domingo, 27 de diciembre de 2020

El regalo de mi vecino

"Hace unos años, en un congreso nacional de administradores de fincas les pedí a los asistentes que leyeran algunas páginas de “La vida negociable”. Un libro de Luis Landero donde aparece la figura profesional del administrador de fincas. No me interesaba que se fijaran en las aventuras y desventuras del personaje, sino en la función social que desempeña en sociedades modernas donde la información y la confianza son los pilares fundamentales de la cohesión social. Ante él se constituye uno de los grupos sociales menos valorados y reconocidos de la sociología política: una agrupación vecinal que lleva el pomposo nombre de “comunidad de propietarios”. La figura del administrador adquiere un reconocimiento público interesante porque además de gestionar información, en las reuniones reglamentarias transforma a los vecinos en propietarios. Gentes que durante todo el año se consideraban vecinos se transforman en propietarios. 

    Esta metamorfosis se ha producido en sociedades modernas y en el marco de una cultura individualista donde las relaciones interpersonales se han atomizado. La condición de propietario nos recuerda la importancia de los títulos, las leyes y los contratos. La condición de vecino queda anulada, marginada y olvidada en una vida cotidiana llena de prisas, ajetreos y velocidades. La densidad y complejidad que se había dado siempre en las relaciones de proximidad vecinal ha desaparecido en las relaciones de ciudadanía moderna. De hecho, quienes aún tienen el privilegio de tener raíces en los pueblos recuerdan con cierta nostalgia el valor de esta proximidad vecinal. 

    Esta proximidad vecinal tiene mala prensa cuando se la plantea en términos de control social, como si los vecinos tuvieran que ser guardianes y policías del distanciamiento. En lugar del vecino tradicional y samaritano, que sin llegar a ser un entrañable amigo es mucho más que un anónimo ciudadano, las autoridades gubernativas recuperan la figura del vecino acusador, el policía de balcón o el “sheriff de escalera”. En lugar de acrecentar la confianza y fortalecer vínculos de amistad social, comprobamos gobiernos empeñados en regular, vigilar y castigar, como si su poder coercitivo se acrecentara a medida que los unos sospechamos de los otros, como si su autoridad dependiera de nuestro miedo. 

    Menos mal que este círculo infernal de sospecha y desconfianza, que parece legitimar cierto autoritarismo pandémico, se rompe con gestos vecinales de cordialidad. Como aquél que han tenido algunos vecinos que, durante este año de pandemia, se han preocupado de quienes estaban solos en la finca y dejaron un papel con su teléfono en el buzón. Sin mucha literatura, decían: “Este es nuestro número, tu vecino del quinto”. Un gesto que ahora se revela como el regalo de mi vecino." Podéis ver el artículo completo en:
https://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/regalo-vecino-20201226234142-ntvo.html

domingo, 20 de diciembre de 2020

Macabro cuento de Navidad

"Si el pasado jueves la presidenta de las Cortes hubiera ordenado anular los micrófonos de los escaños y los espectadores nos hubiéramos limitado a contemplar las imágenes de júbilo y celebración, hubiéramos pensado que las Cortes aprobaban una buena ley. Faltaron las copas, el cotillón y los turrones para convertir la aprobación de la Ley de Eutanasia en una celebración festiva. Una muestra más de que la mayoría de los diputados no están a la altura moral de la ciudadanía porque en lugar de invitarnos a una discreta celebración navideña parecían invitarnos a una macabro festín parlamentario. No se celebraba la aprobación de los presupuestos o los plantes de reconstrucción, se estaba celebrando la aprobación de la Ley de la eutanasia. 
    La escena no remite a un rutinario momento celebrativo en el hemiciclo parlamentario, sino a un momento simbólico, casi fundacional y originario de cómo estas mayorías parlamentarias entienden las leyes, el quehacer legislativo y el futuro de la democracia. Se aprobaba una ley sobre la regulación de la muerte faústicamente convertida en “derecho civil”, para dejar claro quiénes son los soberanos y quiénes son los súbditos. El acto se convirtió en símbolo público con el que se volvía a expresar el poder del soberano sobre la vida, la muerte y las haciendas de los súbditos. Con la soberbia de sus aplausos, sus señorías eligieron el despotismo paternalista de Hobbes para dejarnos claro que su soberanía es ilimitada.
    Se aprobaba de manera tramposa porque intencionadamente se ha prescindido de la deliberación pública. No se han tenido en cuenta las opiniones de la sociedad civil, los colegios profesionales o el Comité de Bioética de España. Han puesto el tramposo acelerador administrativo para que nuestro país sea pionero en la lucrativa industria de la muerte. Precisamente en tiempos de pandemia, cuando tenemos la muerte tan mal contada, tan visible, tan cerca y tan dentro, sus señorías han decidido ponerla de aperitivo en el menú de Nochebuena. La ley se estudiará también como herramienta exitosa en las prácticas de polarización política. 
    Como sucedió con la desaparición de las instituciones de transparencia, con las comisiones de reconstrucción o con la ley Celaá, sus señorías nos engañan. No quieren promover iniciativas que restauren la confianza cívica, la cohesión y las buenas prácticas. Han elegido esta ley para dividir, desmoralizar, enfrentar, entretener y distraer. Ha sido un triunfo del populismo totalitario de manual porque sus señorías nos sirven las emociones en bandeja y obligan a simplificar tribalmente los marcos mentales. No han triunfado los derechos civiles, la solidaridad o la compasión. Nos ha llegado una política simplista, casi barriobajera y emocional, como macabro cuento de Navidad." Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/macabro-cuento-navidad-20201219003135-ntvo.html

