domingo, 30 de diciembre de 2018

La Europa Digital

"Cuando faltan pocas horas para comenzar el nuevo año, tenemos tres posibilidades de organizar nuestra memoria. Retrospectiva, si el balance se focaliza en lo ya sucedido, respectiva si nos centramos en lo que está sucediendo y prospectiva si anticipamos lo que probablemente sucederá. Elijo esta última y recuerdo que en plena primavera tendremos elecciones europeas. No serán unas elecciones rutinarias porque los diferentes partidos trabajan con nuevas coordenadas ideológicas. Entre la revisión del atlantismo a la que nos fuerza el Brexit y la carrera por el liderazgo mundial en los procesos de digitalización a la que nos obliga Macron, hay un conjunto de retos de los que nuestros partidos nacionales están hablando poco.

De la misma forma que la aparición de Podemos condicionó el discurso socialdemócrata, ahora la aparición de Vox condicionará el discurso de los populares. Ahora bien, de la misma forma que los socialdemócratas europeos han tenido que poner a prueba su confianza en los mimbres rawlsianos de la democracia liberal, ahora los populares tendrán que poner a prueba su confianza en el humanismo cristiano que templó la avaricia de una mecánica economía de mercado. El debate está servido y no ha hecho más que comenzar porque el patriotismo liberal está dispuesto a recoger a socialdemócratas y democristianos desencantados. Unos y otros tendrán que hacer frente a un debilitamiento del constitucionalismo liberal que obligará a reconstruir el inestable equilibrio que siempre hubo entre patriotismo y cosmopolitismo.

Además de esta Europa de las libertades políticas tendremos que plantearnos el desafío de la Europa de los consumidores. Aunque esta no sea, exactamente hablando, la Europa del Euro, si es la Europa más popularizada y vulgar que conocemos porque avala nuestros presupuestos, controla nuestras inversiones, tutela nuestros ahorros y, lo que es más grave, hipoteca nuestra soberanía nacional. Es una Europa financiera y monetariamente identificada con interventores vigilantes, expertos en tablas de Excell y amnésicos funcionarios que confunden el modelo de “economía social de mercado” con la simple “Europa del bienestar”.

Junto de la Europa de las libertades y los consumidores, hay una Europa de los valores comunes que está siendo cuestionada por los nuevos populismos. Los líderes europeos  tendrán que preparar mecanismos de intervención, prevención y alerta rápida para aislar a miembros de la Unión que atenten contra estos valores comunes. Así sucedió cuando se modificó el artículo de 7 del Tratado de Amsterdan con el Tratado de Niza donde se reformularon las competencias de control de la Comisión ante las derivas autoritarias de algunos países de la Unión. Y no será nada fácil si nos anclamos en el individualismo liberal o el nacionalismo tribal cuando proyectamos la nueva Europa digital." Podéis ver el artículo completo en: 

domingo, 23 de diciembre de 2018

Robotizar el trabajo

"La robotización es un proceso imparable. Aún no sabemos hasta donde llegará porque hay ámbitos de la vida como la salud, la educación, la investigación, el arte o incluso la vida parlamentaria, que se resisten a la robotización. ¡Con lo fácil que sería dejar la vida parlamentaria en manos de máquinas programadas con inteligencia artificial y no en manos de parlamentarios que no sólo se desentienden de los programas sino, a veces, de la vida inteligente! Pues bien, esta semana ha sido especialmente importante porque en nuestra ciudad se han producido dos acontecimientos que nos han permitido analizar este proceso cultural imparable.

Comenzamos con la presentación de un libro que reclama la desconexión. Ahora que desde la sociedad de la información se nos exige diseñar estrategias de inteligencia artificial, de robotización de los procesos y familiarización con los dispositivos móviles, resulta que viene un experto en comunicación y nos recuerda la importancia del “ayuno” digital. No satisfecho con esta invitación para dejarnos unas horitas sin guasap, resulta que promueve algo que los terapeutas están empezando a recomendar: la “dieta digital”. El profesor Isidro Catela nos recordó el pasado lunes la necesidad de familiarizarnos con nuevos procesos patológicos relacionados con la sociedad digital, a saber, los hikikomoris (persona aislada de la sociedad pero digitalmente conectada), la nomofobia (síndrome por la pérdida del dispositivo móvil) o el “estrés digital” (angustia que genera la espera de información).

