Por Nick Talbot para The Quietus (31 de agosto de 2014). Traducido por Frog2000.
Con la intenci贸n de ampliar una reciente entrevista, Nick Talbot ha charlado con Alan Moore sobre el lenguaje y la filosof铆a de HP Lovecraft y su
pr贸xima obra centrada en los mitos de Cthulhu dividida en diez partes titulada
"Providence".
Casi al final de una reciente entrevista con Alan Moore que trataba sobre su relaci贸n con Iain Sinclair, nuestra conversaci贸n deriv贸 hacia otro
tema, la siguiente obra Lovecraftiana de Moore titulada "Providence".
Un buen pu帽ado de escritores que incluye a Ramsey Campbell, Colin Wilson,
Stephen King y Robert Bloch, han contribu铆do a los "Mitos de Cthulhu",
el mundo de ficci贸n compartido creado por H.P. Lovecraft, en la estela de la
tradici贸n que el propio Lovecraft alent贸 a trav茅s de la voluminosa correspondencia
que mantuvo con sus j贸venes ac贸litos. Como resultado de su creativa
generosidad, Lovecraft sigue manteniendo el raro estatus de escritor cuya visi贸n ha
desarrollado vida propia por s铆 misma.
Si bien gran parte de las obras escritas
sufren una sacudida reductora al ser sometidas a una adaptaci贸n, retomar los elementos del mundo de Lovecraft de forma respetuosa mediante nuevos c贸mics, juegos y
pel铆culas, ha facilitado su expansi贸n, por lo que cada a帽o los Mitos de
Cthulhu se arrastran cada vez m谩s profundamente en el interior de la cultura popular.
Sin embargo, Lovecraft raramente fue juzgado como un buen
escritor, y las muchas d茅cadas de burlas por parte de la cr铆tica (a menudo
objetando su tendencia a utilizar adjetivos barrocos), lo han relegado al
estatus de exc茅ntrico mercenario de un g茅nero muy encajonado. Pero a medida que el
culto a Cthulhu se ha ido convirtiendo en algo demasiado popular como para que se pueda ignorar, durante la 煤ltima d茅cada hemos podido ver un flujo cada vez mayor de
cautelosos te贸ricos culturales en pos del Zeitgeist que se han aprestado a publicar obras anal铆ticas centradas en varios de los elementos de la vasta imaginaci贸n del escritor, por lo que por fin se est谩 empezando a tomar en serio a Lovecraft como un escritor de ideas.
Despu茅s de que el cuento corto de Alan Moore publicado en
1994, The Courtyard, se transformase en un intenso y crepuscular comic book
dibujado por Burrows, su consecuencia directa fue Neonomicon, una pol茅mica obra en cuatro
partes jaleada por la cr铆tica. Moore est谩 trabajando en la actualidad en una obra
sobre los Mitos de Cthulhu en diez partes titulada Providence, que ver谩 la luz a lo largo de este a帽o. En la siguiente entrevista Moore explica
c贸mo "Providence" se ha visto enriquecido por los numerosos estudios que existen sobre
Lovecraft. Durante la charla el autor tambi茅n analiza algunos conceptos err贸neos bastante comunes
acerca de Lovecraft, la persona.
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He disfrutado mucho con The Courtyard.
AM: ¿Has le铆do Neonomicon?
A煤n no.
AM: La verdad es que Neonomicon es jodidamente terror铆fico.
Le铆 una rese帽a en Amazon que afirmaba lo mismo.
AM: Pero es una obra muy buena... bien, ya sabes... as铆
que tuve que hacer otra. Mientras que Neonomicon es una continuaci贸n de The Courtyard,
Providence es a su vez una precuela y una secuela de Neonomicon. Est谩 ambientada en 1919, o por lo menos los diez primeros n煤meros lo est谩n, y he
tenido que investigar una barbaridad para llevarla a cabo. Por lo que una de las cosas de las que me he
dado cuenta es… Seguramente tengo cerca de dos estanter铆as repletas 煤nicamente con material
cr铆tico sobre Lovecraft (Lovecraft y la Filosof铆a, Lovecraft y El Declive de Occidente), lo que ha cambiado mi opini贸n acerca de la cr铆tica literaria, porque supongo que
despu茅s de venir de un trasfondo autodidacta, con mi periplo escolar cercenado a una edad brutalmente temprana, y al no haber acudido a la Universidad, he tenido
que educarme con mis propios medios, y eso me ha hecho desarrollar una especie de esnobismo
invertido en cuanto a cierto lenguaje acad茅mico. As铆 que empec茅 a pensar: "Muchos de estos autores me parecen unos eg贸latras, porque no saben de lo que est谩n hablando, no
saben nada acerca de las consideraciones pr谩cticas de la escritura", etc Eso s铆, te puedo asegurar que leer alguno de esos textos ha cambiado mi forma de
pensar por completo. No todos, porque algunos b谩sicamente dicen muy poco con tantas
palabras como les resulta posible, as铆 que es posible que en el caso de muchos ensayos esa descripci贸n no sea la que mejor se ajuste.