domingo, 13 de diciembre de 2020

Camino de perdición

Hay una película de Sam Mendes, protagonizada por Tom Hanks y Paul Newman que lleva por título “Camino a la perdición”. Se estrenó en 2002 y ha sido considerada como una joya del cine negro. Era la adaptación de una novela de Max Allan Collins y recibió un óscar a la mejor fotografía. Los traductores del título jugaron con la carga semántica y moral que tiene el término “perdición”, para mostrar la meta a la que se dirigen un padre y un hijo que escapan de la mafia y el crimen organizado en tiempos de la Gran Depresión. “Perdición” no describe una categoría moral o teológica como estado en el que se encuentran quienes llevan una vida desordenada, unas pasiones desenfredadas o la culpa las corroe por haber realizado un daño grave. “Perdición” es el nombre del pueblo al que se dirigen los protagonistas. 
    Aunque el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y el presidente Pedro Sánchez se parecen poco a Newman y Hanks, los dos parecen empeñados en llevarnos a “perdición”. Como si quisieran que el primer tercio del siglo XXI de la vida española llevara el título de esta interesante película. Parece ser que, para ellos, no se trata de una villa o pueblo con el nombre de “Perdición”, sino una categoría moral, política y hasta teológica. Así lo describía un vecino con el que mantuve recientemente una conversación y aseguró que el actual gobierno, que está siguiendo los pasos de Zapatero, “nos está llevando a la perdición”. No se refería a la villa imaginaria de la película, sino al lugar moral de abandono y desamparo, caracterizado por el caos económico y educativo, el desorden en la gestión de los “bienes temporales”, la progresiva desmoralización y el desprecio de la ética cívica de la transición. Este juicio casi apocalíptico y tan poco navideño de nuestra situación histórica, responde a la fría realidad de los hogares, las pequeñas empresas y el estado anímico de la clase media. 
    A diferencia de los gobiernos y gran parte de la clase política que parecen regirse por relatos edulcorados o ficticios, a los ciudadanos se nos impone una realidad desnuda y sin relato. Basta fijarse en lo hábiles que han sido para sustituir lo científico por lo emocional, para instrumentalizar la información, despreciar la cultura de la transparencia basada en la verdad, o minusvalorar los datos en el registro de los muertos durante la pandemia. Y no digamos los ridículos argumentos que aplican con el traslado de inmigrantes, como si no tuviéramos capacidad para distinguir entre propaganda y verdad, como si no supiéramos que se pilla antes a un mentiroso que a un cojo." Podéis ver el artículo completo en:https://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/camino-perdicion-20201212003708-ntvo.html

sábado, 5 de diciembre de 2020

Democracia algorítmica

"Esta semana se ha cerrado el plazo para presentar alegaciones a la Carta de Derechos Digitales. Elaborada por un grupo de expertos y patrocinada por la Secretaría de Estado de digitalización, este documento se ofrece a la opinión pública para deliberar sobre el impacto de la digitalización, la dataficación y la Inteligencia Artificial (IA). Con la aparición del “Internet de las cosas”, la robotización y el avance de las tecnologías de la comunicación, no sólo se crearán nuevos escenarios, contextos y conflictos entre los usuarios, sino nuevos problemas éticos y políticos que afectan al corazón la democracia liberal. Empujados por el desencanto que generan los representantes políticos y por el tsunami de desafección partidista que está provocando la pandemia, los expertos están proponiendo nuevos horizontes éticos. 

    Uno de los más atractivos apunta hacia la digitalización en los procesos de participación política y nos propone construir una “democracia algorítmica”. Hasta ahora, teníamos más o menos claros los términos de una democracia liberal donde el imperio de la ley, la separación de poderes y el respeto a los derechos humanos, o fundamentales, son los principios que rigen la vida política. A partir de ahora, la energía que moverá las decisiones serán los datos. Tendrán el poder quienes los tengan, gestionen y administren. Y lo estamos viendo en aplicaciones tecnológicas con las que se gestiona la pandemia, la actividad comercial, la actividad laboral, la actividad sanitaria y hasta la actividad familiar. Nada parece escapar al poder de los datos. La democracia algorítmica anuncia la llegada de un Ciberleviatán que exigirá nueva ciudadanía. 

    Para quienes aún no lo sepan, el horizonte algorítmico siempre será robusto, inclusivo, neutral y disruptivo. Y parece que también aprovechará el potencial del español. A diferencia de los responsables del Ministerio de Educación, la secretaria de Estado Carme Artigas afirmó en el lanzamiento de la iniciativa nacional de IA que este plan, además de otros fines, tiene como objetivo estratégico “poner a España en posición de liderazgo en el uso la lengua española… tenemos un activo único que no tiene ningún país del mundo”. Dato importante para evitar tribalismos lingüísticos que se une a la intención de promover las buenas prácticas para construir esa democracia algorítmica en clave de responsabilidad. Una tarea que requiere vigilancia moral, cívica y política porque la democracia algorítmica puede parecerse más a una democracia de súbditos anestesiados que una democracia de ciudadanos libres." Podéis ver el artículo completo en:https://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/democracia-algoritmica-20201205000938-ntvo.html

martes, 1 de diciembre de 2020

Seminario Fratelli Tutti

Vídeos de las sesiones en You tube: 

Sesión 2 (con resumen de Sesión 1): https://www.youtube.com/watch?v=YdhkNYWzto4 
Sesión 3: https://www.youtube.com/watch?v=ZtDpd96Z1Zk 
Sesión 4: https://www.youtube.com/watch?v=0bB2CFSV6nc  
Sesión 5: https://www.youtube.com/watch?v=sOZ27KPhlbA

domingo, 29 de noviembre de 2020

Emigración tributaria

José Cepeda es un senador socialista de origen manchego afincado en Madrid que ha mostrado sus discrepancias con el presidente Pedro Sánchez porque ha sucumbido a las presiones de Rufián y ERC para modificar la ley que permite la flexibilizar determinados impuestos a las autonomías. Considera que mientras Sánchez siga aceptando la presión de los nacionalistas y recogiendo sus propuestas, al PSOE de Madrid le será imposible gobernar en el Ayuntamiento o la Comunidad. No considera que Madrid sea un “paraíso fiscal” por el hecho de que otras Comunidades Autónomas sean “infiernos fiscales”, simplemente reacciona como lo haría cualquier ciudadano español libre y con sentido común. 

