 2012

esta no soy yo

Trataré de ser bien honesta en esta entrada... no quiero quejarme pero tampoco es hablar bien, es solo que desde que llegué a Chile no he sido yo... ¿y quién soy yo entonces?...
Soy una buena persona, soy alegre y me encanta el desmadre pero las responsabilidades como el trabajo ahora, el no hablar de más para no cagarla o mi miedo de salir a la calle y perderme sola, me estan convirtiendo en una persona tímida e introvertida.
La ciudad esta bien, no he pasado por algo malo... es más, ni si quiera me ha tocado uno de esos diluvios de los que todos me han hablado, pero el hecho de no dejar de pensar en que en Saltillo no me faltaba nada quizas me esta cerrando la posibilidad de disfrutar más mi estancia en Conce. Han habido dos mini-temblores suavesitos y ya con eso tuve miedo... y no se que me esta pasando?...
Me digo "vamos koni, tienes que crecer!!", y agarro como energía de nuevo, pero solo es temporal ya que a las horas o al día siguiente la nostalgia me vuelve a invadir.
He encontrado gente buena y amable aquí... pero no puedo negar que también hay gente que me saca de quicio o como hace 2 noches, un tipo en un restaurant no me quitaba la mirada de encima que hasta llegué a pensar que era un xenofóbo. Ese tipo de detalles me hace pensar en lo lejos que estoy de casa, mucha gente me dice que asi es al principio... pero entonces ¿cuánto dura esta etapa?... ¿o cuando me decidiré a volver?...
Solo se que por ahora... esta que habita mi cuerpo... no soy yo.

2 de marzo de 2012

es que no me gusta el atún...

conociendo Lider en Chile...

J: te recomiendo los lomitos de atún
K: ¿es como la espalda del atún?
J: no, lomitos!!


¿que parte es el lomo del atún o en todo caso... los atunes tienen espalda? o_O