¿Te gust贸 el libro de [Michel] Houellebecq sobre Lovecraft?
AM: ¿Se
llamaba “Against Nature, Against The World”?
Algo
parecido. [“Against The World, Against Life”. (Contra el mundo, contra
la vida, Siruela)]
AM: No, es uno de los que no me gustaron. No dec铆a nada demasiado novedoso, y remarcaba mucho la misantrop铆a de Lovecraft. Bueno, vale,
se podr铆a demostrar con un mont贸n de citas de Lovecraft, porque Lovecraft
escribi贸 (creo que es lo que se estima) unas cien mil cartas a lo largo de su
vida. Y al menos una de ellas era de setenta p谩ginas. As铆 que no es muy dif铆cil
encontrar alguna nota de Lovecraft que apoye ese punto de vista sobre que era alguien
que odiaba la existencia, o que odiaba a su pr贸jimo, o que era una especie de
existencialista como por ejemplo, el Jean Paul Sartre de Nausea. Pero si te pones a leer m谩s sobre este chico te enterar谩s de que amaba a sus
amigos, que amaba Providence, que amaba el paisaje del lugar donde viv铆a, que no era
una persona fr铆a, sino que posiblemente era un neurast茅nico. Claro, es probable que a
veces lo fuese much铆simo, como cuando rondaba los treinta y se describ铆a como un inv谩lido... aunque en ese momento no tuviese ninguna carencia o enfermedad. En
realidad era un t铆o robusto, un hombret贸n que sol铆a quedar con otra gente para dar largos paseos por los alrededores de
Providence y que seguro que era capaz de dejar sin aliento a las personas m谩s j贸venes que se quedaban jadeando en
busca de aire. Sin embargo siempre estuvo insistiendo en que era un inv谩lido
y que en realidad no dispon铆a del m铆nimo vital para proseguir su existencia.
De todas formas Houellebecq suele escribir sobre s铆
mismo, ¿no crees?
AM: Es probable que tengas raz贸n. Descubr铆 algunas cosas que me parecieron fant谩sticas, como lo que le铆 en “Lovecraft y la Filosof铆a”, que trataba sobre el “Realismo Especulativo”. No
hablaba sobre la filosof铆a de Lovecraft, sino sobre Lovecraft desde el punto de
vista de la filosof铆a. En particular desde este punto de vista que tengo
entendido que es un movimiento bastante reciente, el realismo especulativo. Es fascinante: hablaba sobre la forma en la que Lovecraft era capaz de crear un “extra帽amiento
existencial”. Como cuando ten铆a que describir a Wilbur Whateley en "El
Horror de Dunwich", cuando el cuerpo de Wilbur se est谩 desintegrando sobre el
suelo. Lo describe magnificando lo que ocurre, lo cu谩l es una de las cosas que la gente
dice que forma parte de los errores de Lovecraft, pero no es cierto: 茅l describe un poco la
espalda, que tiene una especie de piel de tono amarillento, con algunas manchas
marrones que recuerdan a la piel de una jirafa, y luego habla sobre sus peludas
piernas, que se articulan como las de un dinosaurio, y los ojos est谩n en las caderas... Por eso afirman que todo esto se parece a la forma de pensar de David Hume, el
fil贸sofo, que no hablaba tanto sobre la existencia de objetos o entidades como de manojos de cualidades: no existe el pl谩tano, sino un mont贸n de cualidades como “curvado”,
“dulce”, “blando” y otras cosas por el estilo. Lo que hizo Lovecraft
fue coger el cuerpo de Wilbur Whateley y dise帽ar un mont贸n de cualidades que no
era posible que entrasen en el mismo paquete. Estaba intentando describir el aspecto del cuerpo de Wilbur Whateley como un concepto enumerando todos esos rasgos que no es posible colocar juntos en una imagen. Porque no funcionar铆an. [Sus
autores] ofrecen un argumento convincente para explicar ese intento deliberado
por parte de Lovecraft de aumentar el “extra帽amiento”.