    Un sentido común que el gobierno tiene interés en fragmentar. La utilización de estas metáforas está contribuyendo a la polarización y simplificación de la opinión pública. De hecho, durante las últimas semanas se está produciendo una demonización de Madrid como paraíso fiscal de liberales, frente al gobierno central y los líderes de ERC, Bildu, Podemos o Compromis que aparecen como promotores de la “igualdad de oportunidades”. Esta fue la categoría que Sánchez utilizó para legitimar la modificación de la actual ley tributaria que permite bonificar algunos impuestos como los de patrimonio y sucesiones. Con ello, la presidenta Isabel Díaz Ayuso simboliza los paraísos fiscales para ricos y Pedro Sánchez Castejón se convierte en el Robin Hood de la armonización. Así, no sólo se presenta la imagen de un socialismo sensible a la justicia, sino que se blanquea moralmente la cuadrilla de amistades peligrosas con las que el gobierno pacta los presupuestos. 

    Mal mensaje para parados, trabajadores y profesionales de la sociedad civil. Sobre todo en comunidades como la Valenciana donde sus autoridades están alimentando esta polarización y promoviendo la emigración tributaria. Se van las empresas, se van los profesionales, se va el sentido común y se van las oportunidades. No es un problema de competencia desleal (dumping fiscal) ni de armonización fiscal, sino de dignidad cívica, de solidaridad y justicia territorial. Tampoco es un problema de libertad empresarial o económica para generar riqueza. Ni siquiera es un problema de austeridad en el gasto o mejora en los criterios de distribución de la renta. Es un problema de libertad real y básica que parece desaparecer del pulmón socialista cuando sólo respira en la UCI de los gobiernos con su pulmón nacionalista o totalitario. Justo cuando promueven lo que, desde 1945, Friedrick von Hayeck llamaba “caminos de servidumbre”. Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/emigracion-tributaria-20201128004903-ntvo.html

domingo, 22 de noviembre de 2020

Tiranía de la mediocridad

En uno de sus últimos trabajos, el filósofo norteamericano Michael Sandel, reflexiona sobre los límites del mérito. En un determinado momento, analiza la incapacidad que tienen los republicanos y demócratas para promover el bien común. Para ello utiliza un hilo conductor interesante, basado en el valor que conceden al trabajo en la configuración de la virtud cívica. Como estamos acostumbrados a mercantilizar el trabajo y reducirlo a un simple empleo o renta, se nos olvida con demasiada frecuencia su papel en la consolidación de una sociedad justa. Sandel recuerda que cuando Robert F. Kennedy luchó por la nominación de su partido a la presidencia en 1968, apeló a esta dimensión cívica del trabajo con las siguientes palabras: “El desempleo significa no tener nada que hacer, lo que significa a su vez no tener nada que hacer con el resto de nosotros —explicó—. Estar sin trabajo, no ser de utilidad para tus conciudadanos, es sin duda como ser aquel “hombre invisible” del que escribiera Ralph Ellison.” 

    Sandel pretende recuperar la dignidad del trabajo en un debate político donde los ciudadanos son considerados prioritariamente como simples consumidores y no como dignos productores. Esto le lleva a proponer dos teorías del bien común. Por un lado, la noción consumista del bien común que trata al ciudadano como individuo y la justicia social resulta fruto de un cálculo donde hay que maximizar el bienestar del consumidor. Además del salario, la clave está en la renta disponible y la justicia distributiva. Por otro lado, la noción productiva o laboral de bien común que trata al ciudadano como persona con capacidad para reflexionar sobre sus preferencias, para elevarlas y mejorarlas, planteándose la posibilidad de una vida más o menos digna. Esta noción cívica del bien común considera el trabajo en términos de reconocimiento, respeto y estatus social. En lugar de basarse en los salarios que dependen de contingencias mercantiles, pone el acento en la justicia contributiva. 

    No se trata de un tema baladí porque afecta al diseño de los sistemas educativos y su papel en la reducción de las desigualdades sociales. Hasta ahora, el sistema educativo podía facilitar la movilidad ascendente y dificultar la movilidad descendente. Con la ira y el resentimiento de la nueva ley educativa, en España no se incentiva una virtud cívica relacionada con el trabajo o el estudio sino con el salario, la renta y la subvención. Aunque resulte paradójico, ganan las élites y pierde el pueblo. En lugar de universalizar la aristocracia se incentiva rencorosamente la mediocridad. Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/tirania-mediocridad-20201121002049-ntvo.html

domingo, 15 de noviembre de 2020

Los presupuestos de Ciudadanos

Intentando marcar distancias con la estrategia nacional de Ciudadanos, unos minutos antes de que se cerrara el registro, la portavoz adjunta de Ciudadanos en Les Corts Valencianes presentó una enmienda a la totalidad sobre el Proyecto de ley de medidas fiscales, de gestión administrativa y de organización de la Generalitat. Casi en el tiempo de descuento, este grupo político ha presentado una “Enmienda a la totalidad” que no es sobre los “Presupuestos generales” para el próximo ejercicio 2021, sino sobre la que recibe el nombre de “Ley de acompañamiento”. Las razones esgrimidas son sencillas: el grupo no comparte “los principios y el contenido del citado proyecto”. Argumentan con precisión que esta ley “es un cajón de sastre legislativo, con medidas y reformas que nada tienen que ver con los presupuestos”. 