Los educadores asistieron atónitos a las palabras de este profesor porque comprobaron que sus hijos y alumnos ya necesitan visitar al terapeuta digital porque están tan enganchados que parecen abducidos por el demiurgo de la nube. Esta nueva adicción parece importar poco a los responsables de grandes empresas de la economía digital. Tres días más tarde, analizamos en la Fundación Étnor este modelo de economía como un proceso de “robotización” porque la digitalización también está transformando los procesos productivos y las relaciones laborales. El director de fabricación de Ford, Dionisio Campos; el director de Innovadores by Inndux y la directora general de Industria, Empar Martínez, mantuvieron un animado coloquio donde analizaron el impacto de la robotización en los procesos industriales, en la formación de los nuevos empleados y en mundo de las nuevas relaciones laborales.

Unas relaciones laborales que cambiarán radicalmente en el futuro porque la robotización no sólo distribuirá o asignará procesos, funciones o puestos de trabajo, sino que sustituirá a muchos trabajadores. A su vez, exigirá nuevos empleados más versátiles, flexibles y mejor adaptados al entorno digital. Quizá más vulnerables porque el tiempo del proletariado laboral ha sido sustituido por el precariado digital." Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/robotizar-trabajo-20181223001856-ntvo.html

domingo, 16 de diciembre de 2018

Reconquista

"Durante las últimas dos semanas se ha producido un cambio de coordenadas en el discurso político. El resultado de las elecciones en Andalucía no solo ha pillado con el paso cambiado al estado mayor de los partidos constitucionalistas, sino que ha colocado en “modo pánico” a fuerzas republicanas, antimonárquicas y pancatalanistas. El “efecto VOX” no ha hecho más que comenzar y eso lo saben bien todos los agentes políticos: desde los banqueros que ahora sí prestan dinero a las agrupaciones del partido que antes vivían en la miseria, hasta algunos cargos públicos municipales y autonómicos que ya recogen las camisetas. Un cambio que puede estar asociado a un término que utilizó Francisco Serrano la noche del 2 de diciembre, cuando se confirmó que VOX conseguía 12 diputados. Este líder no sólo dijo claramente “vamos a propiciar un cambio político”, sino que utilizó el término “reconquista” para describir el giro que se producía en la política española.

Aunque Felipe González no se sorprendió y comentó que con estos datos nos parecíamos a Europa, donde también hay partidos explícitamente de derechas, el “efecto VOX” no se explica solo por la reacción que estos partidos han tenido contra la inmigración desrregulada, la Europa de los funcionarios sin valores o la mercantilización de vínculos y relaciones. Hay factores comunes, pero también los hay diferenciadores, como la posibilidad de utilizar el término “reconquista” para vertebrar culturalmente algo más que un simple calentamiento mitinero. Mientras que el resto de partidos se habían instalado en la frivolidad de lo políticamente correcto y habían excluido cualquier reconstrucción de la conciencia histórica que no se situara entre los rifi-rafes de la manoseada Ley de memoria histórica, el efecto VOX abre nuevos horizontes culturales. La conciencia cívica deja de estar dominada por el resentimiento y se abre a nuevas interpretaciones.

Junto a la mala prensa que puede tener el término en algunos ambientes de progresía amnésica, con el término “reconquista” puede vertebrarse un atractivo relato. Y no sólo político, sino cultural, caracterizado por la pérdida de complejos al plantear el problema de la conciencia histórica de los españoles. Los que querían aplicar la neuropolítica a las campañas electorales ya han encontrado lo que buscaban: emociones, ilusiones, sacrificios y expectativas. Cuando otras fuerzas políticas tienen problemas para movilizar electores que luchen por algún céntimo del crecimiento económico en el PIB, la épica de VOX  recuerda que hay ciudadanos que dan su vida por la patria, o la “matria” en términos de Unamuno. Un término discutible pero de utilidad para renovar creencias, convicciones y propuestas con las que hacer frente a la cursi impugnación de España que hacen quienes la sustituyen por “país”, “estado” o “territorio”." Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/reconquista-20181216002611-ntvo.html