Por lo que intentaba escribir lo inescribible, ¿no es cierto? Constantemente estaba intentando comprender el lenguaje para poder escribir sobre las cosas
que sent铆a que no era capaz de escribir.
AM: Si.
Me encanta la forma en que utiliza repetidamente palabras
como “cicl贸peo”...
AM: En realidad todo trata sobre la alienaci贸n. La forma en la que habla
sobre los monstruos... en su primera descripci贸n de Cthulhu ofrece una lista
formada por cuatro cosas a las que Cthulhu no se parece. ¡Completamente brillante! Creo que es una estrategia y no una debilidad. Pero por referirnos a lo que est谩bamos
hablando, me he dado cuenta de que… yo no lo llamar铆a psicogeograf铆a, ser铆a una equivocaci贸n. Pero en historias como “El Caso de Charles Dexter Ward”, completamente ubicada en Providence, describe la historia de la ciudad... probablemente fue en la 茅poca en la que Lovecraft descubri贸 el t茅rmino de “regionalismo”. Y no parece ser un mal t茅rmino. Creo que lo que Lovecraft intenta en obras como “El Caso de Charles Dexter
Ward” es integrar lo c贸smico en lo local. Estaba escribiendo sus
historias en el amado paisaje de su entorno de Nueva Inglaterra, le encantaba
la historia local, le gustaba su forma, todo lo relacionado
con el tema. En ese sentido era una persona muy provinciana. Lleg贸 a asumir que su
estancia en Nueva York le hab铆a resultado insoportablemente horrible. Pero al mismo tiempo se
mantuvo al d铆a sobre los progresos cient铆ficos. Y comprendi贸 las
implicaciones de la ciencia, las implicaciones de la relatividad,
comprendi贸 tambi茅n las implicaciones de la f铆sica cu谩ntica, quiz谩 s贸lo
vagamente, pero entend铆a c贸mo es capaz de descentralizar la visi贸n que tenemos
sobre nosotros mismos. Ya no era una visi贸n del universo donde tuvi茅semos alg煤n
tipo de importancia especial, sino algo enorme, esta inimaginablemente vasta
extensi贸n de estrellas esparcidas al azar, en donde tan s贸lo somos la m谩s peque帽a
de las part铆culas en un remoto rinc贸n de una galaxia relativamente poco
importante, una entre cientos de miles, y era esa alienaci贸n la que 茅l estaba intentando encarnar a trav茅s de su Nyarlathoteps y sus Yog-Sothoths.
Y ese es el verdadero coraz贸n del terror, ¿no es cierto? El punto
de vista antropoc茅ntrico que quer铆a cambiar.
AM: Si, se dio cuenta de que el punto de vista antropoc茅ntrico
del mundo se hab铆a volatilizado. Creo que en una ocasi贸n dijo de forma muy elocuente
que sus entidades no deb铆an tomarse como el mal. Dijo que cosas como "bien",
"mal", "amor" u "odio", son todos conceptos humanos que no significan nada en los vastos infinitos. Pero como persona amaba el mundo que le rodeaba. Y en 茅l encontr贸 un gran
significado y una enorme calidez. Como intelectual entend铆a que esa zona geogr谩fica donde viv铆a tan s贸lo formaba parte de un gigantesco universo ca贸tico y sin sentido. Y creo que con sus historias de horrores
transcodificados que se materializan en los parajes de Nueva Inglaterra estaba intentando
cerrar la brecha entre el mundo humano 铆ntimo y personal tal y como lo conocemos
y el vasto e inhumano cosmos tal y como lo conocemos. Sin embargo, no es psicogeograf铆a,
sino algo que se encuentra a un mill贸n de millas de distancia de la misma.
Providence aparecer谩 a finales de este a帽o
en Avatar Press como una serie de diez partes.