    No se quedan ahí. Afirman que esta manera de proceder, por muy habitual que sea, “genera confusión legislativa y jurídica que va en contra del propio espíritu que debe acompañar cualquier regulación normativa”. Señalan que ese proyecto, además de no recoger los cambios suficientes para llevar a cabo lo firmado en el Pacto de reconstrución para afrontar la triple crisis (sanitaria, social y económica), pretende una reforma improvisada y nada rigurosa “que supone asfixia fiscal para todos los valencianos”. Hasta aquí la argumentación y la reacción de este grupo parlamentario. Sin embargo, con esta reacción no se soluciona el enorme desconcierto que el partido de Arrimadas, Cantó y Garicano están generando. 

    No se han dado cuenta que el término “presupuestos” no describe solo el cómputo anticipado o la cantidad de dinero calculado para hacer frente a los gastos generales, sino también los motivos, causas o pretextos de una acción. Además de un significado económico, tienen un significado casi metafísico. Incluso hay un significado moral que no por estar en desuso es menos importante. Describe los propósitos que el entendimiento elabora y pueden ser aceptados o rechazados por la voluntad. Aplicado a Ciudadanos, no sabemos si esta enmienda es un guiño a sus votantes desconcertados, un señuelo teatral para la discusión parlamentaria o la expresión de un caos organizativo ante la falta rumbo global en esta tortuosa navegación pandémica. Después de ver cómo los partidos del gobierno hacen prácticas de trileros cuestionando el sistema constitucional, ocultando 21 millones por aquí y descontando 4 millones por allá, al ciudadano medio le gustaría ver políticos que tuvieran los presupuestos claros. Si no los económicos, al menos los éticos. " Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/presupuestos-ciudadanos-20201114005716-ntvo.html

jueves, 12 de noviembre de 2020

Arendt, Eichmann en Jerusalén

 https://iecoinstitute.org/eventos/programa-grandes-libros-sesion-9/













Enlace a la presentación y podcast: 
https://www.ivoox.com/eichmann-jerusalen-h-arendt-un-estudio-audios-mp3_rf_60982541_1.html

domingo, 8 de noviembre de 2020

Despotismo informativo

Minutos antes de que el Falcón de Sánchez anticipara las lluvias torrenciales en Valencia, el BOE del jueves nos sorprendía con una orden del pomposo “Ministerio de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria democrática” donde se hace público el “procedimiento de actuación contra la desinformación”. El texto confirma que este gobierno tiene voluntad de convertirse en un verdadero aguacero con tormentas para anegar libertades, destrozar sembrados y arrasar las cosechas de la reciente democracia española. Cuando leemos el texto comprobamos que además de padecer una DANA meteorológica (Depresión Aislada en Niveles Altos) estamos padeciendo una DANA política como “Destrucción Asegurada de la Neutralidad Administrativa”. Todos los manuales clásicos de liberalismo político están siendo destrozados por unas prácticas i-liberales que suponen un retorno calculado al autoritarismo tradicional. 

Además de luchar contra la pandemia hay que luchar contra la “infodemia” o desinformación. “Todo para el pueblo, pero sin el pueblo” era una famosa máxima que se aplicaba a los monarcas que ejercían despóticamente el poder. También la trasladamos al paternalismo médico cuando el profesional de la sanidad se desentiende del juicio del paciente. Despotismo y paternalismo describen procedimientos contrarios a la voluntad de pacientes y ciudadanos. Georg Orwell nos recordaba que además de los ministerios del Amor, la Paz y la Abundancia, hay un ministerio de la Verdad cuya función es la gestión de las mentiras. Leído con la ingenuidad de un ciudadano medio, el texto presenta un gobierno paternalista preocupado por la salud y el bienestar de los súbditos

 La norma busca amparo en directrices de la Comisión Europea que define la desinformación como “información verificablemente falsa o engañosa que se crea y divulga con fines lucrativos o para engañar deliberadamente a la población, y que puede causar un perjuicio público”. Aplicada con efectos retroactivos, Sánchez tendría que revisar la información sobre su tesis, Iglesias la versión sobre las residencias o las tarjetas destruidas, también la supresión de los órganos de transparencia, el encubrimiento de las evidencias epidemiológicas en vísperas del 9M, la manipulación de datos durante la pandemia o las estrategias de engaño con rango de mentiras de Estado, algo que en estos tiempos también es nocivo para la salud. Europa no legitima los embustes. Esta norma inmuniza al gobierno para vivir de espaldas al pluralismo, la deliberación pública y la verdad. Desconocen la responsabilidad, tienen miedo a la libertad." Podéis ver el artículo completo en :https://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/despotismo-informativo-20201107003256-ntvo.html

domingo, 1 de noviembre de 2020

Seis meses sin cobrar

El pasado jueves los diputados aprobaron un estado de alarma políticamente escandaloso y éticamente impresentable. Por primera vez en el constitucionalismo contemporáneo se normaliza una herramienta excepcional. Durante la primera ola de la pandemia asistimos a prórrogas sucesivas de dos semanas. Aquél ejercicio quincenal de rendición de cuentas nos permitía comprobar un legislativo vivo que ejercía su función de control regular al ejecutivo. Asistimos a momentos históricos de la presente legislatura y pudimos observar el tétrico semblante de algunos ministros cuando se denunciaron en sede parlamentaria sus mentiras, malas artes y trampas en la práctica política. Vimos un parlamento retóricamente vivo en el que sus señorías se ganaban el sueldo. 