domingo, 9 de diciembre de 2018

Constitución escrita y vivida

"Estos días de conmemoración constitucional han coincidido con el balance de las elecciones andaluzas. Aunque se ha planteado el problema de la legitimidad constitucional de algunos partidos por el hecho de que “Vox” haya puesto en cuestión el estado de las autonomías y “Podemos”, “Compromis” y otros partidos cuestionen la monarquía constitucional, resulta difícil establecer una demarcación firme cuando están registrados y nos movemos en el terreno de los programas y las creencias dentro del espacio de deliberación pública. Quienes se atreven a establecer el pedigree de la constitucionalidad deberían ser más cautos, al menos por dos razones. En primer lugar, porque el espíritu con el que se redactó la letra garantizaba un “consenso para el disenso”. En segundo lugar, porque el texto escrito aún no es un texto vivido en plenitud, es decir, aún no forma parte de los hábitos del corazón.

Esto no quiere decir que cada generación tenga que escribir su texto para vivirlo como propio. En ese caso, lo que sería un problema de derecho político se transformaría en un problema de conciencia histórica ya que dependería de cómo midiéramos las generaciones. Por el hecho de que los jóvenes entre 18 y 24 años sean los más reformistas no tenemos que aplicar el “sesgo generacional” para buscar un criterio de reforma. En aquel texto cristalizó y se fraguó una moral cívica y común que se va edificando a trompicones. Aunque algunos analistas aplican al derecho metáforas de la ingeniería y atribuyen al texto “fatiga de materiales”, no se dan cuenta de que los valores constituciones tienen que vivirse, sentirse, compartirse y transformarse en virtud cívica.

El espíritu de aquél texto aún no se ha vivido en plenitud porque aún hay gentes que desconocen su génesis, significado y valor. Sobre todo, las nuevas generaciones desconocen el proceso de reconciliación que había detrás de aquel texto porque no se les ha enseñado en las escuelas, en las organizaciones cívicas o en los partidos. Hubo atisbos de una Ética común que se planteó mal como alternativa no confesional o simple aprendizaje de leyes positivas. Los partidos pensaron que la simple proclamación garantizaba su aplicación. Se pensó que las reglas para al juego político y administrativo educarían por sí mismas y se creyó que al tener una moral política florecería sin regar la virtud cívica. No fue así porque a la construcción circunstancial de un “estado aparato” no le siguió la promoción educativa de un “estado comunidad”.

Para seguir construyendo esta ética común, además de practicarla, no basta sólo referirse al conjunto de los ciudadanos con los términos políticamente correctos de “Estado español”, sino con los de “nación española”. En palabras de Fernando García de Cortázar: “es inadmisible la afirmación de que disponemos de un Estado pero carecemos de una nación”. Podéis ver el artículo completo en https://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/constitucion-escrita-vivida-20181209001954-ntvo.html 

domingo, 2 de diciembre de 2018

Despertar para desconectar

"Ni Bankia, ni el Brexit, ni la visita de Xu Ying Pin han sido la noticia de esta semana. Tampoco la hipocresía de las autoridades españolas que con X. Puig, M. Oltra, Ábalos y Sánchez a la cabeza se han negado a facilitar el desembarco del pesquero Loreto en puertos españoles porque electoralmente no les venía bien. Sin duda, la noticia que ha incendiado las redes, se convertirá en viral y arrasará en las conversaciones o tertulias, será el vídeo anual que IKEA lanza por Navidad. Este año lleva por título “Bienvenidos a familiarizados”, una parodia de los juegos televisivos. La escena muestra participantes de varias familias a la mesa, como comensales navideños. Salen de la mesa quienes no aciertan preguntas que plantea el conductor del programa.

La puesta en escena muestra una gran mesa que representa una gran cena de Navidad donde se encuentran varias familias que ponen a prueba sus conocimientos. Más que sus conocimientos, lo que estas familias ponen a prueba es el conocimiento de la comunidad de memoria a la pertenecen, es decir, las experiencias vitales de sus respectivas familias relatadas en encuentros formales e informales que se producen periódica y cíclicamente. No son datos o informaciones que nos proporcionan las redes sino experiencias,  conocimientos, cuentos, relatos y “batallitas de abuelos” que nos proporcionan información valiosa sobre experiencias vividas. Experiencias que constituyen la urdimbre informal de una familia y que alimentan las raíces de un mundo significativo, vivido y valioso.