Con 194 votos a favor, 99 abstenciones y 53 en contra, sus señorías han aprobado la propuesta de estado de alarma que les presentaba un presidente incapaz de dar la cara. Ni siquiera tuvo la decencia de dejar una cartera o carpeta para aparentar presencia. Si alguna de sus compañeras le hubiera colocado el bolso, como hizo Soraya con Rajoy, aún diríamos que quiso pero no pudo. Ni quiso, ni pudo, ni hizo lo más mínimo por cargar con las responsabilidades. A diferencia de otros políticos europeos que también se han visto obligados a normalizar la excepcionalidad, nuestro presidente les dijo a los diputados que se buscaran la vida. Y a los ciudadanos españoles que se desentendía del parlamentarismo liberal: control de la actividad gubernamental, escenificación de los disensos y consensos partidistas, transparencia en la retórica argumental, orden en el uso y valoración de la palabra pública en el ejercicio del poder

Aunque se admitió la transaccional de Esquerra para que el gobierno, si lo considera oportuno, rinda cuentas cada dos meses, sus señorías no sólo han enterrado a Montesquieu y la liberal separación de poderes, sino que han dado una lamentable lección de ética pública: han cometido un fraude de ley. No estaba en el espíritu, ni en la letra de los constitucionalistas la normalización de la excepción cuando redactaron el artículo 116. Menos aún en la LO 4/1981 que lo regula apelando a términos como “estrictamente indispensable”, “proporcionado a las circunstancias”. Y esas normas no plantean la dación de cuentas como una graciosa posibilidad, sino como una necesaria obligación moral. Esta es una de las causas de la desafección, la desmoralización cívica y la desconfianza. He aquí una lección de autoritarismo i-liberal. Otro gallo cantaría si sus señorías estuvieran seis meses sin cobrar. Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/seis-meses-cobrar-20201031004732-ntvo.html

viernes, 30 de octubre de 2020

¿Es sostenible nuestro futuro?

Intervención en mesa redonda: 
Tenéis enlace disponible en You-Tube: 

https://youtu.be/U9ErwuA2dIs


domingo, 25 de octubre de 2020

Decapitar a un profesor

La semana pasada fue decapitado Samuel Paty, un profesor de historia de Conflans, la ciudad francesa donde enseñaba educación moral en un instituto. Un joven islamista se encargó de cortarle la cabeza delante de los adolescentes a quienes recordaba diariamente la necesidad de mantener un espíritu crítico ante los fundamentalismos de cualquier naturaleza. La decapitación ha despertado del letargo a la sociedad francesa y Macron ha convertido el funeral en una reivindicación solemne y multitudinaria de los valores de la República. 

    El funeral de estado no ha sido solo el homenaje a un héroe cívico sino un reconocimiento a la vocación docente. Samuel era hijo de profesores y toda la comunidad educativa le reconocía ilusión y entusiasmo. En el acto se han seleccionado textos de Jean Jaurès y Albert Camus que aludían al valor y dignidad de los maestros en la educación moral de la ciudadanía. El propio presidente Macron recordó que está casado con una profesora, cuando leyó un texto que su esposa Brigitte había preparado. Confinada por estar en contacto con una persona que había dado positivo, Brigitte recordaba cómo Samuel y su familia han transmitido, a la vez, tolerancia y exigencia: “todos somos profes”, terminó diciendo. 

    Al trasladar esta experiencia a nuestras aulas siempre debemos recordar que en España, cuando hablamos de los valores de la república, no estamos reivindicando los valores de la primera de 1873 o la segunda de 1931, sino los valores de la constitución de 1978. Un importante mensaje pedagógico porque cada vez es más habitual transmitirles a los alumnos el mentiroso dogma de que los “valores republicanos” no proceden del depósito del 78, sino de un laicista depósito decimonónico. Como si nuestra monarquía constitucional no pudiera presumir también de identificación con la modernidad y los valores de la libertad, la igualdad y la fraternidad. 

    Tampoco debemos olvidar el tema de la laicidad porque no faltan quienes desprecian el régimen español del 78 por mencionar a la iglesia católica y las confesiones religiosas. Como Sarkozy, Macron o el propio Benedicto XVI reconoció, sin el diálogo con las confesiones religiosas no se construyen los valores republicanos. En lugar de instalarnos en una resentida, fundamentalista y reactiva “laicidad de combate” que desprecia la contribución de las confesiones religiosas a la deliberación pública (laicismo), deberíamos promover una laicidad positiva y colaborativa. Hoy, además evitar la islamofobia o cristianofobia, deberíamos evitar el relativismo, el adanismo y el pasotismo moral. Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/decapitar-profesor-20201025235548-ntvo.html

domingo, 18 de octubre de 2020

Escuelas de entretenimiento

Uno de los libros más interesantes que se han publicado este año es el del profesor Gregorio Luri, que lleva por título “La escuela no es un parque de atracciones” (Ariel). Ha elegido un subtítulo interesante que ha colocado en la portada con los siguientes términos: “una defensa del conocimiento poderoso”. Es una brisa de aire fresco que deberían conocer todas las escuelas de Magisterio y facultades de Educación de Europa, donde los didactólogos-sofistas se ganan la vida resignificando los curricula con neurojergas competenciales, transformando las asignaturas en módulos de aprendizaje y sustituyendo el conocimiento poderoso del “studium” por una degradada versión de la “curiositas”

En la introducción, nos recuerda algo tan revolucionario como que los pobres solo cuentan con la escuela para salir de la pobreza. Lean con atención:“… si un niño rico encuentra al llegar a la escuela cerradas las puertas del conocimiento, tiene otros lugares a los que acudir. El pobre no. Los pobres se merecen una escuela ambiciosa que no aspire simplemente a entretenerlos. Se merecen profesores justos que no sientan lástima de ellos y que no les exijan menos de lo que pueden dar de sí. Necesitan buenos profesionales y no solo pedagogos románticos….Los pobres necesitan educadores valientes que no teman defender públicamente, en contra de la ortodoxia pedagógica, que el conocimiento es un derecho de todo los alumnos. Necesitan escuelas que no los remitan como mercancías defectuosas a la universidad, con graves problemas de comprensión lectora. Necesitan profesores honestos que no los estafen ocultándoles la objetividad de sus resultados escolares. Necesitan métodos respaldados por evidencias, no métodos dogmáticos. Necesitan, en definitiva, que alguien con autoridad les haga visible lo mejor que pueden llegar a ser y estimule su apetito para alcanzarlo.” 

 No sé si la ministra Celaa, en la convalidación del real decreto que permite pasar de curso sin límite de suspensos, ha tenido en cuenta al maestro Luri. Parece claro que este gobierno y la comparsa de pedagogos autonómicos que lo avalan no están preocupados por el papel de la escuela en la lucha contra el empobrecimiento. Ya no les basta solo con mentir sarcásticamente y dinamitar la clase media, quieren transformar el sistema educativo en aulas para el entretenimiento. En lugar de universalizar la aristocracia y elegir el fuego lento de los codos para promover mérito y capacidad, han optado por hundir más la educación instalándola en la mediocridad. Han convertido la escuela en un ruinoso parque de atracciones. Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/escuelas-entretenimiento-20201018001201-ntvo.html

martes, 13 de octubre de 2020

lunes, 12 de octubre de 2020

El futuro tras el coronavirus

ASI SERA EL FUTURO TRAS EL CORONAVIRUS
anotaciones en diario LAS PROVINCIAS:

https://www.lasprovincias.es/comunitat/virus-meses-ahora-que-20201005113723-nt.html

domingo, 11 de octubre de 2020

El hermano Sánchez

    El pasado fin de semana se hizo pública la nueva encíclica del Papa Francisco que lleva por título “Fratelli tutti”. Con la expresión “Hermanos todos” nos ofrece un texto interesante, con el subtítulo “Sobre la fraternidad y la amistad social”. En las redacciones de algunos medios de comunicación les faltó tiempo para clasificar la encíclica y titularon la noticia señalando que Francisco “arremete contra el neoliberalismo, el populismo o la supremacía de la propiedad privada”. Cuando el presidente Pedro Sánchez y sus asesores vieron la noticia (no la encíclica), emitieron con urgencia un “twit” oficial que no tiene desperdicio: “Comparto con el Papa el llamamiento a construir un mundo más justo y solidario. Francisco analiza la crisis que vivimos desde una visión radicalmente social. Gracias por alzar su voz en defensa de los más vulnerables y clamar contra los efectos del neoliberalismo y el populismo.” 

    En el texto no falta ni sobra ni una coma del hermano Sánchez, quien ahora ha decidido compartir con Francisco estas reflexiones. No sabía la que iba a caer esta semana a su populista vicepresidente Iglesias por “utilizar torticeramente el proceso penal”, por “simular delitos” y por realizar “un temerario desprecio hacia la verdad”. Tampoco sabía que el TSJ de Madrid anularía las restricciones impuestas por Sanidad a la Comunidad de Madrid. Dos acontecimientos que han ensombrecido la pomposa campaña de los nuevos 800.000 puestos de trabajo y que lleva el cosmético título de “Plan para la recuperación, transformación y resiliencia de la economía española”. 

    Tomen nota. Lo mejor está en el concepto de “resiliencia”, cada vez más habitual en los documentos europeos que nos piden sobreponernos al dolor o crisis, resistir a los golpes y remontar circunstancias adversas haciendo de la necesidad virtud. Un fecundo concepto que procede de tradiciones religiosas ancestrales, actualizado por la logoterapia y el gerencialismo. El hermano Sánchez está necesitado de salvavidas para invertir su desastrosa gestión y hace guiños a las religiones. Ha encontrado en algunos textos de Francisco apoyo a su retórica, pero aún está por ver su compromiso a favor de la vida, de los cuidados paliativos, de la libertad de educación, de la instrucción religiosa en los espacios público-televisivos o del valor de la cruz como signo de reconciliación. Pocas horas después del twit del hermano Sánchez, alguien tan poco sospechoso de clerical como Juan Luis Cebrián escribía un artículo sobre nuestra penosa situación política recordando el lamento de Larra: “Dios nos asista”. Podéis ver el artículo completo en
https://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/hermano-sanchez-20201011234106-ntvo.html

domingo, 4 de octubre de 2020

Identidades que integran

"Con la preparación de las celebraciones del 9 y del 12 de octubre vuelven a cobrar importancia las políticas de la identidad. Más aún en tiempos donde los populismos aprovechan estas celebraciones para recordar dimensiones excluyentes e incluso enfrentadas de una común ciudadanía liberal. Los populismos de derecha acuden a elementos étnicos, raciales o religiosos mientras que los populismos de izquierda acuden elementos socio-culturales victimizadores como el racismo, la discriminación de género o la minorización lingüística. La fragilidad de las mayorías moderadas hace que los responsables de los discursos nacionales no promuevan políticas ambiciosas, atractivas y seductoras, con las que hacer frente a la progresiva fragmentación, atomización y desmoralización cívica. Así, en lugar de promover afinidades que nos integran, terminan promoviendo victimizaciones que disgregan. 

Si repasamos las celebraciones identitarias de los últimos años. descubrimos que nuestros líderes no nos han ofrecido políticas públicas atractivas con capacidad constitucional para movilizar contra la disgregación. En tiempos de crisis sanitaria, social y económica descubrimos estas carencias cuando comprobamos que las nuevas generaciones no se conmueven ni por el Nou d’ octubre, ni por la Hispanidad, ni siquiera por la Constitución. Y menos aún si planteamos estas identidades en clave europea donde faltan relatos ambiciosos que visibilicen las renovadas posibilidades de una justicia global. Los populismos iliberales están creando y aprovechando nuevas pobrezas, fragilidades y marginaciones para generar identidades combativas basadas en la victimización, el resentimiento y la polarización. 