La cara de triunfadores de quienes conocen lo último de “Instagram” o las redes sociales se transforma en expresión de frustración y fracaso cuando muestran la ignorancia soberana que tienen sobre los estudios de la abuela, la forma en la que se conocieron los padres, las experiencias que marcaron la infancia del abuelo, la música que bailaron sus padres el día de la boda, o por qué el viaje de novios de los padres ya fue a Valencia, mucho antes de las costosas campañas de promoción turística. Los guionistas juegan magistralmente con las emociones para que las nuevas generaciones despierten, desconecten las redes y se conecten a sus familias, es decir, para que descubran experiencias básicas que tejen los vínculos intergeneracionales.

Para descubrir esos vínculos y reconstruirlos en narraciones familiares hay que dejar fuera de la mesa el móvil o desconectar. Sin atención plena a la palabra viva y ronca de los abuelos, no hay conexión al hilo de la vida familiar. Sin desconexión del enjambre digital no es posible una conexión al tupido tejido de la vida familiar. Por eso hay que desconectar para volver a conectar. Por eso, como llevamos diciendo mi buen amigo Isidro Catela y yo, el título de su libro y nuevo principio cartesiano en la era digital es este: “me desconecto, luego existo”. Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/despertar-desconectar-20181202010208-ntvo.html

domingo, 25 de noviembre de 2018

Desasosiego político

"El pasado jueves, en la entrega de los premios de la Federación Empresarial Metalúrgica Valenciana (FEMEVAL), su presidente utilizó la expresión “desasosiego político” para describir el clima emocional de nuestro país. No sólo del “país valenciá” o “els països catalans” de algunos representantes políticos que le escuchaban con interés, sino del conjunto de España como pueblo y nación. Vicente Lafuente alertó de un contexto insostenible, “motivado por un desasosiego político que no posibilita el bienestar social, un diálogo social que se ha silenciado, y una falta de confianza y estabilidad que estanca a las empresas. Y todo ello en un momento en el que se atisba una preocupante ralentización de la economía”.

Afirmó que su umbral de sorpresa había llegado al límite. Aunque es probable que en el imaginario de los asistentes estuviera la bochornosa escena que padeció Josep Borrell en las Cortes, y que otros diputados valencianos padecieron en la anterior legislatura en prácticas políticas análogas a las de quienes ahora dicen que gobiernan para las personas, el señor Lafuente mostró su decepción al comprobar que unos partidos políticos “comprometidos en su día con la concertación, una vez que llegan al gobierno, han aparcado sus principios”. A renglón seguido también apuntó a la complicidad de los sindicatos “al no denunciar la vulneración de los acuerdos previamente apoyados por ellos”.

No se quedó en el diagnóstico sino que propuso una terapia para la sostenibilidad. Primero sugirió alejarse de políticas alarmistas, después pidió que se facilitaran procesos de adaptación a industrias como la del automóvil con la que no se ha contado para la transición del diésel a la electricidad. También lanzó un torpedo a la línea de flotación de la política energética del gobierno porque pidió acotar el oligopolio energético para que no se siga especulando con la electricidad, con la finalidad de abrir el sector y apostar sin miedo por el autoconsumo.

Pidió dignificar la formación profesional e ilusionar desde edades tempranas para que los alumnos se inscriban en una FP de grado medio o superior que les pueda garantizar la empleabilidad. Vinculó un futuro sostenible con la formación de profesionales “cualificados y adaptados a los nuevos modelos de negocio”. Como era de esperar también reclamó una mejor financiación y confirmó la necesidad de potenciar la economía productiva frente a la especulativa. No hubiera estado mal que recordase los obstáculos que generan 17 sistemas administrativos, con normativas fiscales, sanitarias, sociales y educativas diferentes. El bienestar no se consigue únicamente con la estabilidad política sino con menos trabas burocráticas, mayor seguridad jurídica y cierta institucionalización de la responsabilidad que garantice el desarrollo del talento y la práctica de la libertad."https://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/desasosiego-politico-20181125000347-ntvo.html

domingo, 18 de noviembre de 2018

La era de la salud digital

"La digitalización es un proceso cultural irreversible que está modificando los hábitos de la gente. Además de cambiar los sistemas productivos, económicos y laborales, es un proceso que está modificando las conductas. Internet es más que una herramienta de trabajo o un instrumento para mejorar todos los sistemas de información o comunicación. Asistimos a una revolución imparable donde los expertos hablan del “Internet de las cosas” y trabajan con el supuesto de que todo lo que hacemos y nos rodea, si aún no está digitalizado, tardará muy poco en digitalizarse. Este cambio produce importantes alteraciones en el carácter y la salud. Sin entrar a detallar los efectos de las ondas que las redes tienen en el sistema nervioso, la adicción a móviles y pantallas genera nuevos problemas de salud pública.

Más de un lector habrá salido una mañana inquieto, nervioso y angustiado porque se ha olvidado el móvil en casa. Aunque haya comprobado que la vida sigue teniendo sentido, es muy probable que haya tenido cierta sensación de vértigo y pánico por estar un día desconectado. Lo que no sólo significa estar sin un teléfono sino estar casi sin la propia memoria porque en el móvil se tiene todo. Esta orfandad ya tiene un nombre, la llaman “nomofobia” o miedo irracional a estar sin móvil.

Junto a estas nuevas y leves patologías de la personalidad están apareciendo otras relacionadas con la adicción compulsiva a las pantallas. Aunque haya dispositivos móviles que nos permitan tener todo integrado en un único aparato y desde él controlar con un sistema domótico los cachivaches de nuestro hogar, es habitual encontrarse con ciudadanos que llevan varios móviles o dispositivos. Hay más dispositivos que usuarios y no siempre los usuarios pueden gestionar todo lo mediado digitalmente. Aparece así el “yonqui tecnológico” o friki enganchado, atrapado y abducido por las redes, casi incapaz de sentir la presencia de un semejante real a su lado. Y, ¿qué me dicen ustedes del compañero, vecino o amigo pendiente en todo momento del dispositivo para comprobar si le ha llegado un nuevo whatsapp, un muevo correo o un “like” de Facebook? Pues bien, esa ansiedad ya está tipificada y tiene un nombre: “estrés anticipatorio”.

Esta evolución de las conductas está generando nuevos puestos de trabajo relacionados con la salud digital porque cada vez es mayor el número de personas que necesitan ayuda para deshabituarse o desengancharse del dispositivo móvil. De la misma forma que hay adicciones a ciertas sustancias (alcohol, drogas) o experiencias (apuestas, juegos), también las pantallas han generado la adicción digital. Con ello, algunos profesionales de salud ya se están frotando las manos por las posibilidades de negocio que se les abre puesto que se abre todo un campo en las áreas de salud pública: ¡Llegó la era de la salud digital!" Podéis ver el artículo completo en https://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/salud-digital-20181118235706-ntvo.html

domingo, 11 de noviembre de 2018

El portazo de Cospedal

"Esta semana ha dejado su acta de diputada Mª Dolores de Cospedal. Según sus declaraciones lo ha hecho para no perjudicar a su partido en las andaluzas. Para el conjunto de la opinión pública, las conversaciones difundidas por Villarejo aconsejaban que no sólo diera un paso atrás y dejara la ejecutiva (como ya lo hizo la semana pasada) sino que saliera del actual laberinto. Se ha ido publicando una carta que deberían leer con detalle los políticos. En lugar de realizar un cese ordenado de responsabilidades y hacer mutis por el foro, Cospedal ha dado un portazo que se ha oído hasta en Valencia.
 
Ha lanzado tres mensajes. Está cansada y harta de una actividad política que le ha impedido cuidarse de sí y de los suyos: “por una vez, tengo derecho a cuidar de mí misma y de los míos”. Mensaje saludable para los ciudadanos, recordándonos que los políticos también son seres humanos, que tienen vida privada y que cuando se dedican a la vida pública arriesgan su salud.

En segundo lugar, ha lanzado una carga de profundidad al PP como partido. Su anterior cargo y las peleas internas le han enseñado lo difícil que es delimitar con claridad dónde están y quiénes son “los nuestros”. Heredada la lección de Pio Cabanillas, a quien se atribuye aquella frase de “cuerpo a tierra que vienen los nuestros”, y dejando clara la necesidad de luchar contra cualquier tipo de injusticia que tienen todos los militantes,  hay unas líneas que no tienen desperdicio: “Siempre he creído que un partido que no es capaz de defender a los suyos cuando están siendo injustamente atacados, no puede esperar que los ciudadanos confíen en él. Cuando tus adversarios políticos detectan que tu fortaleza es vulnerable, los ataques se multiplican”.