 La emergencia de ciertos proyectos sociales y políticos como la plataforma “Libres e iguales”, que agrupa en nuestro país a líderes moderados, es una tardía muestra de que necesitamos identidades que integren y no que victimicen, polaricen y disgreguen. Los partidos centrados en las políticas identitarias instrumentalizan la categoría de reconocimiento, igualdad y dignidad para victimizar, desestabilizar y polarizar. En lugar de solucionar los problemas de los ciudadanos echan leña al fuego de la fragmentación desestabilizando las instituciones, ridiculizando los símbolos y estimulando iniciativas de rencor y resentimiento en todos los ámbitos de la vida pública. Si queremos reducir las desigualdades, luchar contra el empobrecimiento y generar confianza necesitamos identidades narrativas de cierto patriotismo constitucional, más próximas a una ciudadanía liberal que un rebaño tribal." Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/identidades-integran-20201004001518-ntvo.html

lunes, 28 de septiembre de 2020

Max Weber en tiempos de pandemia: heurística de la responsabilidad política


Introducción al concepto de responsabilidad en el centenario de la muerte de Max Weber (1920-2020).

https://proyectoscio.ucv.es/articulos-filosoficos/domingo-moratalla-max-weber/


domingo, 27 de septiembre de 2020

Entrañas educables

Aunque la vuelta al cole está resultando compleja, muchos educadores vuelven con la misma ilusión y entusiasmo de todos los años. Se trata de una ilusión y un entusiasmo hipotecados por hidrogeles, distancias y mascarillas que dificultan la proximidad, el contacto y la gracia completa del rostro. Hasta ahora, nunca un maestro le había dicho a un niño que compartir, abrazar o besar eran acciones peligrosas. La pandemia y las medidas de distanciamiento están generando un atomismo social y cultural que nos coloca en la pendiente resbaladiza del animalismo darwiniano. De esta forma, los educadores empleamos la mitad de nuestras clases recordando el valor del distanciamiento y la otra mitad impidiendo la proximidad. Y se nos olvidan fácilmente las entrañas de alumnos y maestros, como si el arriesgado oficio de educar no consistiera en promover entrañas saludables y solidarias. 

    Todo el rollo pedagógico de las virtudes, actitudes, valores y competencias se desmontaría como un castillo de naipes sin la promoción de unos adentros saludables. No se trata de educar para la independencia económica, la soledad gregaria o la intimidad digital. La educación de los adentros saludables no tiene como finalidad la separación sino la vinculación responsable. Tampoco se trata de educar para la autoconciencia, el autodominio y el ensimismamiento policósmico neuronal. La educación de los adentros solidarios requiere personas corresponsables que no se niegan a sí mismas para librarse de cargas sino para compartirlas otros

    Cuando hay sintonización de las entrañas peregrinamos hacia la verdadera educación. Esto lo saben quienes no tienen vocación educativa porque sólo esperan que suene el timbre y les paguen la nómina. Son agentes sustituibles por robots educativos que entienden la educación como “entre-tenimiento”, gentes que confunden la educación con un parque temático y organizan la educación en términos  funcionales, laborales o mercantiles. Hay sintonización cuando buscamos el “intra-tenimiento”. Esto es más difícil porque el educador tiene que conocer “extimidades” y descubrir “intimidades” de la relación educativa como un valioso encuentro generativo de cuidado compartido, tanto del alumno, como de él mismo. Las inteligencias múltiples, las competencias digitales y las neuroeducaciones policósmicas son cáscara vacía si no sintonizan las entrañas. Ahora solo falta que los responsables sindicales y políticos espabilen, dejen de alimentar el monstruo de la sociedad del rendimiento y promuevan la educación de unas entrañas responsablemente saludables. Podéis ver el artículo en: https://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/entranas-educables-20200927002853-ntvo.html

sábado, 26 de septiembre de 2020

Enlace a la conferencia Despersonalización 3.0: horizontes de responsabilidad en la era digital, en las II Jornadas de la Sociedad de Filósofos Cristianos, celebrada en Valencia, el 25 de septiembre de 2020:

Enlace de you tube::
https://youtu.be/CmdaiM2pmyw


martes, 22 de septiembre de 2020

Morituri te salutant

"Aunque la expresión se popularizó como un lema de los gladiadores, en realidad era el saludo a César que realizaban los cautivos. Es una expresión del historiador Suetonio que recordé al leer la información de Héctor Esteban sobre el olvido de los ancianos en las residencias de mayores y, de manera especial, al ver el artículo que ha publicado con el título “¿Papá, ¿eso es el cielo?”. El título recoge una pregunta que su hijo le hizo al pasar junto a una residencia donde los ancianos tomaban el sol y “descontaban minutos al día”. La valla de la residencia separaba, por un lado, a los mortales con prisa y, por otro, a quienes, a tenor de la pregunta del niño, parecían ya estar en el cielo. 

 El periodista aprovechó la pregunta para seguir llamando la atención de las administraciones por la grave situación de las residencias de mayores. Parece que no hemos aprendido nada después de los meses de confinamiento, después de los miles de usuarios de estas residencias cuya muerte sigue sin aclararse y después de la falta de coordinación y olvido que estamos comprobando estas semanas. De no haber sido por la información de este periodista, es probable que los usuarios de algunas residencias aún estén esperando el resultado de las pruebas PCR que se le realizaron en agosto. La indefensión, abandono, descoordinación, falta de responsabilidad y demagogia está siendo la tónica habitual del área socio-sanitaria. 