En ese tema, los militantes del PP en la comunidad valenciana se han ido doctorando en los últimos años porque han visto que aquí, parece ser, nadie defiende a nadie. Van a cumplirse dos años de la muerte de Rita Barberá, Eduardo Zaplana está con leucemia y pendiente de juicio en prisión, y algunas personas que fueron cargos públicos durante el PP son investigados, imputados o encausados. Con independencia de las responsabilidades propias y personales de cada uno de estos militantes, el votante popular percibe abatimiento, desánimo e indefensión de cada responsable público a su propia suerte. ¿Con qué moral estarán los interventores o se harán las listas municipales si este equipo de personas no defiende la honestidad de la gran mayoría de los suyos?

En tercer lugar, la carta habla de la hipocresía y la “vara de medir” que se utiliza para juzgar a los actores políticos. Y utiliza una palabra que califica el proceder mediático, cultural y político de quienes practican la “amistad botánica” de la izquierda inmisericorde, y que nunca han aceptado moralmente un gobierno que no fuera el suyo: “ensañamiento”." Podéis ver el artículo completo en https://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/portazo-cospedal-20181111003517-ntvo.html


domingo, 4 de noviembre de 2018

De Madrid a Paterna

"Aprovechando la visita a Paterna del ministro de Fomento José Luis Ábalos, la secretaria general de los socialistas valencianos, Mercedes Caballero, ha propuesto que esa localidad albergue el museo de la memoria histórica. De esta forma, el socialismo valenciano ha decidido entrar en el debate sobre la exhumación de los restos de Franco y solidarizarse con la vicepresidenta Carmen Calvo para buscar una solución alternativa a la inhumación en la Catedral de la Almudena.

Aún no sabemos si todas las familias socialistas aceptarán esta propuesta porque puede resultar interesante que el presidente Puig y la candidata Gómez digan lo que piensan. Quizá no piensen lo mismo, y no solo por el hecho de las familias del socialismo valenciano están divididas, sino por el hecho de que gran parte de los votantes socialistas no entienden por qué se ha colocado esta exhumación en el primer plano de la agenda política. Estos votantes ya comulgaron con las ruedas de molino de los gobiernos de Zapatero y aceptaron la solución que se propuso en el año 2011. Recordemos que se creó una comisión que planteó la resignificación del Valle de los Caídos como memorial de todas las víctimas de la guerra (in-)civil. Aquellos trabajos no fueron fáciles y se apeló al mágico concepto de “resignificación” porque jurídica, administrativa y civilmente no se podía ir más lejos.

La exhumación era una posibilidad remota que exigía voluntad de diálogo y capacidad negociadora para hablar con la familia. Con la llegada al gobierno de nuevas familias socialistas que no habían participado en aquellas negociaciones y con la oposición interna de socialistas moderados, el gobierno de Sánchez ha hecho bandera de la exhumación y se ha metido en un atolladero. Buena muestra ha sido el lamentable papel que la Vicepresidenta ha desempeñado en el Vaticano. Poco trabajo le hubiera costado consultar a Mª Teresa Fernández de la Vega, Francisco Vázquez o Ramón Jáuregui para buscar la mediación de Pietro Parolin.

El problema no está en la falta de tacto que está demostrando el gobierno con este tema, tampoco en el desconocimiento de las propias familias socialistas que tienen relatos diferentes. El problema está en la voluntad de instrumentalizar el universo simbólico de concordia cívica con el que se trenzó la transición y redactó la Constitución. En este sentido, no se equivocan quienes afirman que hay un nuevo frente popular, populista y nacionalista, que nace de la frustración y la revancha. Un frente que se fraguó en aquellas conversaciones entre ETA y Rodríguez Zapatero, cuando aquellos se comprometían a no matar y éste a transformar moral, cultural y territorialmente a España. O las que mantuvo Otegui con Zapatero el pasado 8 de septiembre en el caserío de Txillare que facilitarán el apoyo del entorno etarra a la aprobación de los presupuestos. Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/madrid-paterna-20181104235933-ntvo.html

domingo, 28 de octubre de 2018

Cuidar el final de la vida

"Esta semana, en el orden del día del comité de ética se incluyó el tema de la ley 16/2018 de derechos y garantías de la persona en el proceso de atención al final de la vida. La ley se publicó el 29 de junio y en ella se establecen los derechos de las personas en el proceso del final de su vida, los derechos del personal sanitario y las garantías que deben proporcionar las instituciones. Como sucede con este tipo de legislaciones, el desafío que tienen las administraciones públicas no está en la mayor o menor coherencia de los 45 artículos, sino en conocimiento que los profesionales tengan de la misma. 

La dirección de nuestra zona de salud quiere que nos impliquemos en la difusión y divulgación. Como en otros casos, es difícil la complicidad de los profesionales en esta tarea cuando la ley ha salido sin memoria presupuestaria de ningún tipo y los responsables de los centros no pueden incentivar o compensar en la jornada laboral el tiempo invertido en esta información institucional. A pesar de ello, consideramos que era necesario ofrecer alguna jornada de formación específica para conocer algunos detalles de esta ley y mejorar de las prácticas profesionales cuando atendemos el final de la vida.

Esta ley está empezando a llamarse la “ley de la habitación de uso individual” porque en su preámbulo indica que los poderes públicos han de proporcionar una habitación individual en aquellos casos en los que la atención se realice en un centro hospitalario o residencial. Es el primer problema práctico que se comenta cuando, además de escasear las camas, escasean las habitaciones individuales. Aunque también puede convertirse en el primer problema moral por lo que puede suponer de estigmatización o señalamiento de la habitación en una determinada planta o servicio es la reservada para un adecuado final de la vida.

Leída con detalle, la ley plantea consideraciones útiles que pueden mejorar la cultura bioética de los profesionales socio-sanitarios y de los ciudadanos. Presenta un artículo 5 que recoge 22 definiciones de términos éticos relacionados con el final de la vida. Como muestra que apuntó un compañero, merece una especial atención. la que ofrece del término “espiritualidad” porque, a diferencia de la lamentable definición que ofrece la RAE, aquí se define como “íntima aspiración del ser humano que anhela una visión de la vida y la realidad que integre, conecte, trascienda y dé sentido a su existencia. Es esencial al ser humano y no es patrimonio de ninguna religión o creencia.” También plantea la necesidad de que los profesionales socio-sanitarios presten mayor atención a los diversos tipos de cuidado No sólo técnico, farmacológico o quirúrgico, sino emocional. Es urgente dignificar y humanizar el acompañamiento. Como alguien dijo, a veces se olvida en estos contextos que la persona sólo se muere una vez." Podéis ver el artículo completo en Las Provincias, 28 de octubre de 2018.

domingo, 21 de octubre de 2018

El descuido de la salud digital

"Esta semana el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE) y la Fundación BBVA han hecho público los datos de un estudio sobre el uso de Internet en España. Según esta información, la brecha digital entre España y la Unión Europea se ha reducido de manera significativa. En 15 años casi ha desaparecido. Hemos pasado de una sociedad en la que sólo el 20% de la población usaba Internet a una sociedad donde el 85% lo usa de forma habitual. Incluso han disminuido las diferencias entre regiones porque de los 21 puntos de diferencia que separaban a las regiones en 2008 hemos pasado a 11 puntos en 2017.

El estudio es interesante porque establece una relación directa entre la brecha digital y las desigualdades. Señala que el precio de Internet se sitúa por encima de la media europea y ello dificulta el acceso en muchos hogares cuya prioridad no está en la navegación por las redes. También indica que algunos ciudadanos siguen ignorando las posibilidades que les puede prestar una tecnología que no se plantean cómo utilizar. El hecho de que el 16% de personas no tenga acceso a la red, no sólo depende del desinterés o grado de utilidad que vean al uso (67%), sino porque consideran que no tienen muchos conocimientos para utilizarlo (43%), el coste del equipo es excesivamente caro (29%), ya disponen de Internet fuera del hogar (13%), lo consideran poco seguro (7%) o sencillamente no tienen banda ancha (4%).