 Lo que pasó en esa residencia se repite en ambulatorios y centros de salud; es una muestra de que si uno no tiene un cargo político no es atendido como es debido. Recordemos que las ministras recibieron los resultados a las pocas horas y el resto de los mortales, dentro o fuera de residencias, carecen de esos privilegios. Tomen nota: el 27 de agosto una trabajadora de la residencia dio positivo, el 29 se realizó el test a 81 residentes y 55 trabajadores. Desde ese momento se suspenden las visitas, se suprimen las salidas al patio, se prohíbe la circulación por los pasillos y se condena prácticamente a todos los usuarios a permanecer encerrados. El 4 de septiembre se les dijo a las familias que aún no tenían resultados, el 9 se vuelve a informar del retraso y unos días más tarde nadie sabe nada de esos 81 usuarios. Al destaparse la mala práctica (demora, negligencia, impunidad…) sabemos que las analíticas han dejado de tener validez, las pruebas se tienen que repetir y los mayores siguen condenados en sus celdas. Estos políticos “salvadores de personas” parecen sordos al amargo saludo de estos inocentes usuarios condenados a morir." Podéis ver el artículo completo en:https://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/morituri-salutant-20200920000756-ntvo.html

domingo, 13 de septiembre de 2020

Desencanto cínico

"Hace unos días apareció una entrevista a Iñigo Errejón en la que hacía balance de su paso por la política española. No hablaba solo como portavoz del “Más País” sino como alguien que había sido el número dos de “Podemos” y simbolizaba lo que se llamó “nueva política”. A su juicio, la indignación que ellos canalizaron en las movilizaciones para conseguir una democracia real “ya” se ha transformado en resignación y cinismo. Aquellos líderes sin oficio ni beneficio profesional, que encantaron a una ciudadanía movilizada e indignada, administran el desencanto y ejemplifican como nadie el cinismo político.

La “persona” de Errejón está desbordada y sobrepasada por el “personaje” que él mismo representa. Tanto él como Pablo Iglesias, Irene Montero y otros líderes autonómicos de su generación como Dalmau y Oltra en la Comunidad valenciana, se han convertido en “personas” desbordadas por el “personaje” que están representando. A diferencia de otro tipo de desencanto, como aquél que mostraron los profesores López-Aranguren, García Calvo o incluso el propio José Luis Sampedro, cuando vieron que el socialismo democrático de Felipe González no incrementaba el entusiasmo por la democratización de las instituciones, y que podríamos calificar como “indoloro”, este nuevo tipo de desencanto está siendo cancerígeno para la vida pública española porque destila cinismo por los cuatro costados. Vive de espaldas a la verdad y no le preocupa la confianza de los ciudadanos en el derecho o la justicia.

 

Errejón reconoce que pecaron de soberbia, que “Podemos” en el gobierno hace una política de aspavientos y propaganda, más vinculada a los tuits que a la gestión real. Reconoce que les sobran declaraciones altisonantes y les falta capacidad para acertar en las decisiones, que su política está llena de palabras “inflamadas” que se caracterizan por la distancia que tienen con la realidad. En un momento de la entrevista reconoce que han envejecido muy rápidamente. Son los viejos líderes de la nueva política, expertos en desencantar a la gente y tirar por la borda las ilusiones que canalizaron de aquella generación. Nadie ha envejecido tan rápidamente en tan poco tiempo, y sin madurar. “Intentamos –afirma- una disputa cultural por la idea de una España plural y un patriotismo progresista. No lo conseguimos y ahora hay una especie de desencanto cínico”. Como él mismo reconoce, no son las cloacas del Estado las que los persiguen, sino la dureza con la que ellos mismos juzgaron a la clase política. Quizá por eso, no esperan del destino ni la más mínima piedad." Podéis ver el artículo completo en: "https://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/desencanto-cinico-20200913234948-ntvo.html

 

 

domingo, 6 de septiembre de 2020

Candel y Cayetana

"El balance de este Agosto de pandemia tiene dos nombres propios: Jesús Candel, el popular médico granadino que nos ha comunicado el agresivo cáncer que padece, y Cayetana Álvarez de Toledo, la diputada cesada como portavoz parlamentaria por Pablo Casado. Cuando Candel anunció la primera semana que cesaba en su actividad de “influencer” y se retiraba para tratar el “agresivo” cáncer que padece, sus seguidores no sólo lamentaron su enfermedad sino que contuvieron la rabia e impotencia. Cuando Cayetana explicó en la tarde del lunes 17 los argumentos con los que se justificaba su relevo, sus seguidores no sólo lamentaban su destitución sino que comentaban veraniégamente su desamparo. 

Aunque tengan pocas cosas en común, Candel y Cayetana han sido dos figuras emblemáticas en los últimos meses, sobre todo durante el confinamiento y el repligue intimista de la movilización política. Aunque la primavera y el verano oficial hayan estado presididos por la propaganda gubernamental, una parte significativa de la resistencia pública estaba animada por estos dos personajes. En los últimos años, tanto Candel como Cayetana se han convertido en “personajes” de la escena pública española. El primero, como “Spiriman”, porque de una forma desinhibida y primaria decía las verdades del barquero a los líderes de la junta de Andalucía (o cualquier otra autoridad) en su cruzada para defender la sanidad pública. La segunda porque con formas incisivas, claras y contundentes también decía las verdades del barquero a la indolora élite funcionarial de los partidos.

 

Se han eclipsado dos figuras de la disidencia cívica. Durante el confinamiento, mientras las televisiones distribuían la papilla informativa del Dr. Simón, el número de seguidores de Candel crecía exponencialmente y sin fronteras. Hay gente que recibía más consuelo con la deslenguada sinceridad que con las edulcoradas declaraciones oficiales. A pesar de su violencia verbal, transmitía una credibilidad y confianza que sus seguidores esperaban diariamente como agua de Mayo. Las Cortes también vivieron jornadas brillantes con las intervenciones de Cayetana. Las actas del congreso no dan cuenta de los desencajados rostros con los que el gobierno mostraba los hachazos dialécticos que recibía. Con independencia del juicio que nos merezcan, estos personajes han sido importantes en la vida política de nuestro país. Han hablado arriesgadamente en público, se han atrevido a buscar con otros la verdad y la justicia. Han querido sacarnos de la caverna, donde se respira el virus de lo políticamente correcto." Podéis ver el artículo completo en:https://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/candel-cayetana-20200906001759-ntvo.html