Entre sus conclusiones, los investigadores exigen a las autoridades que, para reducir la brecha digital entre regiones, adopten medidas que “aumenten el nivel educativo de la población y abaraten el acceso”. Los investigadores se limitan al estudio de la brecha digital y dicen muy poco de algunos indicadores relacionados con la salud pública que pronto tendrán que incluir. En algunos momentos aluden a razones de seguridad y privacidad en la negativa a la navegación digital. No incluyen en el estudio el conjunto de problemas de salud pública que está ocasionando Internet.

No me refiero a la necesidad de estudiar ámbitos nuevos de las ciencias sociales como la Info-exclusión o las Info-adicciones, sino la necesidad de redefinir lo que Freud llamaba las neurosis y alteraciones de conducta o personalidad relacionados con la navegación. Me refiero a algo tan importante como el diagnóstico de la locura, la impunidad moral, la mercantilización o trivialización de los afectos, la vulgarización de los cuerpos o desprecio de la privacidad y la verdad. En algún momento, estos investigadores deberían reconceptualizar la salud personal y pública en términos digitales porque la llegada de Internet no sólo nos abre las puertas de nuevos mundos, sino que nos encapsula en sociedades que han dejado de ser abiertas para convertirse en algo más que enjambres, en despiadados avisperos de cierto embrutecimiento digital." Podéis ver el artículo completo en: Las Provincias, a 21 de octubre de 2018.

domingo, 14 de octubre de 2018

Decálogo del buen peatón

El paso de la condición humana a la condición urbana no está resultando fácil. Ahora los maestros de la condición humana son los concejales de movilidad de las grandes ciudades a cuyas órdenes no sólo están los técnicos municipales, los alcaldes y la propia policía local sino el conjunto de sufridos y obedientes vecinos. Gentes que hemos pasado en una sola legislatura de dignos ciudadanos a serviles “usuarios” y plebeyos “peatones”. Antes de que estos concejales nos obliguen a realizar periódicamente un “Máster en Peatonalidad Sostenible” (MPS), deberíamos conocer el “decálogo del buen peatón”. Aunque el borrador de la ordenanza de movilidad que el Ayuntamiento de Valencia está discutiendo aún no lo contemple, cualquier día veremos a las autoridades exigiéndolo en todas las escuelas. El decálogo dice así:


1.- El peatón no camina por la calle, esquiva bicis, patinetes, segways y todo tipo de vehículos de dos ruedas (VMP) que se han adueñado de las aceras.

2.- El peatón no circula por la vía pública, facilita el tránsito de los VMP y se disculpa educadamente cuando recibe un empujón de un conductor de bici o un conductor de VMP le echa la bronca por salir de la calle sin el homologado blindaje de peatón.

3.- El peatón no se dirige a su trabajo o la compra por la vía pública, se somete a las preferencias de ciclistas o VMP que le exigirán metro y notario para comprobar que la acera tiene más de 1.80 cm y circulan a una distancia de 50 cm de usted o la pared.

4.- El peatón no transita por la vía pública, la evita para facilitar la circulación de bicis y VMP que tienen carta blanca para ir en cualquier dirección, no respetar aquellos históricos “pasos de peatones” y saltarse los semáforos en rojo.

5.- El peatón no merodea por el casco antiguo de las ciudades y sus otrora calles peatonales, se refugia entre los portales y cafeterías para que las hordas de ciclistas o usuarios VMP se muevan con impunidad en ambas direcciones.

6.- El peatón no anda por las aceras, coexiste con vehículos que podrán exigirle una prueba de velocidad o alcoholemia cuando usted incívicamente se pare, salude o simplemente hable con sus vecinos.

7.- El peatón siempre es culpable de golpes y accidentes porque los vehículos de dos ruedas son técnica y moralmente inocentes.

8.- El peatón no deambula por las calles, es un usuario desnortado de la vía pública que impide la celeridad y el tránsito fluido por las aceras.

9.- El peatón paga impuestos y multas, el ciclista y usuario de VTC no está registrado, es un visitante ocasional, un Erasmus despistado o un heroico gorrón de la hacienda pública.

10.- El peatón no piensa, solo acata dócilmente las ordenanzas municipales inspiradas en un despotismo parecido al del rey Sol: “todo para el pueblo, pero sin el pueblo”. Podéis ver al rtículo completo en: 

https://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/decalogo-buen-peaton-20181014235902-ntvo.html